Parques Cómo Vamos es una alianza entre diez organizaciones de la academia, la sociedad civil y medios de comunicación (Dejusticia, Fundación Mario Santo Domingo, Fundación Alisos, Fundación Corona, Fundación Natura, Semana Sostenible Pontificia Universidad Javeriana, Universidad de los Andes, Wildlife Conservation Society, y WWF Colombia).

El objetivo principal es ofrecer recomendaciones para garantizar la permanencia de las áreas protegidas, la innovación en su gestión, la protección de los derechos humanos de quienes las habitan y el acceso equitativo a los beneficios que éstas proveen, todo con miras a contar con un Sistema Nacional de Áreas Protegidas representativo, participativo y eficaz.

Teniendo en cuenta esto, así la tasa de deforestación concentrada, justamente, en estas áreas destinadas a al conservación, los miembros de esta iniciativa enviaron una carta al presidente Iván Duque exhortándolo a que se comprometa a llevar a cero la deforestación dentro de los Parques Nacionales y otras áreas protegidas. 

Lea también: Deforestación: ¿una política de ocupación del territorio?

Para Carolina Urrutia, directora de Parques Cómo Vamos los firmantes consideramos que el gobierno se está sintiendo solo y que necesita el apoyo de la sociedad, "pero debe fijarse unas prioridades muy claras en términos de deforestación y la primera sería que este fenómeno llegue a cero dentro de los parques”, afirmó. 

Por esto, las diez organizaciones le ofrecen su apoyo en la construcción e implementación de estrategias viables y acciones delineadas qeu lleven a frenar este flagelo dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. 

"Reconocemos que este gobierno ha tomado decisiones estratégicas para encarar la deforestación, que es el principal problema ambiental que hoy enfrenta Colombia. La calificación del agua, la biodiversidad y el medioambiente como cuestiones de interés nacional principal y prevalente en la Política de Defensa y Seguridad fue una primera muestra de esa nueva voluntad. La intervención inicial de la ofensiva Artemisa, que sin duda dejó aprendizajes para futuras operaciones, tuvo como principal acierto haber dado prioridad a los Parques Nacionales. La tarea de frenar la deforestación, sin embargo, requiere motivar además el compromiso activo de todos los colombianos. Bajo su liderazgo, será necesario convocar también a las autoridades regionales; a la sociedad civil; a las comunidades indígenas y étnicas, y a la cooperación internacional de tal manera que cada uno tenga claras sus responsabilidades. Esta misiva busca dejar claro nuestro compromiso para apoyarlo en esa tarea", dice la carta. 

En la comunicación también le piden una reunión al presidente tan pronto como sea posible. "Como primera medida de un proceso de construcción conjunta que esperamos sea más amplio y que inicie con una reunión tan pronto sea posible, nos permitimos identificar, con base en nuestro trabajo, dos recomendaciones de áreas de trabajo prioritarias, que pueden encontrar en el anexo de esta carta y que buscan ser los primeros pasos para lograr la meta de deforestación cero en Parques Nacionales Naturales. Estas recomendaciones son dos de muchas que conforman los diversos frentes de combate a la deforestación, que es producto de acciones tanto legales como ilegales", dicen. 

También le puede interesar: ¿Declarar el estado de emergencia será la solución para la deforestación?

Las dos recomendaciones a las que se refiere son, en primer lugar, un diálogo sobre control y vigilancia, acción militar y policial con respeto de los derechos humanos de las comunidades locales. En este punto resaltan los operativos hechos, como Artemisa, pero también hacen un llamado a que estas acciones policivas que se lleven a cabo respeten los derechos de comunidades que históricamente han habitado estas áreas, y que no se desconozcan procesos de diálogo y construcción de confianza que vienen gestándose desde hace años.

La segunda recomendación tiene que ver con establecer un diálogo social e identificar las alternativas. Según lo expresa la carta, "el 81% del territorio de los Parques no cuenta con formación catastral, un dato que refleja la complejidad de resolver los conflictos de uso, ocupación y tenencia dentro del sistema. Solucionar esos conflictos requerirá años de diálogo, negociación, procesos judiciales, compra de predios y oferta de alternativas para las más de 30.000 personas que viven en los Parques Nacionales según los cálculos más conservadores", afirman.

A partir de esto, la propuesta es establecer y comunicar a todos los actores relevantes, incluidos los actuales habitantes de las áreas protegidas y sus áreas de influencia, el carácter ilegal de deforestar en las áreas protegidas. Resulta prioritario que en cada Parque Nacional haya claridad absoluta sobre áreas que han sido intervenidas con anterioridad y aquellos procesos que contribuyen a la tasa de deforestación actual. Es urgente establecer y comunicar de manera efectiva la línea base en cada área, a partir de la cuál cualquier deforestación será perseguida de manera contundente. 

Vea la carta completa: