Por esta época el país recibe la visita de miles de aves migratorias de diferentes especies, que llegan provenientes de Norteamérica desde donde viajan hacia los trópicos, debido a la llegada de la estación invernal en algunas partes del hemisferio norte, la cual genera escasez de alimento. 

Esta es la razón por la que estos animales emprenden un viaje de más de 13.000 kilómetros, llegando a Colombia y especialmente a departamentos como Cundinamarca, por las rutas del Pacífico, Caribe y Centro América. Su objetivo es encontrar un clima más amable, alimento y refugio. 

Foto: CAR

Conservar las aves migratorias implica importantes beneficios ambientales para los ecosistemas en los que se ubican, así como para el ser humano y la conservación de la vida en el planeta. Estas especies juegan un papel determinante porque ayudan a la regeneración de bosques debido a la dispersión de semillas, y con ello la disponibilidad de agua. Además, son controladoras de poblaciones como roedores y polinizadoras de flores para la cosecha de frutos.  

Son muchas las amenazas para las aves rapaces, varias de estas especies se encuentran en peligro de extinción, a pesar de esto, en las partes altas del municipio cundinamarqués de San Juan de Rioseco y varios municipios vecinos, pobladores inescrupulosos de las veredas de Chorrillo, Honduras, Capote, El totumo, Limón y San Nicolás, emprenden cacerías nocturnas de aves rapaces, lo que evita que estas especies finalicen con éxito los recorridos mundiales. Por esta razón, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) hizo un llamado a su cuidado y a decirle no a la cacería de estas especies. 

Foto: CAR

Colombia es uno de los países con mayor diversidad de aves rapaces (Falconiformes), con 76 especies y por ello las autoridades ambientales hacen un llamado especial a disfrutar el tránsito de estas, sin realizar actividades que atenten contra su integridad.

Las aves migratorias llegarán al territorio nacional a sumarse a las más de 2.000 especies que se estima que hay en este momento en el país. Carlos Mario Wagner, director de la Feria Internacional de las Aves, dice que hasta el momento el registro de estos animales se sitúa en 1.937 especies, pero aún faltan por explorar varias reservas naturales del país como las serranías de San Lucas y Perijá, al igual que otras zonas del Chocó, Cauca y la Amazonia, lo que implica que el número puede aumentar. 

Aunque la deforestación, el cambio climático y el tráfico ilegal se han convertido en las principales amenazas a las que se exponen estos animales, aún el país conserva una gran cantidad de especies, lo que ha permitido desarrollar una economía sostenible con base en proyectos como el aviturismo.