En 1990 el país registró la emisión de 216,29 millones de toneladas de gas carbónico (CO2). Desde entonces esa cifra ha venido en aumento hasta situarse en 236,7 millones de toneladas en 2014, siendo este el dato más actualizado con el que cuenta Colombia. 

Las actividades adelantadas en tierras forestales, incluida la deforestación, representaron el 33 por ciento de las emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI) que ascienden a la atmósfera y contribuyen al deterioro de la capa de ozono. 

La agricultura, con un 22 por ciento, se ubicó en el segundo lugar de los sectores que más contribuyeron a la generación de emisiones, seguido en el tercer puesto por la minería y la energía, con un 14 por ciento. En la cuarta y quinta posición, con 12 por ciento cada una, se ubicaron las actividades relacionadas con el transporte y la industria manufacturera. 

El excesivo uso de las fumigaciones y agroquímicos han hecho que el sector agropecuario se constituya en el segundo emisor de gases de efecto invernadero en el país. Foto: Pixabay.  

En el segundo reporte bienal de actualización de cambio climático presentado por Colombia ante la Convención Marco de Naciones Unidas de Cambio Climático, el Gobierno nacional informó además, que los sectores que más aumentaron las emisiones de GEI en el periodo comprendido entre 1990 y 2014 fueron el de saneamiento, con un 137 por ciento, al pasar de 4,17 a 9,82 millones de toneladas de CO2, al igual que el de minas y energía, con un 130 por ciento (15 a 32 millones de toneladas), y el de manufactura, con un 79 por ciento, pasando de 15 a 27 millones de toneladas de dióxido de carbono.  

Preocupa al Gobierno nacional el incremento de la tala de bosques, pues cuando el Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero logre actualizar la información a 2018, lo más problable es que las cifras de emisión se disparen ante el alarmante incremento de la deforestación en varias zonas del país. 

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"La predicción que hacemos es que la tasa de deforestación para este año estará entre las 260.000 y 280.000 hectáreasLa deforestación sigue siendo uno de los principales motorores de degradación de nuestro territorio. El  informe nos muestra que el 33 por ciento, prácticamente la mitad  de nuestros aportes al inventario de gases de efecto invernadero, proviene de ese sector", comentó Ricardo Lozano, ministro de Ambiente. 

El funcionario se mostró preocupado por la degradación de los bosques que se viene registrando en los parques naturales nacionales como Chiribiquete, La Macarena, Tinigua, Picachos, así como en la Amazonia y el Pacífico colombiano, al igual que por el acaparamiento ilegal de tierras públicas que -según Lozano- se acerca al 48 por ciento en el país.

La degradación de los bosques que se viene registrando en los parques naturales nacionales como Chiribiquete, La Macarena, Tinigua y Picachos, preocupa al gobierno nacional. Foto: archivo/Semana. 

Pese a las estadísticas, el jefe de esa cartera es optimista con poder cumplir con las metas fijadas en el Acuerdo de París, consistentes en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (vapor de agua, dióxido de carbono, metano, óxido de nitrógeno y ozono) en un 20 por ciento entre el 2020 y el 2030, y de esta forma, contribuir a la limitación del calentamiento global. 

"También estamos trabajando en soluciones a través de alianzas y el apoyo a emprendimientos. Además se están haciendo pactos con varias comunidades que desde hace muchos años vivían en los parques nacionales con el objetivo que adelanten actividades sostenibles que no degraden el ambiente ni los bosques", apuntó el ministro, quien destacó el pago por certificados de carbono y la implementación de guardabosques como alternativas. 

Adicionalmente, Lozano resaltó la articulación con la fuerza pública y el Ministerio de Justica, así como con el Consejo Nacional de Lucha Contra la Deforestación, para hacerle frente a este flagelo.  

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Por su parte, Javier Eduardo Mendoza, coordinador de los Informes Bienales de Actualización (BUR por sus siglas en inglés), subrayó el hecho de que el país haya venido mejorando en la recepción de información para poder adelantar los informes de estimación de las emisiones de gases. 

"Hemos ajustado el inventario local para poder tener una medición mucho más exacta y ajustada a nuestra realidad nacional, del tal suerte que no solamente nos quedemos con los supuestos internacionales, sino que podamos comparar año a año cómo vamos", manifestó Mendoza, quien agregó que el nuevo documento fue construido con base en los estándares internacionales del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés). 

El biólogo afirmó que ahora las acciones de mitigación para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero podrán ser orientadas a partir del inventario nacional. 

"De esta forma el país comenzará a tener una contribución mundial mucho más significativa al Acuerdo de París", expresó.