Ante la lluvia de críticas que se han generado en los últimos días contra la Sociedad Minera de Santander, Minesa, por cuenta del video en el que se observa a Santiago Ángel Urdinola, presidente de esa compañía, dando a conocer un plan para lograr que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) le otorgue el permiso de explotación del proyecto que esa empresa pretende ejecutar en inmediaciones al Páramo de Santurbán, sus voceros decidieron salirle al paso a los cuestionamientos. 

Heidy Ovalle, gerente de Relaciones Corporativas de Minesa, aseguró que no es cierto que esa compañía haya o esté generando algún tipo de presión sobre la Anla y que su relacionamiento con esa entidad es netamente técnico. "Hemos tenido en cuenta todos los requerimientos que nos han hecho, respetamos la legislación colombiana y nos hemos ajustado a toda su metodología institucional", comentó. 

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En contraposición la propia Anla le solicitó a la Secretaria de Transparencia de la Presidencia de la República, el pasado 25 de abril, acompañar el proceso ante los posibles hechos de corrupción que se estaban presentando alrededor de la solicitud de la licencia ambiental tramitada por Minesa para el desarrollo del proyecto denominado "Explotación subterránea de minerales auroargentíferos Soto Norte". 

Para la vocera de la compañía, la desinformación ha sido la principal causa para que exista resistencia social. "El proyecto se ubica ciento por ciento por fuera del Páramo de Santurbán, pero la gente no lo sabe y esa ha sido parte de la confusión. La mayor parte de la oposición proviene del área metropolitana de Bucaramanga, de personas que no conocen la zona donde se ubicaría el proyecto, cómo funcionaría y que suelen pensar cosas que no corresponden a la realidad. La invitación a la gente es a que corroboren la información", apuntó. 

La funcionaria afirmó que la mayor huella ambiental se sentirá en la jurisdicción de los municipios de California y Suratá en donde serán ubicadas la planta, el campamento y demás estructuras del proyecto, que solo en su fase de construcción y montaje tendrá inversiones por 1.200 millones de dólares, es decir, unos 3,8 billones de pesos. 

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"Desde hace cinco años venimos demostrando un compromiso serio con la región, con hechos concretos y reales. Hemos recuperado, por ejemplo, rondas de quebradas, sembrado 80 hectáreas de especies nativas de árboles en zonas estratégicas y removido más de 360 teneladas de arenas contaminadas con mercurio de minería tradicional para evitar que se sigan contaminanddo las fuentes hídricas. Además, hemos sido muy rigurosos con los estudios de impacto ambiental e hidrológico porque para nosotros es tan importante el cuidado del recurso hídrico como para el resto de la comunidad", recalcó Ovalle. 

La gerente de Relaciones Corporativas de Minesa agregó que para evitar el impacto sobre el agua en la zona de influencia serán construidas cinco sistemas de tratamiento de agua, para que todo el líquido que toque el proyecto sea vertido nuevamente a los afluentes naturales sin ninguna contaminación.  

"En inmediaciones donde quedaría la planta no hay acuíferos de relevancia, salvo una quebrada intermitente. Sin embargo, cuando se empiece a excavar puede llegar a salir el agua que está en los poros de la montaña. en ese caso el líquido será recogido, tratado y entregado a su afluente natural descontaminado. Eso se garantizará", dijo Ovalle, quien recalcó que esa empresa cuenta con la tecnología necesaria para hacer una minería responsable con el medio ambiente. 

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Según la funcionaria el proyecto estará ubicado a 1,5 kilómetros del área del Páramo de Santurbán, en un área de 162 héctareas, a una altura máxima de 2.640 metros sobre el nivel del mar. En ocho hectáreas del municipio de California estarán las minas, mientras que el campamento y demás estructura se situará en el terreno restante en Suratá, con el fin de reducir el impacto ambiental.

La empresa también dijo que no va a utilizar mercurio ni cianuro en sus procesos. "El agua es un componente valioso para nosotros y una responsabilidad de todos, nosotros estamos comprometidos con su conservación, a trabajar integralmente con las comunidades, a dialogar y llegar a concensos", puntualizó Ovalle.  

Sobre las marchas que se llevaron a cabo en Bucaramanga, Pamplona y otras localidades, así como el plantón frente a la Anla realizado en Bogotá, la vocera dijo que la compañía respeta el derecho a protesta pacífica, a la libre expresión e indicó que así como quienes participaron en la movilización, ellos también propenden por el cuidado del agua y la preservación de Santurbán, pues finalmente todos se benefician de ese ecosistema. "Somos cerca de 500 santandereanos los que trabajamos en esa empresa y, como es lógico, nos interesa el futuro de nuestros hijos. Estos procesos de relacionamiento con las comunidades no son fáciles, pero estamos dispuestos a escuchar", finalizó.

El Grupo de Diálogo sobre Minería en Colombia, entre tanto, propuso en el marco del Congreso Nacional de Minería la presentación de un proyecto de ley para la creación de la categoría de municipios mineros. Con este planteamiento se busca dar respuesta al problema del déficit de gobernanza territorial del sector y está soportado en el marco relacional entre la Nación y las entidades territoriales, adoptado por la Constitución de 1991. 

A la movilización de Bucaramanga se estima que asistieron cerca de 100.000 personas, mientras que en el plantón de Bogotá participó un reducido grupo de activistas.  

Un grupo de personas se reunió frente a la Anla, en Bogotá, para pedir que no se le otorgue a Minesa la licencia ambiental. Foto: Mauricio Flórez/Semana.