La minería ilegal, uno de los principales motores de la deforestación en Colombia y una actividad que contamina ríos y suelos con metales pesados como mercurio, no respeta la cuarentena establecida por la pandemia del coronavirus.

Desde que inició el confinamiento obligatorio, las fuerzas militares han evidenciado varios frentes de operación minera del grupo delincuencial Clan del Golfo en Dabeiba, municipio ubicado en el occidente del departamento de Antioquia.

La minería ilegal en Dabeiba es liderada por el Clan del Golfo. Fotos: Ejército Nacional.

A comienzos de abril, las tropas militares destruyeron una mina en la vereda Pegado, ubicada sobre la cuenca del río Sucio, donde operaban dos dragas, cinco motores y una excavadora. Según el Ejército Nacional, el Clan del Golfo percibía mensualmente cerca de 500 millones de pesos de la mina.

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En mayo, el Ejército desmanteló un complejo de explotación ilícita de yacimientos mineros en la vereda Quiparadó, donde el Clan del Golfo sacaba ganancias por más de 4.600 millones de pesos al mes. 14 personas fueron capturadas en el operativo.

En lo corrido del año, Dabeiba ha sido uno de los municipios más afectados por la minería ilegal. Fotos: Ejército Nacional.

Una nueva actuación de las fuerzas militares evidenció que las mafias mineras continúan desangrando los recursos naturales e incumpliendo la cuarentena en Dabeiba. En la vereda El Toro fueron destruidas cinco unidades de producción minera pertenecientes a la subestructura Edwin Román Velásquez, del grupo armado organizado Clan del Golfo. 

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“La práctica ilegal generó un daño ambiental irreparable a un afluente. En el sitio fueron capturadas 15 personas dedicadas a esta actividad ilícita y destruidos siete socavones, seis motores, seis motobombas y demás elementos usados para la explotación ilícita de yacimientos mineros, elementos avaluados en más de 1.600 millones de pesos”, informó el Ejército.

La minería es uno de los principales motores de la deforestación en Colombia. Fotos: Ejército Nacional.

En este nuevo frente minero, el grupo armado organizado percibía al mes 3.000 millones de pesos, renta ilícita que le permitía financiar acciones criminales contra la población civil y la fuerza pública en el occidente y Urabá antioqueño.

“Seguiremos realizando operaciones militares por aire, tierra y agua en los departamentos de Antioquia, Córdoba y Chocó, los más afectados por la minería. Esto con el objetivo de seguir afectando las estructuras logísticas y criminales de los grupos armados organizados”, indicó el Ejército.