A mediados del siglo pasado, cuando en Estados Unidos era legal el comercio de pieles de algunos animales, empezó el viacrucis de las nutrias en Colombia. Una cacería apoteósica diezmó considerablemente la población de este mamífero, tanto de las nutrias gigantes de la Amazonia y Orinoquia como la neotropical.

Aunque la masacre mermó con la prohibición de la comercialización de sus pieles, las nutrias neotropicales o Lontra longicaudis, que hacen presencia en todas las regiones colombianas, siguieron recibiendo impactos por parte de la deforestación, la contaminación de las fuentes hídricas y el tráfico ilegal de fauna, tanto así que la especie está catalogada como vulnerable.

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Las nutrias neotropicales sobrevivientes, con tamaños que pueden superar el metro de longitud en edad adulta, prefieren permanecer ocultas entre las zonas boscosas y lejos de la presencia humana, ya que saben que es su mayor peligro. Pero durante cuarentena por el coronavirus, varias nutrias decidieron aprovechar la soledad de los cuerpos de agua para recuperar los territorios que el hombre les ha arrebatado.

En San Gil, municipio del departamento de Santander, un par de nutrias fue grabada en las carmelitas aguas del río Fonce. Desde un puente, los animales fueron captados jugando en el agua y revolcándose en una imponente roca.

“Hoy, en el río Fonce de San Gil, la comunidad captó a varios individuos de nutria neotropical, especie de vital importancia para el equilibrio ecosistémico de éste  ecosistema y el río Suárez”, citó la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) en su cuenta de Twitter.

Dianny Albornoz, comunicadora social y especialista en gestión ambiental, publicó un video grabado por un campesino en la vereda Tabacal de Pitalito, Huila, donde se ve a una nutria entrar y salir del agua de un riachuelo.

“¡Alguien está jugando por aquí y por allá! Zona rural de Pitalito, captada por un ciudadano. La nutria de río es uno de los valores de conservación de la cuenca Guarapas que ha habitado por años en este territorio”, escribió Albornoz en su cuenta de Twitter.

Según la ciudadana, esta especie es muy importante para el país y para los huilenses, “porque tienen una afectación fuerte de su hábitat, especialmente por contaminación, deforestación y cacería”.

Las nutrias neotropicales cuentan con registros en todas las regiones de Colombia. Foto: proyecto CAR/Omacha.

Fernando Trujillo, director científico de la Fundación Omacha, informó que la nutria neotropical es una de las 13 especies de nutrias que habitan en el planeta. Mide entre 53,2 a 80,9 centímetros de largo, con una cola que puede alcanzar los 50 centímetros. 

Su pelaje es corto y denso, de color café con tonos más claros en el vientre y la garganta. Cuenta con una cabeza pequeña y plana, hocico amplio y orejas cortas y redondeadas.