Los bosques juegan un papel vital a la hora de abordar algunos de los mayores desafíos que hoy enfrenta el planeta, como lo son la lucha contra el cambio climático y la erradicación del hambre, y ayudan a mantener el aire, suelo, agua y la salud de las personas. A pesar de estos beneficios, la FAO advierte que la integridad y sostenibilidad de estos ecosistemas están cada vez más amenazadas.

Sus mayores verdugos son los efectos acumulativos de la deforestación, la degradación de la tierra y la competencia por usos alternativos de la tierra, los cuales ocasionaron que entre 1990 y 2015, el planeta perdiera más de 129 millones de hectáreas de bosques, un área similar al tamaño de Sudáfrica. Sumando a esto, hay una falta de comprensión sobre las múltiples formas en que retribuyen a la sociedad y una inadecuada educación forestal.

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Para la Organización, pocas escuelas primarias y secundarias en el mundo incluyen la educación forestal en sus planes de estudios, y cuando la ofrecen a menudo no tienen en cuenta el papel multifuncional de los bosques. Entre tanto, son menos los jóvenes que estudian silvicultura en las universidades o escuelas técnicas.

Por ello, la FAO considera a la educación forestal como la alternativa más poderosa para lograr la gestión sostenible de los bosques, por lo cual trabaja con varios de sus asociados para que los niños y jóvenes tomen conciencia sobre el uso sostenible y la conservación de estos ecosistemas, y en la creación de programas integrales de educación forestal y escuelas de formación profesional rural.

Foto: Semana.

José Graziano da Silva, Director General de la FAO, aseguró que la educación es un paso fundamental para salvaguardar los recursos naturales de las generaciones futuras. “Es esencial que los niños aprendan sobre los bosques desde una edad temprana. Es de suma la importancia la formación a todos los niveles para lograr la gestión sostenible de los bosques”.

Aprender del bosque

Con una inversión de más de 2 millones de dólares americanos por parte de Alemania, dos proyectos abordarán importantes desafíos en la educación forestal y ayudarán a aumentar la comprensión de los bosques en el planeta.

El primer proyecto tendrá como epicentro Tanzania y Filipinas, países donde los niños de 9 a 12 años se verán beneficiados con una alfabetización forestal y aprenderán sobre la gestión de los bosques de una manera sostenible. La iniciativa durará tres años y desarrollará módulos de educación forestal basados en un aprendizaje interactivo, experiencial y centrado en los bosques.

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La FAO informó que las zonas boscosas son vitales en ambos países, en especial por temas como la seguridad alimentaria, las necesidades energéticas y los medios de subsistencia de las poblaciones rurales. “Casi la mitad de la población de Tanzania y un tercio de la de Filipinas es menor de 15 años. Educar a los alumnos de las escuelas primarias sobre el uso sostenible y la conservación de los bosques es un punto de partida evidente para garantizar la integridad y la sostenibilidad de ambos territorios a largo plazo”.

El otro as bajo la manga es una unión entre la FAO, la Organización Internacional de las Maderas Tropicales y la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO), que pondrá en marcha un inventario de la educación forestal en seis regiones. “El fin es determinar los problemas y deficiencias educativas sobre los bosques y así formular recomendaciones para hacerles frente. Esta iniciativa también creará una plataforma en línea que sirva de recurso único en todo lo relacionado con la educación forestal”.

Maria-Francesca Spatolisano, subsecretaria general del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, dijo que este estas iniciativas son especialmente oportunas, ya que el aprendizaje es un elemento clave en cualquier cambio constructivo.

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“Las sesiones del Foro de las Naciones Unidas sobre los bosques, que se realizarán en mayo, también explorarán esta interconexión cuando evalúen la aplicación del Plan Estratégico de las Naciones Unidas para los Bosques de 2030, que tiene como objetivo incrementar el área forestal terrestre en un 3 por ciento hasta ese año, lo cual implica un incremento de 120 millones de hectáreas”.

Este es un producto periodístico de la Gran Alianza contra la Deforestación. Una iniciativa de Semana, el MADS y el Gobierno de Noruega que promueve el interés y seguimiento de la opinión pública nacional y local sobre la problemática de la deforestación y las acciones para controlarla y disminuirla.