El ecosistema de manglar en Colombia se distribuye tanto en el Caribe como en el Pacífico. Se estima, según el Sistema de Información Ambiental Marina, del Invemar que en total hay alrededor de 290.704hectáreas de mangle en todo el territorio nacional.  En el norte, es decir en el Caribe 74.202  hectáreas y en el Pacífico 216. 502 hectáreas.

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Según el Invemar, no hay estudios contundentes que den cuenta de la cantidad de manglar perdido a la fecha. Sin embargo, en un estudio publicado por Conservación Internacional hacen referencia a que en los últimos 60 años se ha acabado con más de 200 mil hectáreas de este hábitat natural. Estos ecosistemas son sistemas naturales de gran importancia para el bienestar humano. Se utilizan en gran medida como materia prima y alimentación, protegen las costas y controlan la erosión. Además, purifican el agua, generan pesca sostenible, secuestran carbono y son insumo para investigaciones científicas.

La piangua es una de los moluscos que generan grandes ingresos en las comunidades de Nuquí. Foto: MarViva

Ante la posibilidad de construir una infraestructura portuaria, justo donde hay buena parte del manglar del Pacífico, el Golfo de Tribugá, la organización Conservación Internacional hizo una valoración integral de este ecosistema para entender la interacción socioambiental de los servicios prestados y el costo que tendría desarrollar el puerto.

El estudio reveló que el valor total de los servicios ecosistémicos ofrecidos por los manglares de esta zona son de mínimo 3.590 dólares por cada hectárea durante un año, y máximo 245.487 dólares por hectárea en un año. Esto en peso son entre 11 millones y 836 millones. Una cifra nada despreciable, si además va en línea con la perspectiva de desarrollo planteada por las comunidades de la zona.   

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El área del estudio fue el Distrito Regional de Manejo Integrado Golfo de Tribugá - Cabo Corrientes.  Allí, se identificaron 2.408 hectáreas de manglares, desde Jurubirá hasta la región de Arusí. Según CI, la mayor concentración se ubica en la bahía de Tribugá con 1.866 hectáreas.  El puerto generaría la pérdida de, por lo menos, 917 hectáreas que se convertirían en vegetación secundaria o pasto limpio.

Con las limitaciones propias que trae el estudio, la evaluación priorizó los servicios  que las comunidades identifican les presta el manglar, o como técnicamente se le conoce: servicios ecosistémicos. Entre ellos se encuentran abastecimiento de agua, calidad del aire, pesca, productos agrícolas, stock de carbono, fertilidad del suelo, medicina natural, calidad del hábitat y materias primas. Y, añadió turismo.

Teniendo en cuenta esto, dedujo que, por ejemplo en pesca el ingreso que se dejaría de percibir sería de mínimo 1.400 millones de dólares por año y máximo 720 millones en este periodo de tiempo.En turismo, las cifras de ingresos por año oscilan entre los 50.295 dólares y los 1,4 millones de dólares. Mientras, que se se piensa en la fijación de carbono, vital para cumplir con las metas nacionales y mundiales frente al cambio climático, y una apuesta de estas comunidades a través de la venta de bonos de carbono, lo que se dejaría de recibir serían mínimo 21.081 dólares por tonelada durante un año y hasta 32 millones de dólares por tonelada en este periodo de tiempo.

Según María Claudia Diazgranados, coordinadora del programa marino en CI Colombia y una de las autoras del informe, este tipo de estudios que valora económicamente los servicios ecosistémicos busca identificar los beneficios que ofrece al bienestar humano. “Estas metodologías tienen como objetivo proporcionar a los tomadores de decisiones información sobre los beneficios sociales y los costos asociados al uso de prácticas de gestión alternativas para contribuir a la medición del bienestar social”, afirmó.

Puede que en términos económicos los ingresos que trae el manglar no igualen a los que tendría el Puerto de Tribugá. Pero, no son nulos y por el contrario van de la mano con lo que las comunidades entienden por desarrollo y bienestar.

¿Qué se protege en el DRMI Golfo de Tribugá – Cabo Corrientes?

Esta área hace parte del DRMI. Foto: MarViva

  • 1525 hectáreas de hábitat y refugio de peces e invertebrados marinos.
  • 54 433 hectáreas de fondos blandos para camarones.
  • 1014 hectáreas de sitios de alimentación de aves migratorias playeras repartidas en 2703 hectáreas.
  • 1.9 hectáreas de arrecife coralino.
  • 971 hectáreas de playas de anidación de tortugas.
  • 182 hectáreas de acantilados de roca dura.
  • 4330 hectáreas para la congregación de pargos y meros.