En momentos en que varias regiones del país promueven el desarrollo del ecoturismo como una forma de dinamizar sus economías y que los Parques Naturales aparecen como una importante oportunidad para que los colombianos puedan acceder a la naturaleza, se dan a conocer algunas de las afectaciones que esta actividad genera en las áreas de conservación.

Dentro de los impactos más comunes está la compactación del suelo, pérdida de cobertura vegetal por la construcción o ampliación de senderos, alejamiento de la fauna, domesticación de especies y la contaminación del agua y del aire.

Esto se concluye luego de un estudio realizado por el profesor Liven Fernando Martínez Bernal, del Instituto de Estudios Ambientales, de la Universidad Nacional de Colombia, quien precisa, por ejemplo, que la pérdida de cobertura vegetal se puede presentar por la construcción o ampliación de senderos.

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De igual forma, la contaminación del agua se genera por materia orgánica, heces fecales y residuos, y la del aire por el transporte hasta las zonas de ingreso, las fogatas, el consumo de tabaco y el uso de aerosoles.

Por otra parte, dice Bernal, en las zonas que circundan los parques se generan cambios importantes en las actividades económicas de los municipios: se acelera la expansión urbana, hay desplazamiento de comunidades indígenas, aumenta la población flotante, cambia la oferta de bienes y servicios locales, aumenta la propagación de enfermedades infecciosas, se alteran las tradiciones locales y bajan los incentivos para actividades como la producción agrícola.

Parque Los Nevados. Foto: Juan Manuel Torres

Estos son algunos de los 205 impactos encontrados por la actividad turística en zonas de conservación. El docente investigó el choque que genera el ecoturismo en áreas protegidas de Colombia, en los parques El Cocuy, Los Nevados, Chingaza y el Santuario de Flora y Fauna de Iguaque, en los que se fomentan actividades como senderismo, escalada en roca y en nieve, avistamiento de aves y pesca deportiva, entre otras.

Según Parques Nacionales Naturales de Colombia (PNN), entre 1995 y 2018 el ingreso de visitantes atraídos por la práctica del ecoturismo ha crecido anualmente en un 8 por ciento, con un ingreso mínimo de 353.794 visitantes para 1999 y uno máximo de 1.831.192 en 2018. Precisamente el año pasado, se registraron 54.095 visitas al Parque Los Nevados, 24.831 a Chingaza, 14.125 a El Cocuy y 7.822 al Santuario de Flora y Fauna de Iguaque.

Afectaciones al alza

El investigador advierte que los impactos serán cada vez mayores, pues se estima que el crecimiento turístico aumentará. Además, los ecosistemas analizados son muy sensibles y no resisten una actividad turística masiva, por lo cual es necesario crear estrategias para prevenir y mitigar los impactos negativos a través de una planificación.

Agrega que, en temporadas altas como las segunda y tercera semanas de diciembre y la segunda de enero, estos ecosistemas albergan fácilmente entre 5.000 y 6.000 personas.

En Colombia no existe una restricción sobre en número de personas que pueden llegar a los municipios cercanos a los parques, de ahí que varias de las problemáticas se relacionan con el uso de agua potable, el manejo de residuos, las basuras, el tráfico, el ruido, la atención de emergencias, el aumento de los precios locales de los bienes y servicios y pérdida de calidad de vida”, manifiesta.

Páramo de Chingaza. Foto: Pixabay

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En tal sentido, considera importante que la población local se empodere en ejecutar proyectos productivos y empresas alrededor de la actividad turística de manera que las ganancias se queden en los municipios.

De acuerdo con el trabajo de campo realizado por el investigador, basado en encuestas, se logró determinar que los visitantes que llegan a estos lugares son personas de ingresos medios-altos, quienes en su mayoría acuden a estas áreas de conservación con el propósito de disfrutar del paisaje, realizar actividades deportivas y tomar fotografías; su permanencia varía entre 1,38 días en Chingaza, 3,5 en El Cocuy, 2,65 en Los Nevados y 2,7 en el Santuario de Iguaque.

El Acuerdo de Paz ha potencializado el turismo en Colombia y durante los últimos años se han registrado los mayores crecimientos de viajeros en la historia al país  con un incremento de 10,4 por ciento y en 2018, la contribución de esta actividad económica al producto interno bruto de Colombia fue de un 3,8 por ciento.