El viacrucis de las iguanas no es exclusivo de los días de la Semana Santa. Durante todo el año, por las vías y carreteras de la mayoría de los pueblos de la región Caribe, abundan personas vendiendo los huevos de estos reptiles como si fuera un rosario religioso.

El tráfico ilegal de las iguanas también tiene un pico a final de año, justo cuando están a punto de desovar. Antes de que esto suceda son cazadas para extraerles los huevos, que se venden especialmente a los viajeros en las carreteras. Tras sacarles los huevos, los cazadores abandonan a las hembras con el vientre abierto o las rellenan de piedras.

Le puede interesar: ¿Tucanes en Suba? Incautan aves silvestres que eran tenidas como mascotas

El año pasado, las autoridades policivas incautaron 18.409 especies de la fauna silvestre, en su mayoría iguanas, tortugas hicoteas y aves. Los departamentos con mayor evidencia de tráfico son territorios costeños como Cesar, Córdoba, Bolívar, Sucre y Magdalena.

Más de 100 iguanas fueron incautadas en el maletero de un vehículo. Foto: Policía - Corporcesar. 

Esta especie no ha descansado durante los días de la cuarentena obligatoria por el coronavirus. Hace pocos días, en una operación conjunta entre el Ejército y Policía Fiscal y Aduanera, 107 iguanas fueron decomisadas antes de ser vendidas en una vías del municipio de San Diego, en el departamento del Cesar.

Los reptiles eran transportados en el maletero de un vehículo, cuyo conductor fue detenido y puesto a disposición de las autoridades competentes. Las iguanas fueron llevadas al centro de atención y valoración de fauna silvestre la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar), donde fueron atendidas por personal especializado. 92 de las iguanas son hembras y 15 machos. Siete estaban muertos.

En este baúl estaban hacinadas las 107 iguanas. Siete no aguantaron el encierro y murieron. Foto: Policía - Corporcesar.

John Valle Cuello, director de Corpocesar, aseguró que este es un nuevo golpe a los traficantes de estas especies. “Vamos a continuar apoyando estos operativos. El llamado es a que la gente entienda que estos animales silvestres no deben ser tenidos como mascotas ni deben ser consumidos, ya que cumplen un papel fundamental en el equilibrio del ecosistema”.

Luego de ofrecerle los cuidados veterinarios necesarios a las 100 iguanas que sobrevieron, estas fueron liberadas en una zona boscosa del Cesar. “Los cesarenses debemos dejar de comprar y consumir a estos animales, para evitar así su extinción”, anotó Valle Cuello.

Las 100 iguanas fueron liberadas en una zona de bosque seco en el Cesar. Foto: Corpocesar.

¡Libertad!

El confinamiento no solo ha arrojado noticias negativas para la fauna silvestre de la región Caribe. 15 tortugas hicoteas, que habían sido decomisadas el municipio de La Gloria, en el sur del Cesar, regresaron a la libertad.

Le puede interesar: Hipopótamo intenta atacar a habitantes de Puerto Triunfo

Corpocesar, con apoyo de la Policía Ambiental, liberó a estos reptiles de la especie Trachemys callirostris en el río Magdalena, a la altura del municipio de Gamarra.

El río Magdalena recibió a 15 tortugas hicoteas que se salvaron del tráfico ilegal de fauna. Fotos: Corpocesar.

“En el proceso de incautación de estas hicoteas, la Policía detuvo a los responsables del tráfico ilegal, quienes fueron puestos a órdenes de las autoridades competentes a la espera de ser judicializados”, indicó Corpocesar.

La hicotea solo habita en Colombia y Venezuela, en departamentos como Antioquia, Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, La Guajira, Magdalena, Santander y Sucre, en zonas zonas hidrográficas del Caribe y Magdalena. Según el Libro Rojo de los reptiles de Colombia es una especie vulnerable a la extinción.

Un mapache y un puercoespín ya están listos para regresar a la libertad. Fotos: Corpocesar.

La corporación también logró rescatar a un mapache y un puercoespín que eran tenidos como mascotas en Valledupar. “El mapache lo tenía un habitante del barrio Pescaito como mascota. Ambos animales entraron en proceso de rehabilitación en el centro de valoración, para luego ser liberados en su hábitat natural”.