Los estragos de los seres humanos sobrela biodiversidad colombiana no cesan. En la vereda Once Casas, ubicada en la zona rural del municipio de Montenegro en Quindío, dos felinos yaguarundí (Puma yagouaroundi) fueron sacados de su hogar a escasos días de nacidos.

Los trabajadores de una finca fueron los protagonistas de este lamentable hecho, quienes decidieron llevar a los cachorros a la casa principal de la finca. El hallazgo causó disgusto en los propietarios del lugar, por lo cual dieron aviso a la Policía Ambiental del Quindío para que se encargaran de los felinos.

Los padres de los cachorros no fueron encontrados en la zona. Foto: CRQ.

En compañía de un grupo de biólogos de la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ), las autoridades acudieron al llamado de los dueños de la finca. Luego de realizar varios recorridos y barridos por la zona, no lograron ubicar a los padres de los felinos. 

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Cuando los animales silvestres tienen contacto con los seres humanos, es muy difícil que los padres vuelvan a aceptarlos. Por esta razón, los neonatos fueron trasladados al centro de valoración de fauna silvestre de la corporación”, dijo Mónica Jaramillo, líder del área de fauna silvestre de la CRQ.

Los cachorros están en buen estado de salud. Sin embargo, su crianza en cautiverio será difícil. Foto: CRQ.

En el hogar de paso, los expertos examinaron y revisaron el estado físico y comportamiento físico de los cachorros, que arrojaron un parte de tranquilidad: los felinos yaguarundí estaban en buenas condiciones de salud. 

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“Sin embargo, al no contar con sus padres, su crianza no será fácil. Tomaremos todas las medidas necesarias para que tengan un buen desarrollo y sacarlos adelante, y luego trataremos de encontrar una fundacion especialista en felinos que pueda albergarlos”, precisó Jaramillo.

La experta le hizo un llamado a toda la comunidad para que deje a la fauna silvestre en su hábitat natural. “Los animales que sean avistados no deben ser sacados de su medio natural. La ciudadanía no tiene que interactuar con ellos o alimentarlos, ya que estas prácticas alteran la biología normal de las especie”. 

La principal amenaza para los felinos en Colombia es la mano del hombre: deforestación y cacería los tiene en peligro. Foto: CRQ.

El yaguarundí o gato moro (Puma yagouaroundi) habita en las zonas boscosas de centro y Sudamérica. Cuando es adulto alcanza a medir hasta 83 centímetros y pesar 6,5 kilogramos. 

Su tamaño es inferior al del puma. También se diferencia por contar con orejas más pequeñas y alargadas, patas cortas y colores variados en el pelaje, como rojizos, negros, grises claro y oscuro. Este felino carece de manchas en su cuerpo y se alimenta de pequeños mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces. 

El yaguarundí es una de las seis especies de felinos que habitan en Colombia. Foto: CRQ.

De las 36 especies de felinos que hay en el mundo, seis habitan en Colombia: jaguar, puma, ocelote, margay, oncilla y jaguarundí o yaguarundí. Este último, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, está catalogado como una especie de preocupación menor.

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Sin embargo, el yaguarundí está amenazado por la pérdida del bosque para las actividades agrícolas y pecuarias y la caza local, detonada cuando se acerca a cazar a los animales de corral.