Veintitrés años en cautiverio. Esa fue la condena que se vio obligado a cumplir un mono cariblanco, de la especie Cebus albifrons, en Cundinamarca. No robó, atacó o hirió a nadie. Su único "delito" fue ser parte de la amplia gama de especies exóticas que conforman la biodiversidad colombiana. 

Un árbol se constituyó en su cárcel. Amarrado con una cadena permaneció, mientras era alimentado con comida para humanos por sus verdugos, quienes decidieron, sin importar las consecuencias, tenerlo como mascota dentro del patio de una vivienda del casco urbano del municipio de Villeta. 


Amarrado a una cadena en este árbol permaneció por más de 20 años un mono cariblanco en Villeta. Foto: CAR Cundinamarca. 

Por fotuna para este animal, varias personas se percataron de las precarias condiciones en las que vivía y optaron por dar aviso a las autoridades. Fue así como en un operativo conjunto entre funcionarios de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el Grupo Operativos Especiales de Seguridad (GOES) de la Policía y Bomberos de Villeta, se logró rescatar y trasladar a este simio. 

El animal, que se encontraba bajo estas condiciones de tenencia no adecuadas y con características de maltrato, fue valorado por el equipo técnico de la Dirección Regional Gualivá de la CAR y, posteriormente, trasladado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) en Tocaima, donde se le adelantará el proceso de rehabilitación. 

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"Debido a las condiciones en las que se encontraba y que habían repercutido en un alto grado en el registro de agresividad hacia los humanos, bajarlo del árbol representó una dispendiosa y cuidadosa labor para permitir salvaguardar tanto la integridad del animal, como la de los rescatistas", señalaron desde la CAR. 


Para su rescate fue necesario el apoyo del Cuerpo de Bomberos de Villeta. Foto: CAR Cundinamarca. 

El mono cariblanco, también conocido como capuchino de frente blanca, presenta un peso promedio de 3,4 kilogramos para los machos y 2,9 kilogramos en el caso de las hembras. Son omnívoros, es decir, se alimentan de una gran variedad de invertebrados y vertebrados pequeños, así como de frutos y huevos de aves 

Desde esa entidad también informaron que en el municipio de Útica fue rescatado un venado de la especie Corzuela colorada, el cual fue encontrado por un ciudadano cuando el animal era atacado por perros que le generaron varias lesiones.

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El ejemplar fue auxiliado y trasladado a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Universidad Nacional, donde será atendido por veterinarios que determinarán el regreso a su hábitat una vez se encuentre en condiciones estables. 


Un venado de la especie Corzuela colorada fue rescatado luego de que fuera atacado por perros que le generaron varias lesiones. Foto: CAR Cundinamarca. 

Según esta autoridad ambiental, durante el período de aislamiento, al CAV han llegado más de 130 animales silvestres que han salido de su hábitat, mientras que otros han sido trasladados a URRAS.

La CAR recuerda que ninguna de estas especies puede ser tenida como mascota, pues, además de que poseerlas acarrea multas pecuniarias, puede conllevar a una pena privativa de la libertad al verificarse maltrato animal, que está catalogado como un delito.