Desde el pasado viernes 20 de marzo se registra un incendio forestal en la Sierra Nevada de Santa Marta. Las llamas, que no han podido ser controladas, iniciaron a la altura de los cerros de Tigrera, en el corregimiento de Minca y se extendieron hacia Los Cominos de Tamacal, en inmediaciones del corregimiento Azúcar Buena, así como hacia el cerro de la vereda Guatapurí. 

Bomberos, soldados del Batallón de Alta Montaña e integrantes de los Comités Barriales de Santa Marta han atendido sofocar el fuego, pero los fuertes vientos y el difícil acceso a la zona de la emergencia han complicado las labores. 

José Chahín, comandante del Cuerpo de Bomberos de esa ciudad, solicitó de manera urgente apoyo aéreo para poder controlar la conflagración. "Necesitamos lanzar agua desde el aire y por eso necesitamos el helicóptero bambi bucket. Estamos esperando respuesta y mientras tanto seguiremos trabajando con herramientas manuales por tierra”, manifestó.

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Las autoridades investigan qué pudo haber causado el incendio que ha arrasado hasta el momento cientos de hectáreas de bosque seco: un ecosistema del cual quedan muy pocos relictos en todo el país.

Una de las hipótesis que se vienen manejando es que el fuego habría sido causado por habitantes de esa zona que en su intención por limpiar la tierra para cultivos, adelantaron una quema que se salió de control. 

CAR pide freno a incendios forestales

La Corporación Autómona Regional de Cundinamarca (CAR) hizo un llamado al gobierno nacional para que tome medidas urgentes tendientes a frenar las conflagraciones que aún se registran en el país y que continúan afectando la calidad del aire de varias ciudades del país.

Adicional a eso, dice la entidad ambiental, que otros factores como las quemas agrícolas, además de regímenes de vientos y baja intensidad de lluvias, están ocasionando cantidades inusuales de material particulado sobre las zonas urbanas, poniendo en riesgo la salud de los mismos.

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La Corporación informó que las concentraciones de material particulado registradas en las últimas horas en las estaciones de medición en Soacha y Mosquera, están por encima de los niveles habituales, lo que genera una fuerte preocupación, pues pese a la reducción de tráfico automotor y las medidas de control de las fuentes móviles y fijas adoptadas desde hace varios días, las condiciones no mejoran y, por el contrario, la curva va en ascenso.

La entidad confirma lo que han venido insistiendo las autoridades ambientales de Bogotá y es que los incendios forestales del oriente del país están generando un aporte significativo para el incremento de concentración de PM2.5.

“Es urgente que el gobierno nacional haga frente a la propagación de incendios forestales que se ha generado especialmente en los Llanos orientales, pues si no se hace, la calidad del aire seguirá empeorando y de nada servirán las medidas que adoptemos”, recalcó Edwin García, director del Laboratorio e Innovación Ambiental de la CAR.