Meta, uno de los departamentos que conforman la vasta Amazonia colombiana, atraviesa por uno de sus peores momentos en materia ambiental. Según cifras extraoficiales de la Gobernación, en los primeros seis meses de este año fueron cercenadas más de 22.000 hectáreas de bosque por causa de la motosierra, cifra que en todo 2019 no superó las 23.000 hectáreas.

En el primer semestre de 2020, Tinigua, Sierra de La Macarena y Cordillera de los Picachos, los tres Parques Nacionales Naturales que hacen presencia en este territorio amazónico y llanero, perdieron más de 7.000 hectáreas boscosas, una devastación impulsada exclusivamente para el desarrollo de cultivos de coca y ganadería extensiva. 

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Estas tres áreas protegidas suman 123.000 hectáreas boscosas deforestadas en los últimos 15 años, un bioma que es talado y quemado para dar paso a extensos pastizales. La madera no es aprovechada y la hecatombe es realizada únicamente con el propósito de poner en marcha actividades ganaderas y cultivos ilícitos de las mafias delincuenciales”, dijo el gobernador del Meta Juan Guillermo Zuluaga Cardona.

La Macarena y Tinigua son los Parques Naturales más afectados por la deforestación en Colombia. Foto: Rodrigo Botero.

Para el mandatario, la principal amenaza para la biodiversidad del territorio es el accionar del Grupo Armado Organizado residual operado por Miguel Botache Santanilla, alias Gentil Duarte, una disidencia de las Farc que lidera procesos de siembra de coca en municipios del sur del Meta como La Macarena y Vista Hermosa y gran parte del Guaviare, donde están ubicados los Parques Naturales. 

De acuerdo con el gobernador Zuluaga, a través de informes de inteligencia y testimonios de la misma comunidad lograron determinar que Gentil Duarte impuso su ley para que las 5.000 familias campesinas que habitan en los tres parques tumben montaña para sembrar como mínimo dos hectáreas de coca. "Por cada hectárea de bosque tumbada y quemada, las mafias pagan hasta cinco millones de pesos”, reveló el mandatario.

Hasta ahora, Artemisa, la estrategia del Gobierno para mermar la deforestación, no ha arrojado la captura de ninguna de las grandes cabecillas que lideran la desaparición del bosque. En los diferentes operativos han sido capturados colonos y campesinos que son tan sólo la última parte de esta cadena macabra en contra de los recursos naturales.

Carreteras en medio de la selva de los Parques Naturales del Meta para el paso del ganado. Foto: Rodrigo Botero.

Sin embargo, Zuluaga considera que sin este accionar el panorama sería aún más crítico. “Los diferentes operativos de la fuerza militar han arrojado más de 40 capturas y bajas. Artemisa logró desactivar 2.800 minas antipersona, todas sembradas por las disidencias, y destruir 26 laboratorios de coca. El último intervenido contaba con más de una tonelada y media de cocaína”, dijo.

En los últimos días, varios campesinos del sur del Meta alzaron su voz para exigir la salida del Ejército de la zona, decisión que para el gobernador tiene su raíz en una presión por parte de los grupos delincuenciales. “Los colonos necesitan recoger la hoja de coca para procesarla. Si no fuera por el control militar, el sur del departamento estaría lleno de coca. Aunque aún no hay resultados contundentes, sin los operativos la tragedia sería mucho más crítica”.

Lucha contra la ilegalidad

Además del nuevo despertar de la coca en el sur del Meta y la neurálgica situación de los bosques amazónicos, Zuluaga advierte que la zona padece por otros tentáculos impulsados por el grupo delincuencial de Gentil Duarte, como el reclutamiento de menores, la siembra de minas antipersona y una nueva ola de homicidios.

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“Este año, 25 civiles y 16 policías y militares fueron asesinados en el sur del Meta. Los homicidios están disparados por una confrontación entre dos grupos delincuenciales: la nueva Marquetalia, al mando de Jesús Santricht e Iván Márquez, que quieren reclamar el territorio que antes tenían bajo su dominio, y las tropas de Gentil Duarte. En esa lucha a sangre fría quedan en el medio los campesinos”.

Los cultivos de coca y la ganadería extensiva tienen en aprietos al sur del Meta. Foto: Rodrigo Botero.

El gobernador denuncia también que Gentil Duarte tiene regado en el departamento un grupo de finanzas que les envía cartas a contratistas, agricultores y ganaderos. “Las disidencias dicen que van a carnetizar a las juntas de acción comunal y que sus presidentes son los llamados a cobrar las vacunas. Están muertos del miedo porque si no lo hacen los matan. Tenemos un problema de seguridad nacional”. 

Meta fue uno de los departamentos que más padeció por la violencia en los últimos 50 años, una ola que, Zuluaga interpreta como un nuevo aire de los grupos armados ilegales, esta vez, con las disidencias como protagonistas. Dijo que hace dos años la gente podía visitar sitios turísticos y biodiversos como Caño Cristales, las Cortinas del Diamante en Vista Hermosa y la laguna del Amor en Uribe, y que hoy están gobernados por la ilegalidad.

“Hoy nadie puede ingresar a estos sitios sin pagar una vacuna. Alrededor de la coca se está formando un grupo delincuencial que debemos detener. El Estado no puede perder el terreno ganado y regresar a los años más duros de la violencia”.

Tinigua lidera el ranking de las áreas protegidas más deforestadas en el país. Foto: Rodrigo Botero.

Parques con campesinos

Zuluaga considera que las 5.000 familias campesinas que habitan en las tres áreas protegidas del Meta no deben abandonar el territorio, una diferencia que tiene con Parques Nacionales Naturales (PNN).

“La entidad dice que su presencia es ilegal, pero estas familias no tienen para dónde irse y no tenemos cómo acogerlos en una ciudad. Los campesinos deben ser nuestros aliados a través de mecanismos como pagos por servicios ambientales e incentivos por restauración. En el abandono no está la conservación, sino en el buen uso de los recursos”.

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En el municipio de La Macarena hay cerca de 500.000 cabezas de ganado, cifra que lo convierte en uno de los mayores hatos lecheros del departamento. Para el mandatario, esto representa una oportunidad para trabajar en proyectos sostenibles. 

Las disidencias pagan hasta cinco millones de pesos por tumbar una hectárea de bosque en Meta. Foto: Rodrigo Botero.

“Debemos llegar a los campesinos con propuestas de ganadería sostenible y enseñarles a tener cultivos de bajo impacto. Pero la presencia del Ejército es fundamental para controlar a los grupos delincuenciales. Sin embargo, el diálogo con las comunidades está en el limbo por las presiones de los grupos armados. Los campesinos son empujados por las mafias a enfrentarse con el Ejército y rechazar las propuestas de las instituciones”. 

Un proyecto que está andando es en el cañón del río Duda, un antiguo corredor de las Farc que llevaba la droga hasta La Macarena. Allí, 80 familias de siete veredas ya no siembran coca sino arveja y fríjol. “Con Cormacarena los vamos a beneficiar con una estrategia de pagos por servicios ambientales”, dijo Zuluaga.

Sumando a esto, varias entidades contemplan poner en marcha mecanismos sostenibles para trabajar con los campesinos: Parques Nacionales con incentivos por restauración y conservación, Cormacarena con pago por servicios ambientales y la Secretaría de Agricultura del Meta con el apoyo a los proyectos productivos.

El Gobierno sigue sin capturar alguna de las cabecillas que financian la deforestación en Colombia. Foto: Rodrigo Botero.

Pero hay una baja confianza de los campesinos en la institucionalidad. Esto se debe en gran parte a la falta del cumplimiento de los compromisos de sustitución de cultivos del PNIS, algo que el gobierno debe solucionar para que crean en las alternativas”. 

El gobernador destaca un proyecto que está a punto de desaparecer por la ilegalidad. Se trata de una cooperativa en Uribe con 150 reincorporados de las Farc, quienes en una finca de 300 hectáreas dieron marcha a actividades apícolas, turismo, ganadería doble propósito y sembraron soya y maíz. “Pero las disidencias los sacaron de la zona y se fueron para Bogotá o Mesetas porque no quisieron volver a coger las armas”.

Ni la lluvia detiene la tala

Durante los últimos días de confinamiento por la pandemia del coronavirus, el departamento del Meta ha estado dominado por el agua. Doce municipios padecen por inundaciones y desbordamientos de los ríos. Seis ya declararon calamidad pública. Adicionalmente, dos vías nacionales están en riesgo. 

La motosierra tiende a frenar su acció durante la época de invierno en Colombia, un panorama que no sucede ahora en el sur del territorio. Zuluaga reveló que las mafias come bosques no han parado de talar a pesar de los fuertes aguaceros, ya que continúan sembrando coca y sacando la droga por los principales corredores fluviales.

El corredor de la droga está conformado por los ríos Guayabero, Guaviare, Vichada y Orinoco. Todo es llevado a Venezuela, donde los aliados estratégicos la comercializan. Esto demuestra que el Cartel de los Soles no es ninguna ciencia ficción. En invierno es cuando más aprovechan los corredores y por eso piden insistentemente la salida del Ejército”.

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El gobernador considera necesario un fortalecimiento y empoderamiento de la fuerza pública y el control total del Estado en cuatro puntos: Puerto Cachicamo, frontera entre Guaviare y Meta y uno de los corredores de los bandidos, donde el Ejército tiene planeada una base militar; el Alto del Avión en Vista Hermosa; La Julia en Uribe; y San Juan de Lozada en límites con Caquetá.

La presencia total del Ejército es el único mecanismo para doblegar o dar de baja a los bandidos. Hace mes y medio, 11 voceros de La Macarena, presionados por las mafias, me citaron en Tres Esquinas para que hiciera salir al Ejército, y como me opuse casi me linchan. El control territorial nos permitirá a las instituciones llegar al territorio”.

La motosierra en Colombia no ha encontrado un enemigo de peso. Foto: Rodrigo Botero.

Visibilizar a los bandidos

De acuerdo con Zuluaga, la disidencia de Gentil Duarte tiene sometidos a los campesinos del sur del Meta y Guaviare y en grandes aprietos a los bosques amazónicos, un poder que, según el mandatario, necesita ser desarticulado visibilizando su accionar cada vez más.

“Necesitamos amarrarnos los pantalones. Gentil Duarte tenía prohibido que alguien dijera su nombre, pero debemos seguir visibilizando sus acciones ante la opinión pública. Quería pasar de agache mientras se rearmaba, reclutaba y sembraba, pero hoy en día el ministerio de Defensa puso una recompensa de hasta de 2.100 millones de pesos por su cabeza”.

Otros cabecillas buscadas en el Meta son Néstor Vera (Iván Mordisco), Alexander Díaz (Calarcá), Eulices Hernández (Alirio Mata Vaca), Rolan Torres (Boyaco), Wilson Valencia (Maneto) y Yeison Camacho (Negro Pipe).

El gobernador indicó que los bosques del Meta no padecen por cultivos ilegales de palma o eucalipto sino por la ganadería, motor que utilizan las mafias para tumbar bosque y cultivar coca. 

Algunos de los ganaderos que hacen presencia en la zona son parte de las disidencias y pagan millonadas a los campesinos para la tumba y quema. Ellos son los que llegan a la región a pagar cinco millones de pesos por una hectárea de bosque, un brazo financiero que sólo puede hacer un cartel”.

Apoyo en armas

Esta semana se conoció un panfleto que las disidencias les hicieron llegar a las comunidades del sur del Meta, firmado por la comisión Jhon Linares del frente comandante Jorge Suárez Bruceño Farc-EP, donde el grupo armado residual hace un llamado a los campesinos para construir una nueva Colombia.

“Queremos denunciar los desastrosos planes del imperialismo norteamericano encabezado por Donald Trump y ejecutados por el lacayo Gobierno de Colombia que presiden Álvaro Uribe Vélez e Iván Duque, quienes pretenden despojar de sus tierras a los colonos de las zonas a las que se han visto obligados llegar debido al histórico problema de la tierra con el pretexto de cuidar la selva”, cita el comunicado.

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El documento de dos páginas informa que en municipios como Vista Hermosa, Puerto Rico y Puerto Concordia, y más exactamente en la ribera del río Guayabero en Meta y El Retorno en Guaviare, “se desarrolla un gigantesco operativo de las fuerzas militares con el fin de erradicar los cultivos, única fuente de ingresos a la que pueden optar los campesinos”.

Parches de bosque talado en los Parques Naturales del Meta. Foto: Rodrigo Botero.

La disidencia responsabiliza al ICA y al Fondo Nacional Ganadero de no querer cumplir con el ciclo de vacunación en las veredas del sector del Guayabero medio, adscritas al municipio de La Macarena, argumentando que la guerrilla no deja entrar a los vacunadores. 

El panfleto también insta a los campesinos a seguir luchando contra el Gobierno y pone a su disposición el arsenal armado del grupo residual. 

Para Zuluga, esto indica que las disidencias sienten la presión del Estado. “Si el marrano chilla es porque le aprieta el lazo. Las disidencias sienten que los están limitando al no contar con las guías sanitarias de movilización para la ganadería del sector”.

Caquetá, Meta y Guaviare son los departamentos más deforestados en Colombia. Foto: Jhon Barros.

¿Plata a la basura?

Países como Noruega, Reino Unido y Alemania le han desembolsado importantes recursos al Gobierno nacional para que continúe con su lucha contra la deforestación, un mecanismo de cooperación internacional por pago de resultados que Zuluaga no ve con buenos ojos.

Eso ha sido un fracaso. Tanta plata invertida, tanto nacional como internacional, y la deforestación sigue campeando como si nada. No hemos logrado contenerla y los resultados no se ven. La cifra de 22.000 hectáreas arrasadas este año en Meta indica que algo está fallando”.

La llegada de una carretera a la selva en catastrófica para los bosques. Foto: Jhon Barros.

La relación del gobernador con Visión Amazonia, programa del Ministerio de Ambiente para poner en marcha actividades sostenibles con las comunidades, no es la ideal. 

No hemos tenido mucha articulación, en especial durante los últimos cuatro meses de la pandemia. La Macarena debe ser un polo de desarrollo sostenible para el mundo, pero con el coronavirus todo esto se distrajo. Aspiro a tener una mejor comunicación con Visión Amazonia para tener buenos resultados”.

El Gobierno del presidente Iván Duque se trazó la meta de reverdecer al país con más de 180 millones de árboles, una hazaña ambiental en la que el departamento del Meta contribuirá con alrededor de cuatro millones de árboles.

El sur del Meta alberga ecosistemas de suma importancia para el equilibrio ambiental planetario. Foto: Jhon Barros.

“En alianza con el Ministerio de Ambiente y Cormacarena construiremos el vivero más grande del departamento en el municipio de La Macarena, un predio donde antes estaban los secuestrados y que hoy es del Ejército”, dijo Zuluaga.

Sumando a esto, la Gobernación aseguró que sembró 6.000 árboles en una antigua zona de campos minados en Vista Hermosa, 16 hectáreas equivalentes a 16 canchas de fútbol profesional. “Es un espacio donde las comunidades sufrieron el flagelo de la guerra y donde se han encontrado y destruido 258 minas tras la firma del proceso de paz”.