Diarimente a los habitantes del municipio de Motavita, en Boyacá, les es suministrada agua potable por el lapso de una hora y media o máximo dos horas. El metro cúbico del líquido que en promedio reciben, no les es suficiente para suplir todas sus necesidades. Sin embargo, han aprendido a vivir con ello y, por eso, los baldes y las canecas se han constituido en elementos esenciales para su supervivencia.  

La reducción de los caudales y la sequía que registran las principales fuentes hídricas de esta población, han obligado a la Alcaldía no solo a racionalizar el suministro, sino también a comprarle el líquido a la empresa que surte a los habitantes de Tunja. 

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Desde el 2 de enero llegan diariamente dos carrotanques hasta los tanques de distribución con los que cuenta esa población y depositan el agua para que, posteriormente, sea proveída por las redes de acueducto a las casas de las veredas Centro (casco urbano) y El Salvial (la segunda más poblada del municipio).  

"Cuando por presión el agua no alcanza a llegar a algunas zonas, se les abastece con carrotanques directamente en las casas. Le solicité desde el comienzo a la gerente de la empresa de servicios públicos que le fuera suministrado el líquido de manera equitativa a todas las familias", indicó Mery Mozo, alcaldesa de Motavita. 

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La mandataria señaló que esta coyuntura le representaba al municipio altos costos financinancieros y sociales. Sin embargo, afirmó que ya vienen trabajando para poder implementar algunos proyectos que permitan garantizar el suministro del agua potable a largo plazo para los 8.900 habitantes que tiene el municipio, según el Dane. Mencionó que se pretenden poner en funcionamiento tres pozos profundos y buscar fuentes alternativas de abastecimiento. De esta forma, quieren atacar las afectaciones que tradicionalmente tienen en temporada seca. 

El crítico caso de Motavita se viene replicando en más de medio centenar de municipios de Colombia. Según el último reporte emitido por el Ministerio de Vivienda, 55 municipios registran problemas de abastecimiento de agua, de los cuales cinco han declarado calamidad pública. Se trata de Santa Marta (Magdalena), Sincelejo (Sucre), Antioquia (Arboletes) y Los Santos y Aratoca (Santander).  


En burros, motos, en bicicleta y a pie es transportada el agua potable en el municipio de Chalán (Sucre). Foto: archivo/Alcaldía de Chalán. 

El departamento más perjudicado por la falta del recurso hídrico es Boyacá. En esa región, 13 poblaciones han reportado afectaciones en el servicio de acueducto: Chiquinquirá, Paipa, Oicatá, Soracá, Jenesano, Floresta, Sora, San Pablo de Borbur, Duitama, Tópaga, Guateque, San Miguel de Sema y Santana.

"Los casos más críticos en este momento son Duitama y Motavita. De la lista hay algunos municipios que en su momento solicitaron ayuda con carrotanques, pero no lo han vuelto a hacer, quizá porque los alcaldes ya lograron atender la emergencia de otra forma", explicó Germán Bermúdez, director departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres de Boyacá. 

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Según el funcionario cada municipio es responsable de abastecer el agua a sus pobladores, tanto de las zonas urbanas como rurales. "Los alcaldes son los encargados de activar los planes de contingencia, que pueden incluir racionamientos de agua, así como campañas educativas de buen uso", apuntó Bermúdez. 

Los demás damnificados 


En varias zonas de La Guajira se vienen registrando problemas de abastecimiento de agua. Foto: archivo/Semana.

Sucre es el segundo departamento con mayor número de poblaciones afectadas por la intensa sequía que azota por estos días varias zonas del país. En esa región, Sincelejo, Chalán, Coloso, Morroa, Ovejas, Palmito, Sampués, Sucre, San Luis del Sincé y Toluviejo, registran falta de agua potable. 

En Córdoba los damnificados son Canalete, Chima, Lorica, Los Córdobas, Puerto Escondido y San Pelayo, mientras que en Santander son Málaga, Los Santos, Vélez, Aratoca y Palmas del Socorro; en La Guajira están Maicao, Barrancas, San Juan del Cesar y Hatonuevo; en Cesar son Astrea, Aguachica, Bosconia, El Paso y Valledupar; en Atlántico son Puerto Colombia, Repelón y Suán; en Cundinamarca son Guaduas, Pulí, Soacha y Subachoque; en Tolima son Carmen de Apicalá, Coyaima y Natagaima; en Antioquia son Arboletes, Campamento y Necoclí, y en Magdalena Santa Marta.   

Jose Luis Acero, viceministro de Agua y Saneamiento básico, reiteró el llamado a todos los colombianos para que hagan un uso racional del agua y a las alcaldías a activar sus planes de contingencia ante posibles emergencias, ya que según el Ideam, la temporada de sequía podría extenderse hasta mediados de marzo.