La emergencia ambiental afecta hasta el momento unos 2.250 kilómetros de costa brasileña. La marina afirmó que han recolectado hasta este lunes unas 900 toneladas de crudo, ayudados por decenas de voluntarios con máquinas, palas y rastrillos manuales. Imágenes aéreas mostraban otras manchas negras, de consistencia viscosa, flotando mar adentro, una de ellas aparentemente encima de un arrecife de coral. 

"El Ejército está organizando una brigada con sede en Recife (noreste) que tiene más o menos unos 4 o 5 mil hombres. Está siendo dispuesta como refuerzo adicional a los equipos que ya actúan adscritos a las esferas municipales y regionales", dijo el vicepresidente de Brasil Hamilton Mourao.

De acuerdo con la agencia ambiental Ibama, las manchas fueron detectadas por primera vez el 2 de septiembre y ya han afectado a 187 localidades ubicadas en los nueve estados del noreste brasileño. Fiscales de esos nueve estados presentaron una acción judicial para forzar al gobierno federal a activar un plan nacional de contingencia para hacer frente al derrame de petróleo. 

"El gobierno federal no está adoptando las medidas adecuadas en relación a este desastre ambiental que ya llegó a 2.250 km de los nueve estados de la región y es considerado la mayor catastrofe ambiental en la historia del litoral brasileño, en términos de su extensión", afirmó el fiscal Ramiro Rockenbach, uno de los que firma la demanda.

Una de los lugares afectados es la playa de Carneiros, ubicada en el sur de Pernambuco. Por sus aguas verdes y turquesa es una de las playas que más turismo atrae. De hecho, llegó a ostentar en 2014 la posición doce en el ranking de playas más hermosas del mundo, en un listado elaborado por los internautas del sitio de viajes Tripadvisor.

"Barco fantasma"

Brasil sostiene que el petróleo derramado probablemente llegó de un barco venezolano. Pero la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) ha negado los señalamientos. Los investigadores analizan la posibilidad de que los hidrocarburos eran transportados clandestinamente para burlar el embargo impuesto por Estados Unidos, que incluye medidas para restringir la venta de crudo venezolano. 

De acuerdo con una simulación matemática hecha por científicos de la Universidad Federal de Rio de Janeiro a pedido de la Armada y citada en la prensa local, el punto de partida del petróleo derramado se ubicaría a unos 700 km de la costa brasileña. La marina de ese país, que coordina las investigaciones, sostiene que se trata de un incidente "muy complejo y sin precedentes" y maneja "varias hipótesis" sobre las causas del derrame.

"Tuvimos una reunión con representantes de diversos organismos públicos como la agencia de protección ambiental Ibama, la fiscalía y la marina, y esta hipótesis de un barco fantasma fue mencionada", dijo la oceanógrafa Maria Christina Araújo, de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), uno de los estados afectados por el derrame.

"Podría ser un barco navegando ilegalmente, yendo por rutas poco conocidas, que podría estar transportando crudo de Venezuela pese a las sanciones", agregó.

La oceanógrafa de la UFRN sostiene que parece ser un "derrame accidental". "No creo en una teoría de que haya sido a propósito" y agregó "nunca vimos en Brasil un desastre de esta magnitud, que afecta un área tan extensa". 

*Con información de AFP