Las medidas decretadas por las autoridades para contrarrestar el contagio del coronavirus siguen dando resultados positivos a nivel ambiental.

Esta vez las buenas noticias provienen desde los municipios de Soacha y Mosquera, donde la calidad mejoró notoriamente, en gran parte, gracias al aislamiento obligatorio, la disminución del flujo vehicular y las restricciones de operación a las industrias. De igual manera, tras el arribo de la temporada de lluvias y el cambio en el régimen de los vientos. 

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La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) informó que las estaciones de Mosquera, así como las de Uniminuto y el Colegio, en Soacha, venían presentando desde el pasado 31 de marzo una dismunución en la concentración de material particulado PM2.5.  

"Según los últimos análisis de datos y medias móviles de 24 horas, se registra un Índice de Calidad del Aire (ICA) categorizado como “bueno” para estas tres estaciones, esto luego que durante el mes de febrero se evidenciara un ICA categorizado como “Dañino a la salud de grupos sensibles”, derivado de incendios forestales que venían afectado bosques, cultivos y pastizales, además de fuertes componentes de vientos provenientes del oriente, lo que indicaba una posible influencia de algunas conflagraciones presentadas en los Llanos Orientales y venezolanos, así como en zonas aledañas a la Sabana de Bogotá, sumado al impacto de las emisiones locales y las inversiones térmicas fuertes con gradientes de hasta 3°C", indicaron desde la corporación.

 
La alta presencia de material particulado en los cascos urbanos de Soacha y Mosquera obligó a la autoridades a declarar el estado de prevención. Foto: archivo/Semana. 

Así las cosas y luego del seguimiento realizado a los datos de calidad del aire adelantados por la Dirección de Laboratorio e Innovación Ambiental de la CAR, esta entidad optó por dar por finalizado el estado de excepción que originó la declaratoria del nivel de prevención para los cascos urbanos de estas dos poblaciones desde el pasado 6 de marzo, debido a las altas concentraciones de material particulado PM2.5 que se presentaban y que de acuerdo con las normas nacionales y disposiciones internacionales, es considerado un contaminante de alto impacto para la salud. 

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"De acuerdo con los lineamientos establecidos en la Resolución 2254 de 2017 y, a partir del seguimiento a la Calidad del Aire en dichas estaciones, se evidencia que la media móvil 24h de PM2.5 durante más del 75% del tiempo de las últimas 48 horas, se encuentran por debajo del límite inferior del nivel de prevención, establecido por la normatividad nacional, razón por la cual se cumplen los criterios para dar por finalizado el estado de excepción", informó la CAR.

De esta manera, las restricciones que habían sido impuestas a la operación de las fuentes fijas, ubicadas en establecimientos industriales que operan con combustibles sólidos (carbón, madera, biomasa, etc.), al igual que al transporte de carga, a la operación de incineradores y a las quemas controladas fueron levantadas. 

La autoridad ambiental espera que las condiciones continúen aceptables para evitar nuevas declaratorias