La pandemia causada por la covid-19 sigue arrojando beneficios para la fauna y los ecosistemas del planeta. En Chiang Mai, una ciudad ubicada en el norte de Tailandia, 78 elefantes que eran utilizados para divertir a los turistas, quedaron libres de las cadenas del entretenimiento.

El Campamento de Elefantes de Maesa (Maesa Elephant Camp), que desde 1976 utiliza a los elefantes como espectáculo para los turistas, tomó la decisión de poner fin a ese negocio debido al anuncio del gobierno tailandés de que todas las empresas no esenciales deberían cerrar temporalmente sus puertas por la emergencia del coronavirus. 

En un comunicado de prensa, el campamento anunció que ya no ofrecerá más espectáculos con los 78 elefantes, lo que incluye los paseos de humanos sobre la espalda de los animales y los trucos que entretenían a los turistas. 

Los elefantes del Campamento de Maesa vivirán libres en un área natural cerca a la zona. Foto: Maesa Elephant Camp (Facebook).

Las pesadas sillas de madera y metal que eran utilizadas para esos recorridos turísticos ya fueron retiradas de Maesa. “Cuando volvamos a abrir, la gente podrá ver a los elefantes vivir naturalmente, formando grupos sociales y conviviendo en libertad”, cita el comunicado.

Le puede interesar: Así esclavizan a los elefantes para prestar servicios de turismo

Los elefantes serán reubicados en un área cercana al campamento conocida como The Chang (anteriormente el Centro de Cuidado de Elefantes de Tailandia). En su nuevo hogar caminarán libres de cadenas y sin ganchos en sus extremidades. “Desde finales de 2019, ubicamos a cerca de un tercio de los elefantes en esta zona, la primera etapa del proceso para liberar a todos los animales del campamento”, informó Maesa.

El proceso de reubicación será supervisado por un equipo de Elephant Nature Park. “Cuando se nos permita reabrir, comenzaremos un proyecto para que las personas que desean ofrecer su tiempo como voluntarios, ayudar a cuidar a los elefantes y trabajar dentro de la comunidad local, como enseñar a los niños de la tribu de la colina”.

Mientras The Chang es abierto para visitantes y voluntarios, el área principal del campamento de elefantes de Maesa será renovada. “Por eso, el campamento estará cerrado por algún tiempo, incluso después de que la situación del coronavirus haya terminado. Se planea construir un museo para mostrar la historia del elefante en Tailandia y su importancia para la cultura tailandesa”. 

El cierre del campamento por el coronavirus, lo llevó a tomar la decisión de eliminar las actividades de entretenimiento con los elefantes. Foto: Maesa Elephant Camp (Facebook).

El campamento afirmó que pretende construir un centro de educación para estudiantes, un lugar en donde podrán aprender sobre la vida del elefante asiático y la necesidad de proteger y conservar la especie. “También tenemos planes para hacer un hospital de elefantes, atendido por un equipo veterinario de guardia que proporcione tratamiento médico, y una escuela de entrenamiento para los cuidadores”.

Le puede interesar: Prohíben controvertidos paseos en elefantes en parque arqueológico

La decisión de poner fin al espectáculo y los paseos de elefantes empezó a gestarse el año pasado, cuando la nueva propietaria del campamento, Anchalee Kalmapijit, hija del fundador, manifestó que los animales no debían ofrecer un show turístico, sino estar libres lo más natural posible. 

Por último, el campamento hizo un llamado a la ciudadanía para que los ayuden a concretar el cambio de vida de los elefantes. “No podemos cambiar el pasado, pero sí aprender de él y darle forma al futuro de los elefantes. Recibimos donaciones para lograr ese objetivo”.

El covid-19 también trajo beneficios para 78 elefantes de Tailandia. Foto: Maesa Elephant Camp (Facebook).