Luego de un año y 11 meses bajo la dirección de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), el ingeniero ambiental y sanitario de la Universidad de la Salle, Rodrigo Suárez, renunció a su cargo. 

Aunque aún no se ha hecho oficial la noticia, se conoció que el también especialista en Gestión Pública e Instituciones Administrativas de la Universidad de los Andes, dejó su cargo aduciendo motivos personales, ya que acaba de ser papá y quiere dedicarle más tiempo a su familia. 

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El funcionario habría hablado esta semana con el ministro de Ambiente, Ricardo Lozano, y con el presidente Iván Duque, sobre este tema. Sin embargo, todavía no se conoce desde cuándo se haría efectiva la dimisión de este directivo que había asumido el cargo en septiembre de 2018 y que estaba considerado entre los funcionarios de mayor credibilidad en el gobierno Duque.

Por otro lado, se especula que su renuncia estaría relacionada por las demoras en la entrega de licencias para algunos proyectos claves para el Gobierno nacional, en lo que corresponde a sectores de hidrocarburos, minería, energía e infraestructura que permitirían dinamizar la economía. 

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El retraso en el proceso licenciamiento ambiental que ha tenido, por ejemplo, el proyecto minero de cobre denominado Quebradona en Jericó, Antioquia, perteneciente a la multinacional sudafricana AngloGold Ashanti (AGA), pudiera haber repercutido, pues según Suárez, dicho trámite no podría estar para este año, sino hasta el primer trimestre de 2021. Este argumento no cayó muy bien en varios sectores. 

La mina de Quebradona en Jericó, Antioquía, ha sido considerado un proyecto estratégico nacional pero actualmente tiene dividida a la población del municipio. Al proyecto se opone también la élite paisa congregada en Proantioquia. Se estima que generará entre 300 y 400 millones de dólares en exportaciones anuales y más de seis billones de pesos en impuestos durante 21 años, pero, según los opositores, podría dejar irreparables daños ambientales como la contaminación por metales pesados.


En Jericó se pretende realizar el proyecto minero de cobre denominado Quebradona, perteneciente a la multinacional sudafricana AngloGold Ashanti (AGA). Foto: archivo/Semana. 

Diego Mesa, ministro de Minas y Energía, señaló en el espacio Inside LR del diario económico La República, que no creía que la renuncia de Suárez a la Anla se hubiera dado por las demoras en la entrega de licencias. Consideró que los retrasos en esta materia obedecían a la emergencia sanitaria que no ha permitido la realización de audiencias públicas. 

"La Anla ha hecho un trabajo muy riguroso en fortalecer la institucionalidad y han logrado reducir trámites de licencias de las que son responsables. Hago un reconocimiento porque han sido muy rigurosos y con total independencia. Ese cambio que logró Rodrigo Suárez se va a mantener en el tiempo. No creo que la renuncia se haya dado por tiempos de licencia. El covid es el que ha retrasado procesos. Yo no entraría en esa especulación, en el Mininas hay una relación de respeto y trabajo con la Autoridad y no tengo ningún reparo", manifestó Mesa. 

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Suárez, que venía de ser director de Cambio Climático en el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos, sostuvo en su última rendición de cuentas que resolvió 28 solicitudes de licenciamiento este año e invirtió 10.000 millones de pesos cada año para fortalecer el aspecto tecnológico. 

Varios académicos y ambientalistas lamentaron su salida, pues consideraban que Suárez había realizado una buena gestión y garantizaba confianza. Sandra Vilardy, directora de Parques Cómo Vamos, sostuvo que esta era una noticia muy preocupante. "Rodrigo Suárez lograba imprimir confianza en el proceso interno de reorganización que estaba haciendo en la Anla; hay temas muy complejos por decidir Quebradona, Santurbán, glifosato, fracking", apuntó a través de sus cuenta de Twitter. 

Gustavo Guerrero, director del Centro de Estudios en Política y Legislación Ambiental de Colombia (CEPLA), señaló, entre tanto, que lamanetaba la noticia. "Espero que el enorme avance de la Anla en estos dos años de gestión de Rodrigo Suárez no se detenga ni se pierda", dijo.

Su intempestiva renuncia también se ha prestado mucho para especulaciones por parte de varios sectores políticos y de oposición al Gobierno de Duque, que creen que tras su salida hay un transfondo que busca favorecer a las empresas que están gestionando licencias ante la Anla. 

A su sucesor le esperan temas de mucho peso por abordar, además del proyecto de Quebradona, como el fracking, la aspersión aérea con glifosato, el licenciameinto ambiental que viene solicitando desde hace varios años la empresa Minesa en inmediaciones del páramo de Santubán, así como la solicitud de suspensión de la licencia a la hidroeléctrica de Hituango, en Antioquia, entre otros.