Nuevos y dramáticos datos sobre los impactos económicos y en la salud que causa la contaminación del aire en Bogotá acaba de revelar la ONG ambientalista Greenpeace. 

De acuerdo con esa organización, la polución generada principalmente por el uso de medios de transporte basados en combustibles fósiles como carros y camiones, le ha costado a la ciudad aproximadamente 1.300 millones de dólares, es decir, más de cuatro billones de pesos y ha sido la responsable de la pérdida estimada de 3.900 vidas en lo que va corrido de este año, aproximadamente. 

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Esta última cifra se basa en los datos calculados por el Cost Counter de Greenpeace, que se sustenta en el impacto total estimado atribuible a partículas PM2.5 y NO2 (dióxido de nitrógeno) durante los 365 días anteriores, distribuidos día a día de acuerdo con los niveles de contaminantes registrados diariamente

“Los números hablan por sí solos y evidencian la urgencia de un cambio en el transporte. ¿Cuánto más vamos a esperar para dejar atrás hábitos que provocan gastos millonarios, enfermedades y muertes evitables? Necesitamos una Bogotá comprometida a disminuir su huella ambiental, más amigable para los peatones y con ciclovías seguras y mejor señalizadas”, expresó Tatiana Céspedes, miembro del equipo de campañas de Greenpeace Colombia.


La mala calidad del aire en Bogotá provoca al Distrito millonarias pérdidas económicas. Foto: Guillermo Torres /Semana. 

Ante este panorama, Greenpeace insta a declarar la emergencia climática, pues considera que, al hacerlo, Bogotá se compromete a adoptar medidas urgentes para sustituir el uso de combustibles fósiles en los sistemas de la ciudad, con el fin de disminuir en un 50 por ciento las emisiones de gases efecto invernadero para 2030.

Los concejales deben declarar la emergencia cuanto antes, pues eso hará que la ciudad esté más preparada para enfrentar futuras crisis, y la movilidad sostenible es una de los caminos para lograr esa resilencia”, aseguró Céspedes.

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La integrante de Greenpeace sostuvo que estaba demostrado que la contaminación del aire puede afectar de manera grave a la salud de los ciudadanos y que el sector del transporte es el contribuyente de más rápido crecimiento a la emergencia climática a nivel global.

"Bogotá necesita una movilidad rápida, sostenible y cómoda, y medidas permanentes para la disminución de las emisiones generadas por el parque vehicular”, expresó. 


Desde diferentes ONG y el Distrito se viene promoviendo el uso de medios alternativos de transporte como la bicicleta en la ciudad. Foto: archivo/ Semana . 

Greenpeace también advirtió que los automóviles ocupan en promedio el 50 por ciento de la superficie de las ciudades y que en Bogotá se pasa un promedio de 191 horas por año en embotellamientos. Por eso, la ONG apuesta al uso de la bicicleta: un medio de transporte que no genera emisiones, trae beneficios a la salud y la calidad de vida, y democratiza la vía pública.

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“Pese a ser la capital latinoamericana con más ciclovías, el porcentaje de ciclistas no es lo suficientemente alto. Debemos exigirle a la ciudad ciclovías más seguras y el fomento de la bicicleta como medio masivo de transporte, ya que no genera emisiones a la atmósfera y ayuda a mejorar la calidad del aire que respiramos. Hoy, además, es una de las formas de movilizarse más seguras a nivel salud, ya que el riesgo de contagio de covid-19 es mucho menor que en el transporte público”, aseguró Céspedes.

Sobre el particular, la secretaria de Ambiente del Distrito, Carolina Urrutia, ha venido extendiendo a la ciudanía la invitación para que usen medios alternativos de transporte como la bicicleta, la patineta o caminar, ahora que la ciudad comenzó en pleno el proceso de reactivación económica y social, tras el fin del confinamiento adoptado por el coronavirus. 


La bicicleta es el medio más recomendado por expertos dado que no contamina, ocupa poco espacio y es benéfico para la salud. Foto: Guillermo Torres /Semana. 

"Tenemos que lograr reactivarnos de una manera responsable con el medioambiente y con el aire de la ciudad", dijo la funcionaria, quien también instó a compartir el carro con tres pasajeros y asegurarse que los vehículos estén en óptimas condiciones de mantenimiento. 

"Unámonos por un nuevo aire y para poder mantener esos cielos azules que tuvimos durante el aislamiento", apuntó. 

Urrutia afirmó que este martes las condiciones de calidad del aire comenzaron precisamente a ver sentir resultados de la reactivación. "Aunque tuvimos condiciones moderadas y favorables en gran parte de la ciudad, específicamente en Sevillana empezamos a los efectos de la masiva movilización de transporte de carga y de las industrias", recalcó. 

Para este miércoles la Secretaría de Ambiente espera un comportamiento moderado en la zona suroccidental y favorable en el resto de Bogotá.