| 2018/08/14

Fracking: Duque dijo no, pero su Ministra de Minas dice que sí

A pesar de que en campaña, el hoy presidente dijo que el país no estaba preparado para esta técnica, María Fernanda Suárez, jefe de la cartera de minas, asegura que lo va a “convencer”. Expertos advierten lo que esto significaría para el medio ambiente.

Parece existir un teléfono roto entre el presidente Iván Duque y la ministra de Minas, María Fernanda Suárez. 

Mientras la jefe de esta cartera aseguró que emprenderá una cruzada para promover la fracturación hidráulica en Colombia, también conocida como el fracking, el mandatario en camapaña había afirmado que no estaba de acuerdo con esta forma de extracción de gas o petróleo. 

"El potencial hoy en Colombia es convencional y el país no pude lanzarse al fracking poniendo además en riesgo un gran debate social que se tiene que sortear con mucha responsabilidad. Yo creo que en este momento el país no tiene ningún potencial de extracción de fracking  en los próximos cuatro años", manifestó Duque en su momento. 

Puede leer: Fracking, con luz verde en Colombia


El jefe de Estado agregó que su prioridad era el desarrollo de los hidricarburos convencionales. 

"El país tiene que entender que ningún proyecto de fracking puede ser viable comprometiendo acuíferos subterráneos, biodiversidad o ecosistemas sensibles del país. Esa tiene que ser una polítca clara de parte nuestra", apuntó el ahora Presidente (ver video).

En contravía a esta idea, la Ministra de Minas y Energía afirmó en una entrevista con el periódico El Espectador que buscará concevenecer a Duque para que permita adelantar esta técnica. 

"Quiero tener una conversación educada y seria, y voy a trabajar en equipo con el ministro de Ambiente, y mi trabajo comienza por convencer al presidente Duque de que el fracking se puede hacer de manera responsable y segura", dijo la Funcionaria. 

Para poder extraer los hidrocarburos se requiere perforar un pozo vertical hasta alcanzar la formación que los contiene. Foto: archivo/Semana.com

Suárez agregó que el presidente Duque estaba a la expectativa por determinar cómo abordaban esa discusión y a qué conclusiones llegaban. 

"Lo que él tiene como prioridad es asegurar que cualquier decisión que tomemos tenga absoluta responsabilidad con el medio ambiente y que no se pongan en riesgo las fuentes hídricas", expresó. 

Sobre el particular el ministro de Ambiente, Ricardo Lozano, tampoco se opuso categóricamente a esta iniciativa ni dio un no rotundo. 

Según el funcionario desde esa cartera se vigilará y propenderá por la conservación y la protección del medio ambiente bajo los principios de prevención, mitigación y restauración.

Les recomendamos: Fracking en Europa y Latinoamérica: ¿sí o no?


"No soy el rector de la cartera de minería ni de hidrocarburos, tampoco de infraestructura. Entonces, espero que los rectores de esas áreas incluyan esos componentes", apuntó. 

La posibilidad de que se avale el fracking cayó como un baldado de agua fría a los promotores del proyecto de ley que busca la prohibición de la exploración y explotación de yacimientos no convencionales de hidrocarburos en el país, iniciativa que fue presentada el pasado 1 de agosto ante el Congreso de la República con el respaldo de más de 30 senadores y representantes a la Cámara, pertenecientes a diferentes partidos políticos.

"La camapaña de Duque presidente se refirió al tema del fracking y dijo que no iban a implemetarlo. Ahora la Ministra salió a decir que sí, pero que de otra manera. El  fracking es fracking y es lamentable porque al país le vendieron una idea y ahora ya están cambiando de opinión", comentó César Pachón, congresista que está impulsando la ley antifracking. 

En diferentes países del mundo se implementó el fracking. Sin embargo, poco a poco se le ha reducido su accionar. Foto: archivo/Semana.com 


El representante a la Cámara aseguró que la visión del Gobierno es cortoplacista y no está acorde al contexto mundial. 

"Hoy podrán sacar un proyecto que le generará crecimiento económico a una multinacional, pero las consecuencias a futuro para el país serán nefastas, pues el agua será contaminada, al igual que las tierras, por lo que nuestros pueblos no tendrán cómo producir", dijo Pachón. 

Le puede interesar: Presentan proyecto para prohibir el fracking en Colombia


El congresista considera que el anuncio hecho por la ministra es una muestra de que el presidente Duque le mintió a quienes votaron por él. 

"Nosotros seguiermos con nuestro proyecto de ley, así como en la búsqueda de que el Gobierno empiece a promover la implementación de energías alternativas, a través de incentivos que reduzcan a la contaminación. El mundo está en esa transición y debemos estar acorde a ello", recalcó. 

 A esta técnica de extracción se le atribuye la disminución de disponibilidad del agua y la generación de sismos. Foto: archivo/Semana.com

A su turno, Silvia Gómez, directora de Greenpeace en Colombia, aseveró que el fracking y la sostenibilidad son palabras que nos son compatibles. 

"Estamos en profundo desacuerdo con las afirmaciones de la Ministra por varias razones. Es imposible realizar esta actividad (fracking) de manera responsable y sostenible, ya que al inyectar agua, arena y químicos a más de 300 metros de profundidad, se generará la contaminación de las fuentes de agua, el suelo y el aire, pues también se producen gases tóxicos", comentó. 

La directora agregó que adoptar este tipo de técnicas es retroceder, teniendo en cuenta que en otras partes del mundo el fracking ha sido "desterrado". 

Le sugerimos: El estado de Nueva York rechaza el fracking


"El país se debería estar orientando al modelo de desarrollo de energías renovables, no fósiles. Debería estar buscando el cumplimiento del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. Además a la Ministra no le queda bien estar promocionando este tipo de técnicas que son anticuadas y muy contaminantes", expresó.

Gómez afirma que el fracking también genera pérdida de biodiversidad, movimientos telúricos y un fuerte impacto social para comunidades que viven de la agricultura y, en sí, de la tierra y el agua. 

Entre tanto, Julio Vera, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, aseveró que el fracking tiene métodos de uso amigables con el ambiente y se puede dar de manera responsable.  

Asegura que hay mucha desinformación sobre este tema y argumentos en contra que carecen de soporte técnico.

Se estima, por ejemplo, que con la implementación de esta técnica las reservas de gas pueden pasar de 11 a 30 años. Eso le permitiría al país tener autosuficiencia y una matriz energética mucho más limpia.

"En petróleo se pasaría de los actuales 1,6 millones de barriles de reservas a cerca de 10.000 millones; crecerían de siete a 15 años", afirmó la Ministra. 
 


¿Qué plantea el proyecto de ley? 


El proyecto de ley contempla ocho artículos en los cuales se dictan medidas para la prohibición de las actividades de fracking en todo el territorio nacional, asimismo compromete a los ministerios de Medio Ambiente y Salud, al igual que a la Agencia Nacional de Hidrocarburos y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla), para que luego de dos años de haber sido expedida la ley se presente un informe sobre los impactos socioambientales y de salud pública de los hidrocarburos en el país, así como de los pasivos ambientales que han ocasionado las actividades de exploración y explotación de este tipo. 

Adicionalmente, la nueva norma promueve la diversificación energética y la transición a energías limpias y justas en Colombia. 

"Nos une la defensa del agua, de la vida, de los ecosistemas. Ante la evidencia científica existente que muestra los negativos impactos que ha tenido el fracking en el ambiente, la salud y las comunidades, hacemos un llamado al Gobierno del presidente electo Iván Duque para que en aplicación del principio de precaución, no permita el desarrollo de proyectos de este tipo en el país", indicaron en la Alianza Colombia Libre de Fracking, organización que promueve el proyecto de ley. 

Puede leer: Los ríos en llamas que traería el fracking a Colombia


Esta agrupación, que reúne a más de 100 colectivos y académicos, busca también establecer un marco legal para la protección integral de los territorios más vulnerables que requieren el reconocimiento de los principios de precaución, prevención, progresividad y no regresividad.

"Además se requiere iniciar un proceso de transición energética para superar la situación de riesgo de daños irreversibles a la naturaleza, las afectaciones a la salud pública y la falta de garantía de derechos humanos en los territorios donde se desarrollaría esta industria extractivista”, explica la Alianza. 

Los autores de este proyecto pretenden que Colombia siga los pasos de países como Alemania, Francia, Escocia, Irlanda y Uruguay, y los estados de Paraná en Brasil, Entre Ríos en Argentina, Castilla-La Mancha en España, Victoria en Australia y las ciudades de Nueva York, Vermont, Maryland, New Jersey, Pensilvania y Delaware, en Estados Unidos, donde también se le cerró el cerco al fracking. 

¿Qué es el fracking?

La fracturación hidráulica o fracking es una tecnología utilizada para extraer el gas o el petróleo que se encuentran atrapados en los poros de formaciones rocosas poco permeables denominadas lutitas bituminosas, las cuales están situadas en el subsuelo y suelen encontrase a profundidades de entre 1.000 y 5.000 metros.

Para poder sacar los hidrocarburos se requiere perforar un pozo vertical hasta alcanzar la formación que los contiene.

Posteriormente se realizan otra serie de perforaciones horizontales en la lutita, que pueden extenderse por varios kilómetros en diversas direcciones.

A través de estos pozos se fractura la roca con la inyección de una mezcla de agua, arena y sustancias químicas a elevada presión que impulsan el flujo y salida de los hidrocarburos de los poros. 

En países como Alemania, Francia, Escocia, Irlanda y Uruguay ya se le cerró el cerco al fracking. Foto: archivo/Semana.com


Posibles afectaciones

Según los expertos, el fracking genera la disminución de disponibilidad del agua, dado que la fracturación de un solo pozo requiere entre 9 y 29 millones de litros de agua, situación que genera la reducción de la cantidad de líquido disponible, lo que pondría en peligro los ecosistemas y el derecho humano al agua y a la alimentación. 

Advierten que también se genera contaminación de las fuentes de agua, pues se han identificado 750 tipos diferentes de productos químicos en los fluidos de fracturación analizados, entre los que se encuentran sustancias de gran toxicidad como metanol, benceno, tolueno, etilbenceno y xileno. 

Le puede interesar: La carta que espera frenar el fracking en Colombia


Además el agua de desecho, conocida como líquido de retorno, no solo contiene los químicos y la arena que originalmente se introdujeron, sino también metales pesados, hidrocarburos e incluso materiales radioactivos, como el radón, que se encuentran en el subsuelo.

A la fecha, no existe un tratamiento efectivo para la misma, dejando el agua sea inutilizable para otros usos. 

Igualmente se producen impactos sobre la salud, ya que al menos el 25% de las sustancias utilizadas en las distintas mezclas de perforación pueden causar cáncer y mutaciones, mientras un 37% afectar al sistema endocrino, un 40% provocar alergias y un 50% dañar el sistema nervioso. 

Adicionalmente, con el fracking se emiten gases que contribuyen al calentamiento global, así como a la generación de sismos antropogénicos.

Relacionados

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com