Este es un contenido periodístico de la Alianza Grupo Río Bogotá: un proyecto social y ambiental de la Fundación Coca-Cola, el Banco de Bogotá del Grupo Aval, el consorcio PTAR Salitre y la Fundación SEMANA para posicionar en la agenda nacional la importancia y potencial de la cuenca del río Bogotá y  sensibilizar a los ciudadanos en torno a la recuperación y cuidado del río más importante de la sabana.

La expansión en el norte de la ciudad se viene planificando, oficialmente, desde hace más o menos una década. El proyecto, llamado Lagos de Torca, contempla la prolongación de la Avenida Boyacá desde la calle 183 hasta la 235.

Este Plan de Ordenamiento Zonal, que intervendrá 1.803 hectáreas, interfiere con la reserva Thomas van der Hammen, área de protección ambiental de la sabana de Bogotá que recibió esta categorización en el año 2000 por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en el corredor de la Autopista Norte. 

Por esto, se trata de un proyecto impopular que ha generado dudas en la ciudadanía sobre el futuro ecológico y la sostenibilidad ambiental en este sector de la capital. 

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En las últimas horas, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció que la obra de prolongación de la Avenida Boyacá requiere de la sustracción de la Thomas Van Der Hammen y de una licencia ambiental. 

La máxima autoridad de la jurisdicción explicó que, partiendo del trazado que se le presentó para llevar a cabo el proyecto, "se requiere tramitar, además de la licencia ambiental, la sustracción de la reserva forestal del norte o reserva forestal Thomas Van Der Hammen en el tramo respectivo". 

De acuerdo con Camilo Ferrer, director jurídico de la Corporación, "este trámite se debe hacer ante el consejo directivo de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca que tendrá a cargo el análisis y la decisión de este trámite de conformidad con la resolución 1526 del 03 de septiembre de 2012”.

Se trata de un proyecto impopular que ha generado dudas en la ciudadanía sobre el futuro ecológico y la sostenibilidad ambiental en este sector de la capital. Foto: CAR.

La entidad dio a conocer que, "dadas las características de ecosistemas especiales del norte del Distrito Capital, conformará un grupo especial con personal especializado técnico, jurídico y social, que analizará los trámites ambientales relacionados con las vías propuestas en el norte de la ciudad”. 

Asimismo, la CAR informó que el fideicomiso Lagos de Torca, la empresa interesada en la ejecución de la obra, debe tramitar y recibir la licencia ambiental “para poder llevar a cabo la construcción de la prolongación de la avenida Boyacá en el norte de Bogotá".

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Para argumentar la decisión de la respectiva licencia, la CAR señaló que, partiendo de la información contenida en el decreto del Distrito 190/2004, “el tramo comprendido entre la vía rural El Polo y la avenida Guaymaral es de tipo rural y permite la comunicación entre las veredas y el casco urbano, lo que hace concluir que se trata de una vía de tercer orden o terciaria (...). Por lo que, en conformidad con el Decreto 1076 de 2015, por medio del cual se expide el Decreto Único Reglamentario del Sector Ambiente y Desarrollo Sostenible, el proyecto requiere el trámite y otorgamiento previo de licencia ambiental”. 

La norma, mencionada por la autoridad ambiental, señala que “la construcción de carreteras, incluyendo puentes y demás infraestructura asociada a la misma, sea esta de la red vial secundaria o terciaria, requerirá de la expedición de la correspondiente licencia ambiental”.

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