Según cifras oficiales del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la deforestación en Colombia se redujo en un 10% entre 2017 y 2018. Las áreas naturales protegidas han demostrado ser una estrategia de protección eficiente frente a amenazas como la ganadería extensiva, tala selectiva, cultivos ilícitos, pasturas y acaparamiento de tierras en gran parte del país. Sin embargo, varios parques nacionales —ubicados en el corredor de conectividad entre la Amazonía, la Orinoquía y la cordillera de Los Andes— tienen altas tasas de deforestación y se encuentran en un riesgo inminente.

Mongabay Latam ha relatado cómo en 2019 los parques Tinigua, Macarena y Chiribiquete —este último, el más grande de Colombia con más de cuatro millones de hectáreas— han sido invadidos y cómo los procesos de deforestación han aumentado en una región extremadamente sensible y de gran importancia biológica y ecológica.

Ofensiva militar para proteger los parques nacionales

 

Cuadro A2. Sobrevuelo en el Parque Nacional Chiribiquete. Foto: Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS).
Sobrevuelo en el Parque Nacional Chiribiquete. Foto: Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS).

En mayo, el presidente Iván Duque anunció la implementación de la operación Artemisa para frenar la deforestación en el país, recuperar la selva húmeda tropical y judicializar a quienes están detrás de la tala y quema de bosque.

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Los Parques Chiribiquete, Macarena, Tinigua y Picachos están recibiendo la mayor atención en la primera etapa de esta estrategia. Sin embargo, los expertos creen que la intervención militar debe ir acompañada de una estrategia integral de presencia del Estado donde se formalicen tierras, se haga un ordenamiento del territorio y se brinde oportunidades para los campesinos que habitan en áreas protegidas.

El Parque Tinigua podría desaparecer si la deforestación persiste

Deforestación parque Tinigua. Quemas y vías en medio de la Amazonía. Foto: Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS).
Quemas y vías en medio de la Amazonía. Foto: Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS).

Un análisis de imágenes satelitales realizado por el Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP por sus siglas en inglés) muestra la preocupante tendencia de pérdida de bosque que se vive en parques nacionales como Sierra de la Macarena, Chiribiquete, la reserva nacional Nukak, pero sobre todo en Tinigua.

El corredor de conexión entre la Amazonía, la Orinoquía y la cordillera de Los Andes se está debilitando. Tinigua pasó de perder casi 3000 hectáreas de bosque primario en 2017 a cerca de 12 000 en 2018. De seguir así, esta área protegida ya no podría cumplir con la función protectora con la que fue creada en 1989

La Amazonía es la región de Colombia que más bosque está perdiendo

En abril de 2018 una operación militar permitió capturar a 3 personas que deforestaban en el Parque Tinigua. También se incautaron varias motosierras. Foto: Cormacarena.
En abril de 2018 una operación militar permitió capturar a 3 personas que deforestaban en el Parque Tinigua. También se incautaron varias motosierras. Foto: Cormacarena.

La cifra oficial de deforestación del país en 2018 se ubicó en 197 159 hectáreas, de las cuales, 138 176 se perdieron en la Amazonía. Los municipios de San Vicente del Caguán y La Macarena son los más deforestados y concentran cerca del 20 % de la pérdida de bosque en Colombia.

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El sur del Meta es el segundo núcleo más grande de deforestación y es la nueva preocupación. A pesar de que hubo reducciones en departamentos amazónicos como Caquetá y Guaviare, históricamente los más deforestados, siguen ocupando los primeros puestos.

Incendios: una amenaza que cobra fuerza en las selvas amazónicas

Incendio de vegetación en la Amazonía colombiana. Foto: Jorge Contreras.
Incendio de vegetación en la Amazonía colombiana. Foto: Jorge Contreras.

Entre 2017 y 2018 se empezó a dar un aumento en el número de fuegos muy cerca de las áreas naturales protegidas. La situación era preocupante porque los análisis mostraban que los incendios eran provocados por el humano y los parques andino-amazónicos eran los más afectados.

Un estudio del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI) reveló que la zona sur del departamento del Meta es una de las más impactadas. Municipios como Puerto Concordia, durante el periodo de análisis del reporte, tuvieron casi el 90 % de su territorio con alta densidad de focos de calor. Las quemas se dan para renovación de pasturas y como una estrategia barata para deforestar, acaparar tierras y ampliar la frontera agrícola del país.

Este artículo fue tomado en su versión original de: https://es.mongabay.com/2019/10/deforestacion-en-parques-nacionales-colombia-2019/