Preocupación ha causado entre los habitantes de los municipios de Rondón, Zetaquira, Miraflores, Paéz, Campohermoso, Santa María y San Luis de Gaceno, en Boyacá, así como de la vereda El Secreto, de Sabanalarga, en Casanare, la aparición de cientos de peces muertos a lo largo del río Lengupá y parte del Upía. 

Las causas de la emergencia, que se viene presentando desde el pasado viernes en la mañana, aún están por determinar. Sin embargo, hay versiones encontradas, pues mientras algunas corporaciones autónomas regionales, como Corpoboyacá, indicaron que este fenómeno se pudo presentar por cuenta de una avalancha ocurrida el jueves 21 de marzo, hacia las 11:00 p.m., en la vereda Granada del municipio de Rondón (Boyacá), habitantes de la zona aseguran que este cuerpo de agua está siendo contaminado por un combustible. 

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"El río está siendo contaminado por un combustible y está causando esta mortandad de peces. Ninguna autoridad ambiental se ha presentado, las comunidades dicen que no han venido hasta la orilla a hacer pruebas técnicas que determinen qué químico es el que está contaminando el río Upía, el cual se alimenta del río Lengupá", indicó un habitante de la región.  

Opinión que coincide con lo expuesto por la Alcaldía de San Luis de Gaceno a través de su página de Facebook, en la que alerta a la ciudadanía sobre la presencia de un químico extraño en el agua del río Lengupá. 

"La Administración municipal, la Personería y la Policía Nacional, después de visita realizada desde el Puente Argelia hasta 750 metros aguas arriba, aproximadamente, evidencian un químico extraño en el agua que parece una mata tornasol espesa y con fuerte olor, así como animales del río muertos en las orillas. Hacemos un llamado de alerta para que la población no los consuma, pues desconocemos que tan tóxica pueda ser la sustancia que acabó con la vida de los peces", señaló la administración municipal. 

A su turno, la Alcaldía de Campohermoso decretó la emergencia sanitaria y ambiental desde el 22 de marzo por la masiva mortandad de peces. Ante este panorama, la Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Corpoboyacá), la Coproración Autónoma Regional de Chivor (Corpochivor) y la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquía (Corporinoquía) señalaron que ya emprendieron las labores de monitoreo y seguimiento a las condiciones de calidad del agua de esa fuente hídrica y junto al laboratorio de la CAR de Cundinamarca, vienen adelantando el muestreo en los puntos críticos identificados para medir los parámetros fisicoquímicos, al igual que los niveles de grasas, aceites e hidrocarburos.

Adicionalmente, fue conformada una comisión técnica para la elaboración del informe final con el consolidado de los resultados y el análisis de laboratorio, por medio del cual se establecerán las causas que provocaron la afectación ambiental, así como los efectos generados al ecosistema.

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Las corporaciones también le requirieron a las empresas del sector productivo (explotaciones mineras, hoteles, balnearios, hidrocarburos, estaciones de servicio, entre otras) localizadas en el área de influencia directa del tramo afectado del río, que informen de forma inmediata a estas autoridades ambientales sobre la posible ocurrencia de algún evento registrado o actividad de mantenimiento realizada a las instalaciones en los últimos 15 días, que hubiesen podido provocar la condición de alteración de la calidad del agua. 

"Lo anterior con el objeto de consolidar un informe oficial que permita establecer con mayor certeza las causas que provocaron dicho evento y definir oportunamente las medidas de prevención a implementar a través de los Consejos Municipales para la Gestión del Riesgo de Desastres de los municipios involucrados, en aras de evitar que la población residente en el área de influencia del Río Lengupá se vea inmersa en una situación de emergencia sanitaria y de salud pública", mencionó Corpoboyacá a través de un comunicado.  

Esa autoridad ambiental también instó a la comunidad localizada en el área de ribera del río Lengupá, entre el tramo comprendido entre los municipios de Rondón, Zetaquira, Miraflores, Paéz, Campohermoso, Santa María y San Luis de Gaceno, a que siga atendiendo a las recomendaciones ya realizadas, hasta tanto las condiciones de calidad del río retornen a su condición normal. 

Las Corporaciones solicitaron a la comunidad evitar la recolección y consumo de los peces muertos que han sido depositados a lo largo de la costa del río, suspender temporalmente la pesca artesanal, abstenerse de captar el líquido para consumo humano o animal de aquellos acueductos veredales o municipales que hacen uso del agua del río, así como evitar el riego de cultivos por las próximas 48 horas. 

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"Se le ha solicitado, tanto a Corpochivor como a Corpoboyacá, desplegar la capacidad técnica que tengan para establecer cuáles son las causas y las medidas que deben tomarse de inmediato. Por ahora, desde el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, la Secretaría de Salud y la Gobernación de Boyacá, se le solicita y recomienda a los alcaldes entrar en diálogo con las comunidades y pedirles que no manipulen ni consuman estos peces que se han encontrado en el río, hasta tanto no se sepan cuáles son las causas, ya que se podría generar algún tipo de riesgo para la salud de quienes intenten consumirlos", comentó Germán Bermúdez, director del Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres de Boyacá. 

Por su parte, la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquía (Corporinoquía) informó que luego de la denuncia hecha por la comunidad de la vereda El Secreto, en jurisdicción de Sabanalarga, fueron tomadas muestras en los ríos Upía y Lengupá, así como en la intersección de estas dos fuentes hídricas para establecer si existe algún químico que haya alterado las condiciones naturales del agua.