En 2016, Colombia registró 83.620 hectáreas con explotación de oro de aluvión, de las cuales casi 31.000 fueron identificadas en Chocó y Antioquia. Entre tanto, la producción nacional de la pepa dorada fue de 61.805 kilogramos, 41 por ciento aportado por el territorio antioqueño y 23 por ciento por el chocoano.

Ese año, 14 de los 32 departamentos presentaron evidencias de esta actividad. Así lo reveló un estudio de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) y el gobierno nacional, publicado en mayo de 2018, el cual también arrojó que las zonas con minería en el país tuvieron un incremento del 6 por ciento comparadas con las de 2014 (78.939 hectáreas).

El mercurio, utilizado para separar la arena del metal dorado y precioso, es el protagonista indiscutible del accionar de esta minería ilegal. Este elemento, catalogado por la Organización Mundial de la Salud como una de las 10 sustancias químicas que más plantean mayor preocupación para la salud pública, termina envenenando los ríos y suelos donde tienen su accionar las imponentes dragas utilizadas para extraer el oro de los cauces.

Primeros resultados indican que los yarumos y piñones captan entre 34 y 44 por ciento de mercurio. Foto: Juan Pablo Gutierrez / Archivo Semana

Con un promedio de 75 toneladas cada año, Colombia es el país del mundo que más libera mercurio per cápita, es decir en relación proporcional con su población, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). Aunque China e Indonesia lo superan en toneladas (445 y 145 respectivamente), el impacto en el territorio nacional puede verificarse al calcular cuánto mercurio es liberado por cada colombiano.

Por cada indonesio la liberación de mercurio anual es de 0,6 kilogramos al año y por cada chino 0,3 kilogramos. Entre tanto, por cada colombiano son liberados en el país 1,6 gramos de este metal tóxico. Estudios de la WWF también encontraron que 81 por ciento de los peces carnívoros de la Amazonia tienen niveles detectables de mercurio.

Esta situación fue la que impulsó a Jimmy Alexánder Gómez, jefe del área ambiental de la Dirección de Carabineros y Seguridad Rural de la Policía Nacional, a investigar posibles soluciones. Y las encontró. Con algunos colegas forestales de la Universidad de Córdoba, realizó pruebas con dos especies de árboles, que de acuerdo con sus investigaciones podrían absorber y encapsular el mercurio presente en el suelo.

Al vivero de la Universidad de Córdoba llevaron muestras de suelo contaminado y durante cuatro meses plantaron yarumos y piñones. Los resultados los dejaron con la boca abierta: captaron entre 34 y 44 por ciento de nercurio.

Pero como fueron hallazgos de laboratorio y no en terreno, ahora Gómez experimentará en campo. Con la asesoría de los expertos de la Universidad de Córdoba y el apoyo financiero de la Embajada de los Estados Unidos, que aportó 50 millones de pesos, plantarán árboles en dos hectáreas de suelos contaminados con mercurio de la finca La Paraguaya, ubicada en el municipio de Caucasia (Antioquia), una antigua zona minera que fue objeto de extinción de dominio.

“Con los primeros análisis vimos que estas especies absorben mercurio. Lo encapsulan, no lo liberan y lo contienen. Con este proyecto piloto de fitorremediación haremos muestras de suelos antes, durante y después, además de estudiar las plantaciones. Si tenemos buenos resultados podría convertirse en una buena opción para mitigar la contaminación de mercurio en los suelos y al mismo tiempo reforestar zonas afectadas por deforestación”, precisó Gómez.

El mercurio es un elemento catalogado por la Organización Mundial de la Salud como una de las 10 sustancias químicas que más plantean mayor preocupación para la salud pública. Foto: Policia Nacional / Archivo Semana

El teniente coronel aseguró que, dependiendo de los resultados, el Alcalde del municipio de El Bagre ofrecería un área de 200 hectáreas para realizar más plantaciones con yarumo y piñón, ya que el territorio es uno de los más afectados por minería de oro ilegal.

“No habrá pérdidas”, precisó el funcionario. “Así los árboles no absorban el mercurio, sí estaríamos reforestando y regenerando una zona. Estas especies no son invasoras y tienen una alta adaptabilidad en muchas regiones del país. El yarumo pega en toda parte y no requiere de suelos ricos en nutrientes. Bota mucha hoja, las cuales caen al suelo y crean materia orgánica”.

Las plantaciones en la finca iniciarán en el primer trimestre de este año. En La Paraguaya, la Universidad y la Embajada Americana construyeron un vivero para producir el material vegetal.

Cálculos de la Dirección de Carabineros, con participación de las comunidades, evidencian que sacar un gramo de oro requiere de cuatro personas y el accionar de una retroexcavadora, para remover seis toneladas de suelo y bosque y construir una piscina artificial. Allí aplican 1.000 litros de agua por segundo y cinco gramos de mercurio.

“En Antioquia utilizan hasta 10 gramos de mercurio para sacar solo un gramo de oro. No lo manejan adecuadamente, deforestan y botan ese metal pesado a los ríos. Con las retroexcavadoras pelan las márgenes de los ríos, a los cuales les cambian el curso para construir piscinas en donde es vertido el veneno que amalgama la roca que contiene el oro”, complementó Gómez.

Protectores de los bosques

350 policías fueron capacitados para convertirse en “Carabineros Guardabosques”, un programa que inició en zonas rurales de seis departamentos: Quindío (Armenia), Meta (Cumaral), Magdalena (Parque Nacional Tayrona e Isla Salamanca), Amazonas (Leticia), Cundinamarca (Girardot) y Huila (San Agustín).

Colombia es el país que más libera mercurio per cápita, es decir en relación proporcional con su población, según el Fondo Mundial para la Naturaleza. Foto: Policía Nacional / Archivo Semana

Cada uno de estos sitios contará con cerca de 50 guardabosques, quienes tendrán la responsabilidad de velar por el cuidado de los recursos naturales y denunciar casos como la deforestación y el tráfico ilegal de madera.

Con el apoyo de las Corporaciones Autónomas Regionales y el Ministerio de Ambiente, los 350 guardabosques recibieron capacitación sobre manejo ambiental, intervenciones penales y administrativas y minería. Personal del Servicio Forestal de los Estados Unidos también hizo parte de las clases.

Estos vigías ambientales hoy cuentan con conocimientos suficientes para participar en los operativos de decomiso de madera ilegal, ya que manejan al derecho y al revés los procedimientos, identifican los documentos requeridos, si se trata de un cultivo industrial y cuáles son las guías del ICA y los salvoconductos.

En 2018 Carabineros lanzó tres instalaciones de guardabosques: San Agustín, Armenia y Cumaral. Este último, el más reciente, enfocará su accionar en proteger sitios ambientales como los Parques Nacionales Naturales Cordillera de los Picachos, Chingaza, Sumapaz, Tinigüa y Sierra de La Macarena.

La Dirección de Carabineros tiene contemplado ampliar la estrategia para crear guardabosques en Calamar (Guaviare) y Florencia (Caquetá), con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos.

*Este es un producto periodístico de la Gran Alianza contra la Deforestación. Una iniciativa de Semana, el MADS y el Gobierno de Noruega que promueve el interés y seguimiento de la opinión pública nacional y local sobre la problemática de la deforestación y las acciones para controlarla y disminuirla.