El próximo jueves 8 de agosto el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de la ONU dará a conocer en Ginebra (Suiza), un informe en que establecerá la injerencia del uso de la tierra en el cambio climático. 

El reporte, que se filtró a los medios de comunicación antes de ser publicado oficialmente, señala que será imposible mantener las temperaturas globales a niveles seguros, a menos que haya una transformación en la forma en la que el mundo produce alimentos y gestiona la tierra”. 

The Guardian, periódico en el que salieron a relucir algunos apartes del informe del IPCC, señala que los humanos explotan el 72% de la superficie libre de hielo del planeta en tres actividades: alimentación, vestido y apoyo a la creciente población.

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El informe advierte, además, que solo la agricultura y la silvicultura producen una cuarta parte de las emisiones de gases efecto invernadero e indica, también, que la mitad del metano que se emite nivel mundial, proviene de la ganadería y la producción de arroz, mientras que la deforestación genera emisiones de carbono en altos niveles. 

“El impacto de la agricultura intensiva, que ha ayudado a la población mundial a elevarse de 1.900 millones hace un siglo a 7.700 millones, también ha aumentado la erosión del suelo y ha reducido las cantidades de material orgánico en el suelo”, afirma The Guardian.

El reporte señala que la tierra tendrá que ser manejada de una forma más sostenible para que libere menos gases, así como que varias zonas pantanosas necesitarán ser restauradas deteniendo los esquemas de drenaje. El documeto agrega que lo hecho hasta ahora ha sido insuficiente y lo propuesto por los gobiernos a futuro, tampoco es la solución definitiva. Esto quiere decir que, independientemente a que los vehículos y las industrias dejen de emitir gases y los combustibles fósiles sean cambiados por otros renovables y limpios, es indispensable tranformar la forma en la que los humanos se alimentan, a partir de, por ejemplo, de la reducción del consumo de carne y el desperdicio de comida. 

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"El consumo de dietas saludables y sostenibles, como las basadas en granos gruesos, legumbres y hortalizas, nueces y semillas, presenta grandes oportunidades para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero", indica el informe, que además insta a empoderar a las mujeres agricultoras, fortaler la seguridad de la tenencia de la tierra y mejorar el acceso a los mercados. 

“Ahora nos estamos acercando a algunos puntos de inflexión peligrosos en el comportamiento del clima, pero como revela este último informe filtrado, va a ser muy difícil lograr los recortes que necesitamos hacer para evitar que eso suceda”, manifestó Bob Ward, director de políticas del Instituto de Investigación Grantham sobre Cambio Climático y Medio Ambiente, a The Guardian. 

Indígenas se manifestarán 

Se espera que en el informe oficial del próximo jueves 8 de agosto, los expertos del IPCC resalten el rol de los pueblos forestales tradicionales frente a la desaceleración de la deforestación y en la protección de la biodiversidad. 

En una declaración conjunta, líderes de pueblos indígenas y comunidades locales de 42 países que cubren el 76% de los bosques tropicales del mundo, responderán a la cita hecha por los autores del informe, resaltando la creciente evidencia de que los pueblos forestales, la mayoría bajo algún grado de amenaza, consiguen mejores resultados que otros gestores, convirtiéndose -según ellos- en una solución segura, asequible y a gran escala de la captura de carbono del mundo.

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"Responderán a la primera referencia que hace el IPCC a los pueblos indígenas y las comunidades locales como gestores de los bosques tropicales y la biodiversidad, exaltando los beneficios económicos y ambientales de reconocer los derechos a su tierra", indicaron los líderes a través de un comunicado de prensa, advirtiendo que se encuentran en un alto grado de fragilidad, ya que el hambre de recursos naturales y tierras "se come los bosques pluviales del mundo, y en la batalla por detener la destrucción, los pueblos forestales continúan pagando con su vida y su libertad", dijeron.   

En 2018 un informe elaborado por Rights and Resources Initiative, Woods Hole Research Center, World Resources Institute y Environmental Defense Fund reveló el valor de los pueblos indígenas en la batalla contra el cambio climático. Los autores estiman que los pueblos indígenas y las comunidades locales del mundo administran al menos 293.061 millones de toneladas métricas de carbono en los árboles y el suelo de sus bosques. Estos enormes almacenamientos de carbono, si se liberaran de una vez, equivaldrían a 33 veces la cantidad total de energía emitida mundialmente en 2017.