De nuevo las abejas vuelven a convertirse en víctimas del hombre. Como ya ha ocurrido en varias oportunidades en diferentes zonas del departamento del Quindío, algunos apiarios resultaron afectados, al parecer, por el uso indisciminado de pesticidas en cultivos cercanos.

Esta vez los insectos pertenecientes a las colmenas tipo jumbo de tres apiarios ubicados en el corregimento de Barcelona, en el municipio de Calarcá, fueron los perjudicados. 

Le sugerimos: Abejas, el ser vivo más importante del Planeta

César Augusto Delgado, apicultor de esta región del país, calificó lo sucedido como una catástrofe ambiental. Aseguró que tras lo ocurrido no solo murieron abejas melíferas (Apis mellifera), también nativas como las Meliponas (sin aguijón). 

"Se afectó todo el equilibrio de esta zona porque no solo mueren las abejas, sino también los murciélagos, los colibríes, las mariposas y grillos, entre otras especies que contribuyen a mantener el ecosistema", afirmó. 

Delgado culpó del hecho a vecinos que tienen grandes extensiones de cultivos de cítricos (naranja) cerca de los apiarios, quienes habrían realizado fumigaciones sin las debidas precauciones para que los agroquímicos aplicados no fueran a afectar a las abejas. 

"Desafortunadamente la gente no tiene conciencia y por eso no contratan en las fincas a personas que tengan conocimiento en la aplicación de plaguicidas. Yo les pido mesura a los agrónomos para que sean más prudentes en las recomendaciones que dan de los agroquímicos", sostuvo. 

El apicultor señaló que una colmena jumbo puede llegar a tener entre 70.000 y 80.000 abejas. "Pudieron haber perecido alrededor de 50.000 y 60.000 abejas por colmena y fueron cerca de 35 las afectadas", explicó. 

Le recomendamos: Glifosato: no solo mata la maleza, también a las abejas

Ante la denuncia hecha por Delgado, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) desplazó a un equipo al área de afectación por muerte masiva de abejas. Allí realizó actividades de inspección, toma de muestras para análisis en laboratorio y verificación del correcto uso de insumos agrícolas en predios aledaños. 

Sin embargo, al llegar a la finca desde donde se habrían aplicado plaguicidas, casi no los dejan entrar y finalmente los funcionarios no pudieron revisar el tipo de agroquímicos que eran utilizados para fumigar. 

Jorge Hernán García Sierra, gerente de la seccional del ICA en Quindío, sostuvo que las muestras fueron enviadas a un laboratorio en Bogotá para determinar qué molécula química se habría producido el posible envenenamiento.

Le puede interesar: Crean vacuna para proteger a las abejas contra el apocalipsis

Informó, además, que esa institución está indagando para determinar si en las fincas aledañas se fumigó y qué tipo de productos se están utilizando. 

El gerente afirmó que según los resultados de los análisis se aplicarían las sanciones. "Si los resultados demuestran que se están utilizando productos que no están autorizados o no cumplen con los parámetros normativos para su aplicación, se procederá a tomar los respectivas medidas sancionatorias", apuntó. 

Por su parte, el represetante a la Cámara, Luciano Grisales, volvió a urgir sobre la necesidad de que el Senado destrabe el trámite del proyecto de ley de protección de polinizadores, del cual él es promotor. A través de esta iniciativa legislativa se entraría a regular, entre otras cosas, el uso de los pesticidas que afectan a varias especies.