Atada a su pata derecha un mono cariblanco carga a cuestas una gruesa cadena oxidada por el paso del tiempo. Su peso le impide trepar y moverse rápidamente por entre las ramas del árbol que se ha constituido en su hogar, pero también en su cárcel. 

Su cara refleja tristeza, nostalgia. Con su mano derecha sostiene un mango y con la izquierda se agarra para no dejarse caer. El calor apremia en el corregimiento de El Jabo, en zona rural de Valledupar, donde este mamífero (Cebus capucinus), también conocido como mono cariblanco o capuchino, ha vivido, o mejor sobrevivido, por varios años en cautiverio.


El mono carablanca fue encontrado encadenado a un árbol en zona rural de Valledupar. Foto: Corpocesar. 

Esta especie de primate es nativo de los bosques de América Central y del noroeste de Sudamérica. Se le reconoce por su valioso papel como dispersor de semillas y polen. Son animales de tamaño medio con una longitud promedio para los adultos entre 33,5 y 45,3 centímetros (sin incluir la cola), siendo el macho alrededor de un 27% más grande. Su peso oscila entre los 1,5 y 4 kilogramos.

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Hasta ese lugar llegaron la Policía Judicial, el Comité Interinstitucional de Control al Tráfico Ilegal de Especies Silvestres (Cicties) y la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar) a realizar un operativo a través del cual lograron rescatar 10 guacamayas que se encontraban enjauladas, seis tortugas y el mono cariblanco.

En un informe preliminar entregado por las autoridades, a pesar del encierro, los animales se encontraban en buenas condiciones físicas y sin evidencias de desnutrición.


Las autoridades recordaron que el tráfico ilegal de fauna silvestre es un delito que conlleva millonarias multas y medidas privativas de la libertad. Foto: Corpocesar. 

Finalmente, estos ejemplares de fauna silvestre, que eran mantenidos como mascotas, fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora Silvestre (CAVFFS), para su cuidado, protección y recuperación.

John Valle Cuello, director de Corpocesar, llamó la atención a la comunidad para que tomen conciencia de que estas especies silvestres deben vivir en su hábitat natural porque cumplen un importante rol en el equilibrio del medioambiente. "Seguiremos luchando contra el tráfico, tenencia, comercialización y consumo de fauna silvestre. No podemos seguir manteniendo a estos animales como mascotas, ellos nacieron para ser libres, en convivencia con la naturaleza para poder movilizarse, alimentarse y reproducirse. Se debe evitar a toda costa su extinción”, comentó Cuello.  

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Desde la corporación informaron que en el Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora Silvestre han sido recibidos este año por cuenta de incautaciones, rescates, atropellamientos, maltrato, entregas voluntarias y hallazgos, 869 individuos, animales que han sido atendidos por expertos profesionales, quienes los someten a un arduo proceso de rehabilitación para posteriormente, una vez estén listos, ser liberados en su hábitat natural o reubicados un lugar donde puedan estar mejor.