La posibilidad de que en el departamento del Chocó se realice un proyecto de ganadería sostenible prendió las alarmas sobre la conveniencia o no de desarrollar en este tipo de iniciativas en una región tan megadiversa y la afectación que el mismo puede generar sobre el medioambiente. 

Hace un par de días la gobernación, a través de la Secretaría de Planeación, socializó ante los alcaldes de los municipios del Darién, el proyecto que, según el ente territorial, busca mejorar la producción ganadera mediante técnicas investigativas apoyadas en ciencia y tecnología.

Se trata del proyecto que está listo para aprobación ante OCAD denominado: Desarrollo de modelos pilotos de ganadería spara el sector ganadero en el departamento y que tiene un valor de 15.400 millones de pesos, los cuales serán financiados con recursos del fondo de Ciencia y Tecnología. La iniciativa productiva tendría una duración de dos años y medio y beneficiaría a 219 fincas ubicadas en cuatro de los cinco municipios de la subregión del Darién: Carmen del Darién, Unguía, Riosucio, Belén de Bajirá y Acandí. La gobernación no aclara cuál de estos no haría parte del proyecto. 

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El proyecto contempla tener unas fincas piloto que serán manejadas por las alcaldías municipales donde se concentrará el material para el fomento de la ganadería y asistencia técnica a las demás fincas que no serán beneficiadas. Estas se encargarían también del proceso de transferencia de embriones, caracterización de bovinos, inseminación artificial, monitoreo de respuestas genéticas y capacitaciones, entre otras actividades, con el fin de tener capacidad instalada en la región y que el proyecto pueda ser sostenible.

Las reacciones ante esta iniciativa no se hicieron esperar. Leyner Mosquera, chocoano, economista de la Universidad de Los Andes y líder de opinión sobre temas de desarrollo económico en el Pacífico, afirma que no cree que la ganadería sea una actividad sostenible y menos que sea el camino para generar crecimiento económico en esta región del país. 

Por un lado, considera que las características geográficas, climáticas y ambientales del departamento no son las adecuadas para el desarrollo de este tipo de proyectos, pues la ganadería es una de las principales causas de deforestación, provoca efectos negativos en el suelo y contaminación en las fuentes hídricas. De otra parte, dice que se trata de una actividad que no provoca un efecto social y económico fuerte, pues no demanda mucha mano de obra y el Chocó lo que necesita es generación de empleo. 

"El Chocó requiere proyectos estratégicos que sean acordes con sus características de biodiversidad. Estas son iniciativas económicas que benefician a unos pocos", indica al precisar que las administraciones departamentales trabajan en proyectos que no son estratégicos para cerrar brechas y el departamento requiere de planes que permitan mejorar los indicadores sociales.

Inversión ineficiente

Para Mosquera, es importante que los recursos públicos no se inviertan de manera ineficiente, sino que se dirijan, por ejemplo, a incentivar proyectos de emprendimiento potenciando la parte ecológica y natural de esta zona del país. "Se tiene que pensar en modelos agrícolas sostenibles, pero que impulsen cadenas de valor". 

El área en la que se llevaría a cabo el proyecto ganadero es impactada por la ganadería y la minería. "Allí ya hay ganadería que ha generado deforestación, si se mete más ganado se terminan afectando de forma negativa los ecosistemas. Chocó no es un departamento ganadero y los recursos deberían dirigirse a otro tipo de investigaciones, pues se trata de dinero de ciencia y tecnología", advierte Mosquera. 

Además del riesgo que representa la ganadería para los ecosistemas, enfocar el desarrollo del departamento hacia la esa actividad tiene un potencial reducido. De acuerdo con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac), el Chocó tiene 4,8 millones de hectáreas y de ese total, solo 18.000 cuentan con suelos aptos para algún desarrollo pecuario, es decir, solo 0,4 por ciento del área departamental. Adicionalmente, la ganadería está catalogada como motor de deforestación en el departamento por el Ideam.

La compactación causada por el exceso de ganado genera una pérdida de la estructura del suelo y de la materia orgánica. De acuerdo con análisis realizados por el Igac, esta situación disminuye los poros grandes del suelo, lo que limita el drenaje y afecta el intercambio gaseoso. Esto sumado a que se reduce la descomposición de la materia orgánica, el aporte de nutrientes, la permeabilidad y la infiltración de agua, entre otros procesos naturales que terminan siendo impactados. 

Por estas y otras razones, Mosquera considera que es urgente dar las discusiones sobre el modelo de desarrollo económico para el departamento.

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Por su parte, Juan Luis Castro, senador del partido Verde, apoya la posición de Leyner Mosquerra y dice que son muchos los temas que se deberían estar hablando en el país respecto al Chocó, especialmente de desarrollo sostenible, pues se trata de uno de los lugares más biodiversos del planeta. Por esto, expresa su apoyo a cualquier discusión de que se de en el país en torno a este tema. 

Es de recordar que este departamento es uno de los más biodiversos del país. Allí se encuentra más de 35% de las especies de reptiles del país, el 38% de las de anfibios y no menos del 30% de las de plantas superiores o vasculares. Los endemismos son una de sus mayores características. Estas son razones suficientes para que las voces que no están a favor de la ganadería insistan en que se debe trabajar en el desarrollo de proyectos estratégicos que potencien esta riqueza natural y no en los que pueden destruirla.