Quedan atrapadas en caños de agua de bajas profundidades. El calor hace que los niveles de estos cuerpos tributarios desciendan abruptamente y en algunos casos pierden la conexión con el río Arauca. Las toninas, animales insignias de la región, quedan encerradas en una especie de pecera, que con las altas temperaturas parece más una sopa caliente. 

Su agonía es lenta y dolorosa. Su alimento es escaso, comienzan a tener problemas respiratorios y cardiacos, algunas partes de su cuerpo sufren abrasiones, intentan refrescarse en los lodos de la parte baja o salir por las orillas de ese pequeño cuerpo de agua que se convierte en su cárcel, pero se lastiman con las ramas de los arbustos. Si no logran ser rescatadas su destino inevitablemente es la muerte.

Le sugerimos: Encuentran tres delfines rosados muertos en un caño en Arauca

Desde 2008 hasta ahora la Fundación Omacha ha participado de manera directa e indirecta en el rescate de 21 delfines rosados. Para muchas personas estos eran hechos aislados, pero ahora la preocupación es mayor, no solo por el número de rescates sino también por la baja población de toninas registrada en esa zona. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), esta especie está catalogada como ‘En Peligro’.

Los delfines rosados se encuentras catalogados por la UICN como ‘En Peligro‘. Foto: Fundación Omacha.

El director científico de la Fundación Omacha, Fernando Trujillo explica que “De los 21 rescates, 16 toninas fueron hembras. Esto está relacionado con su comportamiento ya que los machos generalmente están en los ríos principales mientras que las hembras con sus crías se meten a estos ríos o cuerpos de agua tributarios”.

Las toninas encuentran en estos cuerpos de agua un lugar para estar con sus crías. Estos mamíferos alimentan de leche materna a sus hijos durante los primeros seis meses de vida y pueden estar con ellos entre siete a nueve años, hasta cuando estos alcanzan la edad adulta y pueden tener sus propias crías. 

Las toninas pueden llegar a medir entre dos y casi tres metros de longitud. Foto: Fundación Omacha.

Sin embargo, el cambio climático amenaza la subsistencia de estas especies. “La situación no es solo para los delfines sino para todo el sistema hídrico en Arauca. Lo que pasa también afecta la pesca. Estos caños son importantes para el reclutamiento de peces que salen al río principal, lo que vemos con los delfines solo es la punta del iceberg. Hay que estudiar si además hay extracción de agua para riego o si están tapando estos cuerpos de agua que junto con el cambio climático incrementa la desecación” agregó Trujillo.

Los ángeles de las toninas de Arauca

La preocupación creciente por el número de delfines atrapados ha hecho que pescadores de la región, bomberos, Defensa Civil, la Policía y organizaciones como Fundación Neotropical Cuencas y Fundación Omacha unan sus fuerzas cada vez que se conoce de una tonina que necesita ayuda. Más si se tiene en cuenta que el registro de animales afectados podría ser mayor, ya que está situación también podría estar sucediendo del lado venezolano.

Le sugerimos: En Video: Así se produjo el rescate  de un delfín rosado en Arauca

Una vez conocido el lugar donde se encuentra la tonina que necesita ayuda, miembros de las diferentes organizaciones acuden al rescate de los delfines rosados (Inia geoffrensis) que en su vida adulta pueden llegar a pesar más de 200 kilos y medir entre dos y casi tres metros de longitud. Muchas veces el primer desafío que deben enfrentar es el acceso a estos lugares.

Los rescatistas extienden una red para capturar las toninas a rescatar y deben sortear las rayas que se encuentran en el lugar. Foto: Fundación Omacha.

Al llegar a estos cuerpos de agua, identifican cuántos animales pueden estar presentes, ya que en varias ocasiones, se han encontrado entre dos o tres delfines. Además, las personas que participan en estos rescates deben sortear las rayas que están allí presentes y evitar alguna picadura.

Le recomendamos: Trancón de delfines rosados por debajo del caudal en ríos de la Orinoquía

“Muchas personas le tienen miedo a tomarles la cabeza porque un delfín de estos puede tener más de 100 dientes, generalmente no atacan ni muerden, pero la gente se intimida”, comentó Trujillo.

Una vez es atrapado el animal, deben subirlo a unas camillas especiales diseñadas por Omacha. Los delfines son valorados por los veterinarios y de estar en óptimas condiciones comienza la otra parte de la travesía, llevarlo hasta el río principal, en este caso el río Arauca, cargarlo nuevamente y liberarlo. Una labor logística muy pesada que requiere gran precisión.

El mal de las toninas en el Orinoco

Posiblemente este fenómeno está sucediendo en toda la región del Orinoco. Las toninas habitan muchos ríos y lagunas de la Orinoquia y se ven en los ríos Arauca, Casanare, Ele, Meta, Orinoco, Bita, Ele, Tomo, entre muchos otros.  Según informes de Fundación Omacha, las toninas además tienen como lugares predilectos, los caños y las desembocaduras o confluencias de ríos porque allí capturan su alimento, principalmente peces como el bocachico, los caribes o las sapuaras.

Las toninas pueden pesar más de 200 kilos. Foto: Fundación Omacha

Pero las olas de calor están afectando su forma de vida y posiblemente su población también. “El Ideam apunta que la Orinoquia es uno de los sitios de mayor vulnerabilidad de cambio climático y todas estas cuencas están sufriendo un tema de estrés hídrico enorme. No hay suficientes lluvias y la recarga de los ríos y tributarios es muy baja. Puede que al menos se haya incrementado 0.4 grados centígrados de mayor temperatura en la región y eso afecta el patrón de lluvias que sumado a la deforestación hacen que el sistema hídrico colapse”, explicó Trujillo.

Le puede interesar: El delfín rosado de nuevo en la lista roja de especie en peligro de  extinción 

Un conteo de especies realizado por la Fundación Omacha en 2017 indicó que en 260 kilómetros recorridos en el río Arauca entre Saravena y Puerto Colombia -en la frontera de Colombia y Venezuela- se encontraron 340 individuos, una densidad relativamente baja y más si se tiene en cuenta que las poblaciones de la Amazonia son mucho más altas. En 500 kilómetros en el río Purus (Brasil) se han realizado conteos de al menos 2.700 delfines.

“En todas las cuencas tenemos conteos en diferentes ríos. Aquí lo más grave es que son las hembras las que son más vulnerables y eso puede tener efecto en su tasa de reproducción”, indicó el director científico.

Otras amenazas de las toninas 

Además de la desecación de algunos cuerpos de agua, las toninas y en general los peces del Orinoco deben enfrentarse a múltiples amenazas. Una de ellas es el mercurio, usado para la explotación de oro y que contamina las cuencas hidrográficas y genera enfermedades en animales e incluso los humanos.

El acceso a los lugares donde se encuentran las toninas y el transporte son dos de los desafíos más grandes para salvarlas. Foto: Fundación Omacha

Aunque no hay certeza de los lugares exactos donde se esté desarrollando este tipo de minería, expertos y pobladores de la región consideran que el mercurio encontrado en los peces está llegando del arco minero de Venezuela. “Omacha este año hizo una capturas de unos delfines para ponerles transmisores satelitales en Puerto Carreño, una zona que también es fronteriza y encontró concentraciones de más de 40 miligramos por litro de mercurio. Unos niveles altísimos que jamás habíamos encontrado”, añadió Fernando Trujillo.

Como si esto no fuera suficiente las toninas también sufren los impactos de la deforestación, los árboles son importantes en el ciclo del agua y además son proveedores de semillas o frutos que funcionan de alimento para algunos peces. Por último, la sobrepesca y las capturas con trasmallos y grandes redes suelen enredar a los delfines y en algunos casos ante la imposibilidad de moverse, estos animales mueren ahogados.

Salvemos a las toninas

Para el director de la Fundación Omacha, Fernando Trujillo, es clave realizar una valoración de los caños y ríos de la Orinoquia, determinar su estado y analizar si los  están rellenando de manera ilegal o captando el agua. Además de garantizar el flujo de agua constante entre los ríos principales y los tributarios. Es fundamental fortalecer y apoyar a Corporinoquia.

Las poblaciones de toninas en la Orinoquia son muy bajas y los rescates hace mucho tiempo dejaron de ser hechos aislados. Foto: Fundación Omacha.

Pero su propuesta va más allá y propone formalizar una red de información. “Son muchas las instituciones que ya trabajan para ayudar a las toninas, pero esa red de alerta debemos fortalecerla. Además seguir realizando un trabajo de educación ambiental en todos los niveles. Si esto es un tema de estrés hídrico no solo afectará a las toninas sino también a los humanos, es bueno que comencemos a tomar medidas para garantizar la integridad de los ecosistemas acuáticos, es un tema de gobernanza del agua”, concluyó.