“Ganaron nuestros bosques. La Carrera Verde es una fiesta por la vida que tiene como propósito crear conciencia ambiental y movilizar a los colombianos, para que juntos luchemos contra la deforestación y salvemos nuestra biodiversidad. Hoy Bogotá corrió por la naturaleza, lo que demuestra su compromiso con la protección de los recursos naturales”.

Esas fueron las palabras de cierre de Elsa Matilde Escobar, Directora de la Fundación Natura, en la quinta versión de la Carrera Verde que contó con la participación de más de 6.000 ciudadanos de todas las edades quienes llegaron desde temprano al Parque Metropolitano Simón Bolívar de Bogotá, para correr por los bosques y el agua de Colombia.

Le sugerimos: Así quieren salvar sus bosques los habitantes del Guaviare

Por cada uno de los 6.000 participantes, la Fundación Natura, el Grupo Argos y el Banco de Bogotá, patrocinadores de la competencia deportiva ambiental más importante del país, que es apoyada por la Gran Alianza Contra la Deforestación, sembrarán a mediados de abril tres árboles en la reserva biológica El Encenillo, ubicada en Guasca (Cundinamarca). Es decir que Bogotá le regalará al planeta cerca de 18.000 nuevos árboles.

“Estoy segura que los deportistas que corrieron jamás tumbarán un solo árbol. Todo lo contrario, ahora están comprometidos en luchar contra la deforestación. Esta carrera es un aporte a la gran movilización que debemos hacer los colombianos, una protesta para frenar la destrucción de los bosques, contaminación de los ríos y aire, agotamiento de las fuentes hídricas y secamiento de los humedales”, complementó Escobar.

Por cada uno de los 6.000 participantes, la Fundación Natura, el Grupo Argos y el Banco de Bogotá, patrocinadores de la competencia deportiva ambiental más importante del país, que es apoyada por la Gran Alianza Contra la Deforestación, sembrarán a mediados de abril tres árboles en la reserva biológica El Encenillo.

Mauricio Sánchez, un bogotano de 34 años, fue uno de los asistentes al encuentro deportivo, la única carrera carbono-cero en el mundo y una de las cuatro en Latinoamérica en recibir la certificación Inspire Gold del Consejo del Deporte Responsable de Colorado, la cual cerciora que es una competencia ambientalmente sostenible. Corrió en la modalidad de 10 kilómetros, la más exigente, en la cual participaron 4.000 personas.

Nunca se pierde una carrera deportiva. Es más, ya lleva 62 medallas desde que empezó a correr hace seis años. Sin embargo, la Carrera Verde tiene para él un ingrediente extra: “es una buena obra social y ambiental que nos permite ser parte de la lucha contra la depredación. He participado en las cinco versiones verdes y lo que más me emociona es la siembra de los árboles. Los deportistas contribuimos con la defensa de la naturaleza”.

Le puede interesar: “La corrupción es el gran enemigo del bosque”: comunidades del Guaviare

Según Mauricio, la Carrera Verde permite enviar un mensaje contundente al país. “Miren lo que está pasando en Bogotá con la contaminación del aire. Como deportista y defensor del ambiente me gustaría que todos tuviéramos actividades más responsables hacia el planeta, empezando por cambios en la casa como reciclar, dejar de utilizar plástico, compartir el carro, caminar y usar la bicicleta. Es emocionante ver que participa gente de todas las edades, lo cual demuestra que sí estamos comprometidos con la causa ambiental”.

Para este joven, que aún vive con sus papás y Luna, una perra french poodle, el ejercicio aporta a frenar la problemática ambiental. “Correr es un deporte que no exige mucho talento, pero sí disciplina. Crea hábitos como dejar los vicios y bajar el uso del vehículo, lo que disminuye la contaminación del aire. Poco a poco el físico mejora y la pancita empieza a bajar. La Carrera Verde tiene una causa genial: sembrar más árboles en un mundo que está empecinado en acabarlos”.

Familias unidas

Los bogotanos aprovecharon el encuentro deportivo para compartir un momento familiar. Abuelos, niños, jóvenes, adultos y hasta las mascotas lucieron con orgullo camisetas verdes, algunas con ilustraciones de los animales más representativos de la fauna colombiana. Todos sudaron la gota gorda como defensa de los bosques.

La familia Parrado Delgado fue una de ellas. Marcela, la mamá, fue la encargada de convencer a su esposo y a su pequeño hijo de 10 años de que asistieran a la cita con la naturaleza. “Lo hice para enseñarle a mi pequeño Dilan que necesitamos tener un país verde, hacer más ejercicio y para motivarlo a emprender nuevos hábitos. Todos los ciudadanos deberíamos participar en estas iniciativas”.  

Los bogotanos aprovecharon el encuentro deportivo para compartir un momento familiar. Abuelos, niños, jóvenes, adultos y hasta las mascotas lucieron con orgullo camisetas verdes. Todos sudaron la gota gorda como defensa de los bosques.

Joan, su esposo, ya había asistido a la carrera en 2017, cuando corrió los 10 kilómetros. Por problemas en la rodilla capó la del año pasado, pero en esta ocasión se dejó convencer de su compañera de vida para correr la de 3 kilómetros. “Estos tiempos en familia nos permiten aportar a la sostenibilidad y unirnos como el país que tanto necesitamos”.

Geraldine Candor, de 17 años, ya suma cuatro Carreras Verdes. Siempre había asistido sola a la competencia, pero esta vez involucró a su familia. Su abuelita, tres tías y dos primos le copiaron la idea. “Esta iniciativa nos permite ejercitarnos, unir más los lazos familiares y defender el ambiente. Juntos le regalaremos 21 árboles al país. Debemos concientizarnos de que nuestros bosques son fundamentales para la vida del planeta”.

También lea: Controversia por cifra de deforestación en la Amazonia colombiana

Otra gran asidua de este encuentro deportivo anual es Sandra Galán, una bogotana de 40 años. Ha participado en las cinco carreras, junto con su esposo y Kronos, un imponente perro con manchas blancas y carmelitas. “Yo siempre compito en la de 10 kilómetros. Esta actividad hace parte de mi ADN, es la fiesta del año por la vida, los bosques y el agua”.

Sandra ha visto como cada año aumenta el número de participantes, lo que para ella significa que el país está tomando más conciencia con el medio ambiente. “No solo venimos a competir, sino a hacer parte de ese gran llamado a la conservación y al cambio de esos hábitos que degradan los recursos naturales. Lo más bonito es ver correr a los niños, ellos son la magia de esta carrera. Disfrutan con las familias y aprender a cuidar el planeta”.

Desde hace tres años, Johana Montes asiste al Simón Bolívar con su hijo para ser parte de la mancha verde. “Corremos por el planeta. No hay nada mejor que dar ejemplo, por eso vengo con Juan Manuel. El ideal es que aprenda desde pequeño a cuidar la naturaleza, algo que ya está haciendo. Le preocupa la desaparición de los animales y la pérdida de los bosques. Jamás bota un papel en la calle. Los colombianos deberíamos unirnos por este tipo de causas, y no quedarnos en casa viendo televisión”.

Todo suma

Tatiana Martínez, de 35 años, fue otra bogotana que le madrugó a la cita por los bosques, un encuentro que le permitió mezclar dos pasiones: el cuidado del ambiente y el deporte. Asiste a toda caminata o recorrido ambiental que encuentra en las redes sociales, y cuando se enteró de la Carrera Verde, no dudo un momento en pagar la inscripción.

“Es la primera vez que vengo a esta carrera. Salí maravillada al ver tanta gente corriendo y motivada en apoyar la causa de defender nuestra naturaleza. Ya estoy más que agendada para la siembra. Son solo tres árboles, pero por mí sembraría millones. Necesitamos más acciones de este tipo, ya que pasamos por un proceso de deforestación alarmante. La situación en Bogotá es preocupante, una ciudad que en lugar de reverdecer cada día luce más gris. Ya estamos en alerta amarilla y naranja por la contaminación”.

Le recomendamos: Acuerdo para recuperar la biodiversidad del Putumayo da sus primeros frutos

Desde hace varios años, Tatiana sube mínimo tres veces a la semana a Monserrate en horas de la mañana, algo que le ha permitido constatar la crisis ambiental de la capital. “Antes veía perfectamente los tres nevados. Ahora, la gruesa nata de smog no deja divisar nada. Debemos unirnos para que el gobierno tome medidas urgentes. Vivimos en un país privilegiado, repleto de biodiversidad, paisajes impresionantes y un sinfín de plantas y animales. Acabar con eso es ponerle fin a la vida misma”.

Para esta rola, la Carrera Verde es un pequeño aporte que debería ser replicado en todo el país. “La suma de pequeñas acciones da como resultado una gran movilización. Si Colombia une su voz por el bosque, lo más seguro es que la deforestación empiece a desaparecer”.  

Sin barreras

Francisco García perdió la movilidad de sus piernas en un accidente automovilístico hace más de 10 años, un episodio en el que prefiere no ahondar. Siguió adelante con su vida acompañado por una silla de ruedas, lo que no evitó que participara por primera vez en la Carrera Verde, junto a dos amigos que comparten su condición

“Amo a la naturaleza y al atletismo. Acá puedo mezclar esas dos pasiones y enviar un mensaje de protección del medio ambiente. Estamos en la obligación de dejar de botar basura, reciclar como es debido y cuidar el planeta. Debemos amar nuestra vida”.

No hubo impedimento alguno para que todas las personas participaran en La Carrera Verde y llegaran a la meta.

No tener su pierna derecha y andar en muletas no fueron impedimentos para Ramiro Cifuentes, de 52 años. Llegó a la meta de los 3 kilómetros empapado de sudor, pero satisfecho por ser parte de esa unión por la naturaleza. “Hay que erradicar de una vez por todas la quema y tala de los bosques y frenar la contaminación de los ríos y fuentes hídricas. Lo que pasó con el río Cauca es inaudito”.

La edad tampoco ha sido una piedra en el camino para Gabriel Sánchez, de 69 años. Lleva corriendo los 10 kilómetros en cada una de las cinco Carreras Verdes, además de varias maratones en la capital del país. “Ganarla es duro, pero lo doy todo. Soy un atleta con corazón de bosque. Esta actividad es un granito de arena para proteger esos tesoros verdes. Debemos unirnos y hacer un proyecto de culturización con las personas”.

Más de 138 mil árboles

La Directora de la Fundación Natura no pudo contener las lágrimas al ver la gran mancha verde que inundó al Parque Simón Bolívar. “Esto demuestra el gran compromiso que tenemos los colombianos por los bosques y la salud. La naturaleza quiere que corramos por ella, que nos unamos y construyamos alianzas para evitar que la sigan atacando”.

La Directora de la Fundación Natura, Elsa Matilde Escobar: "La Carrera Verde es una fiesta por la vida que tiene como propósito crear conciencia ambiental y movilizar a los colombianos, para que juntos luchemos contra la deforestación y salvemos nuestra biodiversidad".

Según Escobar, las cinco versiones de la Carrera Verde le han dado a Colombia más de 138.000 nuevos árboles, los cuales ayudan a contrarrestar el principal problema ambiental que tiene Colombia: la deforestación. “Al año perdemos 220.000 hectáreas de bosque. Hago un llamado para que todos protestemos y nos unamos contra la deforestación, un problema que no solo afecta a los que viven en la Amazonia. Es un flagelo que atenta contra la vida. Cuando destruimos una hectárea de bosque acabamos con animales, el agua y los suelos, y las consecuencias repercuten directamente en el planeta”.

Puede leer: El ganadero que le apostó a los árboles

Todo el material utilizado en esta carrera tuvo un sello sostenible. “Evitamos al máximo el uso de papel, no repartimos folletos, las medallas fueron hechas con madera certificada y las botellas plásticas fueron biodegradables. Empresas colombianas se encargaron del diseño y elaboración de las camisetas y las bolsas de tela, lo cual disminuye la huella de carbono. Regalamos duraznos y gulupas cosechadas en el país”, dijo la Directora de Natura.

Por último, María Camila Villegas, directora de conservación del grupo Argos, anunció que Medellín tendrá su Carrera Verde el 5 de mayo. “Estamos ultimando detalles. En Bogotá cumplimos con la meta de convocar a más de 6.000 personas, lo que arrojará 18.000 nuevos árboles para el planeta. Ahora invitamos a los paisas para que salgan a las calles con sus familias a correr por los bosques y disminuir los niveles de contaminación del aire”.

*Este es un producto periodístico de la Gran Alianza contra la Deforestación. Una iniciativa de Semana, el MADS y el Gobierno de Noruega que promueve el interés y seguimiento de la opinión pública nacional y local sobre la problemática de la deforestación y las acciones para controlarla y disminuirla.