Una carrera contra el reloj vienen afrontando los promotores del proyecto de ley Ana Cecilia Niño, que busca prohibir la producción, comercialización y distribución del asbesto a nivel nacional.  

La razón: todavía no entra en el orden del día de la Comisión Séptima de la Cámara esta iniciativa para cursar su tercer debate. De nada ha servido que cuente con cinco ponentes desde la segunda semana de abril, es decir, antes de conmemorarse la Semana Santa.

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La senadora Nadia Blel Scaff, autora de la iniciativa, advierte que si el proyecto de ley no pasa los dos debates que le restan en la comisión séptima y la plenaria de la Cámara antes del próximo 20 de junio, no solo se perderá el trabajo que ya se ha hecho en el Senado, en donde ya fue aprobado en dos debates, sino que la propuesta sería archivada por octava vez consecutiva. 

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"Nuevamente hacemos el llamado a la Cámara de Representantes para que prioricen la salud y la vida de los colombianos y se debata con celeridad el proyecto de Ley Ana Cecilia Niño”, afirma la senadora, quien asegura que en el país en el último quinquenio han muerto más de 1.700 personas por cáncer de pulmón y mesotelioma relacionados a la exposición al asbesto. 

Según la representante, se estima, además, que en los últimos cinco años murieron 285 colombianos por esta causa aunque sin diagnóstico, "sin contar el subregistro que genera un diagnóstico errado o incluso la falta de este", dice. 

Argumento que refuerza Gianna Henríquez, coordinadora del Instituto Nacional de Cancerología, quien indica que según la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC), perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay evidencia suficiente para asegurar que existe una relación causal entre la exposición al asbesto con enfermedades como mesotelioma y el cáncer de pulmón, laringe y ovario. 

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Todas las formas de asbesto están prohibidas en 68 países en el mundo. La razón por la que se siguen sumando más naciones es porque no existe un nivel de exposición segura para el ser humano”, dijo Henríquez durante el conversatorio ‘Aspectos médicos y jurídicos relacionados con la ley Ana Cecilia Niño‘, realizado en Bogotá.

La experta aseveró en ese entonces que por cada mesotelioma diagnosticado se registran de 9 a 32 cánceres de pulmón asociados por la exposición a asbesto.

No se cumple la sentencia  

El Juzgado 39 Administrativo de Bogotá falló el pasado 4 de marzo a favor de las víctimas del asbesto. En la sentencia se obligaba a los ministerios de Salud y Trabajo a implementar en un periodo de cinco años una política de sustitución de este material.

Sin embargo, esta decisión ya tiene 11 apelaciones en contra. "Se hace necesario implementar medidas que no solo prohíban su uso, sino además se establezcan garantías que protejan la salud de los colombianos", expresa Blel.  

Ante este panorama, para la senadora es urgente que la prohibición del asbesto se haga efectiva en el país de una vez por todas.

Daniel Pineda, director de la Fundación Ana Cecilia Niño, comparte su opinión. Para el esposo de la mujer que por su lucha inspiró este proyecto de ley, existen intereses muy poderosos que podrían estar incidiendo en que el proyecto de ley se estanque y finalmente se hunda. 

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"No sé quién o quiénes estarán detrás de esto y, de hecho, quisiera saberlo, pero entiendo que la industria ha hecho un lobby grande en los años anteriores, se han acercado a los congresistas para que lo dejen quieto, no le den avance ni aprobación, pero eso fue en tiempo pasado; espero que esta vez no sea así, aunque en verdad no sería raro", recalca Daniel Pineda, esposo de Ana Cecilia Niño, quien murió por causa del asbesto. 

El promotor de esta iniciativa asegura que se han acercado a los ponentes para pedirles que la radiquen, pero estos se han demorado porque le volvieron a solicitar a algunos ministerios conceptos que hacía poco tiempo habían sido expedidos para debatir los proyectos que se han archivado. 

"Yo creo que los congresistas tienen en sus manos salvar este proyecto, pero es muy fácil dejarlo morir si no se gestiona. Mi llamado es a que por lo menos lo debatan, a que se radique la ponencia y no le den más largas al asunto, ya que mientras se muere el proyecto también fallecen personas por causa del asbesto", concluye Pineda.  

En Colombia municipios como Chivatá (Boyacá) y Mesitas del Colegio (Cundinamarca) ya prohibieron el uso del asbesto mediante proyectos de acuerdo.