La educación ambiental no debe entenderse solo como una asignatura, sino que debe ir más allá y abordarse de una forma integral que permita entender lo que significan para el país sus recursos naturales y su biodiversidad.

Así lo considera Luis Camargo, director de la Organización para la Educación y Protección Ambiental (Opepa), para quién es clave que los seres humanos aprendan a convivir con la naturaleza y los diferentes ecosistemas que generan vida.

Lo anterior a propósito del Día Mundial de la Educación Ambiental que se celebra este 26 de enero. En Colombia, los retos frente al tema no son menores. Camargo considera que uno de los más importantes es que haya políticas integrales que lleven a entender que vivimos en un planeta que compartimos con muchas otras formas de vida.

A su juicio, para el país es clave esta fecha dadas sus fortalezas en materia de diversidad, pues se debe propender porque estos sistemas se preserven y no se destruyan. En su concepto, si el tema no se aborda de forma integral, se continuarán acentuando los problemas ambientales que amenazan no solo a las especies, sino al propio ser humano.

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Estas son sus impresiones sobre la educación ambiental en el país y lo que debería hacerse para que la biodiversidad no se pierda, sino que por el contrario se convierta en la base de una economía estable, que le brinde calidad de vida a sus habitantes.

Semana Sostenible: ¿Por qué es importante el Día Mundial de la Educación Ambiental?

Luis Gamargo: Este día nos recuerda la importancia que tiene mirar al planeta y reconocer que está en problemas y que el ser humano no solo tiene una responsabilidad por haber haber generado esos inconvenientes; sino que debe procurar acciones inmediatas que empiecen a corregirlos. Por otro lado, es importante buscar alternativas para cambiar modelos de desarrollo y de aproximación y acercamiento con el planeta para poder vivir armónicamente con los diferentes sistemas de vida. La celebración de este día toma mayor relevancia si se tiene en cuenta el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el cual mostró que el planeta está en problemas críticos y si el hombre no decide actuar ya, van a venir graves repercusiones.

S.S: ¿Cuáles son los mayores inconvenientes a la hora de educar en tema ambiental?

L.C: Uno de ellos es pensar que lo ambiental es una asignatura más o es hablar de las problemáticas ambientales. Por eso es importante pasar de educación ambiental a una educación basada en naturaleza y entender que todas las acciones del ser humano funcionan dentro de este entorno planetario que es natural. Hay un reto importante porque, por ejemplo, cuando hacemos talleres para educadores nos envían a los profesores de ciencias naturales y es clave que los otros también se vinculen a estos procesos porque este es un tema transversal y algo similar sucede con las políticas gubernamentales porque se cree que estos temas son para ambientalistas, pero no nos damos cuenta que el problema de contaminación de los ríos, el uso de los suelos, etc, nos afecta a todos. Hay unas limitantes y el reto es integrar lo ambiental a todas las áreas de pensamiento. Debería ser una de las bases de pensamiento permanentes, para poder sincronizarse con los sistemas de vida. El mayor reto es que el sistema educativo apropie el entendimiento frente al tema y no se siga manejando como asignaturas separadas.

S.S: ¿Qué otros retos hay?

L.C. Otro reto es el paradigma del desarrollo. Nosotros creemos que para desarrollarnos debemos hacer muchas cosas y que la calidad de vida tiene que ver con tener y hacer muchas cosas. Sin embargo, es importante entender que calidad de vida es un sistema natural saludable, en donde haya abundancia de alimentos, agua y especies. Se requiere romper los paradigmas actuales para evolucionar a un sistema en donde los sistemas de desarrollo sincronicen con los flujos de los sistemas naturales, para que se pueda regenerar la vida en el planeta y en esto juega un papel fundamental la educación ambiental.

S.S: ¿Cree que en el país debe haber una política más clara sobre el tema?

L.C: Más que una política de educación ambiental -que ya existe-, hay una necesidad de priorizar la naturaleza como un eje clave en nuestra vida y entender qué significan los recursos y la riqueza que tiene el país en materia ambiental, de especies y biodiversidad. Se debe trabajar para que los colombianos conozcan la oferta nacional para que de esta forma pueda valorarlo.

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S.S: ¿Qué papel juega la tecnología en estos procesos?

L.C: La tecnología puede verse desde dos perspectivas. Primero, ha sido la responsable de que cada vez perdamos más el contacto directo con la naturaleza, lo que se convierte en un riesgo y una amenaza; sin embargo, también puede ser una ventana para acercarse a la naturaleza con el acceso a bases de datos con información de plantas, especies, etc. Además desde la parte de la comunicación también es una herramienta muy poderosa, pues puede facilitar y diversificar la forma como se cuentan historias de la naturaleza.  

S.S: ¿Desde cuándo viene trabajando Opepa y cuál es su balance?

L.C: Opepa inició en  1998 y en estos 20 años ha trabajado con más de 100.000 estudiantes, 5.000 maestros, comunidades y guías; además de otras poblaciones. Empezamos a trabajar porque nos dimos cuenta que los niños estaban cada vez más separados del entorno natural y no entendían cómo se articulan los sistemas en el planeta. La idea fue acercar a los pequeños a los sistemas naturales para que pudieran entender su relación con ellos. Los entornos naturales permiten explorar de forma diferente las relaciones del hombre con el ambiente. La naturaleza se vuelve un gran aliado que permite generar cambios no solo ambientales sino sociales.