*Este artículo hace parte de la colaboración periodística entre Semana Sostenible y Mongabay Latam.

"Le ordené al ministro Murillo (Luis Gilberto) que regrese mañana al Guaviare con Mindefensa y Fiscalía para controlar brotes de deforestación", escribió el presidente Juan Manuel Santos en su tuiter al regreso del Parque Chiribiquete, en donde acababa de hacer un anuncio fundamental para el futuro de ese santuario natural ubicado en el corazón de la Amazonia colombiana.

En una rueda de prensa improvisada encima de las rocas tapizadas con arbustos, y con una impresionante cadena de montañas de piedra bordeadas por un precipicio lleno de árboles al frente, Santos dijo que están listos los estudios para aumentar el tamaño del Parque en 1,5 millones de hectáreas, lo que convertirá a esta joya de la naturaleza, que aun permanece intacta, en una de las áreas protegidas más importantes del mundo con 4,3 millones de hectáreas.

Con la ampliación, el Parque Nacional Natural Chiribiquete tendrá 4.3 millones de hectáreas protegidas. Foto: Esteban Montaño Vásquez.

Pero la importancia de la noticia decayó ante lo que se vio en el recorrido desde San José del Guaviare hasta el Chiribiquete. Desde el helicóptero el presidente y su comitiva observaron la destrucción de las selvas amazónicas en vivo y en directo. En el grupo que acompañaba a Santos estuvieron el ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo; la directora de Parques Naturales, Julia Miranda, el empresario Alejandro Santo Domingo y el duque Charles de Wellington con su esposa.

Enormes parches sin árboles dominaban el paisaje. En la mayoría de los casos esos espacios estaban convertidos en potreros vacíos. Pero lo más impresionante del viaje fue el humo de por lo menos 40 incendios, que delataba que la tragedia que estaba ocurriendo en tiempo real. Mientras el presidente anuncia la ampliación del Chiribiquete, un monstruo avanza devorando las selvas a su alrededor.

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La ciudad más cercana al Chiribiquete es San José del Guaviare. Esa capital, junto a municipios cercanos como Calamar y Miraflores, estuvieron durante todo 2017 en el radar de las alertas tempranas por deforestación, las listas que emite cada trimestre el Instituto de Hidrología, Metereología y Estudios Ambientales (Ideam) con los sitios críticos donde los bosques están desapareciendo.

Según Ómar Franco, director de esa entidad, una de las principales causas de la deforestación en esa zona es la construcción de la carretera entre Calamar y Miraflores, "que aunque es incipiente, puede constituirse en un nuevo frente de ampliación de la frontera agropecuaria". Sin embargo, el acaparamiento ilegal de grandes extensiones se ha convertido en el verdadero motor de la destrucción acelerada de la selva.

San José del Guaviare está al norte del Chiribiquete. La carretera que conduce hacia Calamar está impulsando la deforestación. Google Maps.

Así lo reconoció el propio ministro Murillo cuando SEMANA Sostenible le preguntó sobre ese tema durante el evento en Chiribiquete, antes de que el presidente Santos le ordenara por Twitter que regresara a atenderlo. "Estamos trabajando con Fiscalía y Mindefensa porque la deforestación se está dando por apropiación ilegal de tierras con gente dedicada a tumbar el bosque esperando el momento en que se valorice la tierra", dijo.

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En eso también coincide Rodrigo Botero, el director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible, que prestó la asesoría técnica para los estudios de ampliación de Chiribiquete. "Hay un fenómeno descontrolado de apropiación de tierras que es casi puramente especulativo porque ni siquiera las ponen a producir, pero las carreteras, la coca, la ganadería y los cultivos de cacao y de palma también están causando un gran impacto en esa zona".

Carreteras ilegales, grandes potreros improductivos y el humo de incendios dominan el recorrido entre San José del Guaviare y el Parque Chiribiquete. Foto: Esteban Montaño Vásquez.

Sin embargo, Botero dice que la ampliación del parque es un avance en el propósito de proteger los ecosistemas de todo el país. "En la nueva área ampliada, el Chiribiquete estará conectado con el Parque La Macarena y con el Sumapaz, es decir, con esto logramos que la región amazónica esté integrada con los Andes, es como tener un corredor entre el sur de Bogotá y el corazón de la Amazonia", dice.

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La noticia de la ampliación estuvo acompañada del anuncio de una inversión para el país de 1.5 billones de pesos para conservación, restauración y recuperación ambiental. El dinero provendrá de las compensaciones ambientales que pagan las empresas. Pero además de los recursos y las ampliaciones, que sin duda son importantes, hace falta que el Estado sea capaz de asegurar la gobernabilidad de los territorios. Sin eso, Chiribiquete será un paraíso protegido rodeado de tierra arrasada.

Actualización

El ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, viajó este jueves al Guaviare con funcionarios de la Policía, Fiscalía y Mindefensa. Allí hicieron un recorrido de reconocimiento en el que vieron lo que está ocurriendo en zonas como la vía entre Puerto Nuevo y Cachicamo, que hace parte de la Marginal de la Selva, en donde cientos de hectáreas de bosque han sido taladas recientemente.

Tras una reunión privada que duró varias horas, Murillo decidió conformar una mesa de trabajo para frenar las quemas de manera urgente. Este viernes, las autoridades sobrevolarán la zona para ultimar los detalles del plan de choque frente a estos focos de deforestación.