Desde hace 80 millones de años (época de los dinosaurios) existen las orquídeas en el mundo. 
El origen de su nombre proviene de la palabra griega Orchis, que al español traduce testículo. Dicho vocablo fue utilizado en el Siglo III antes de Cristo por Teofrasto, quien fuera discípulo de Aristóteles. 


En Colombia existen registradas 4.270 especies de esta planta, que fue considerada como un símbolo de pureza, elegancia, belleza y perfección espiritual por parte del emperador Shen Nun, un personaje mítico de China que es recordado por ser un protector de las orquídeas. 

Las orquídeas se clasifican de acuerdo a la anatomía, los órganos reproductivos y el ADN. En la imagen la especie paphyopedilum. Foto: Jardín Botánico de Bogotá. 
Entre tanto, al sacerdote José Celestino Mutis se le atribuye el hecho de haber encontrado las primeras orquídeas en el país en 1761, en las minas del municipio de Suratá (Santander). Tras el hallazgo, Mutis decidió enviarlas para su estudio al botánico sueco Carl Von Linné, quien se encargo de identificar sus características. 

Datos como estos y muchos más podrán encontrar los amantes de estas plantas en la exposición ‘Orquídeas 2018: un mundo por descubrir’ que se llevará a cabo del 20 al 23 de septiembre en el Jardín Botánico de Bogotá. 
La mayoría de las orquídeas son epífitas, es decir, sus raíces se adhieren a la corteza de los árboles. En la imagen la especie odontoglossum. Foto: Jardín Botánico de Bogotá. 
Durante la actividad, los visitantes podrán conocer cerca de 3.000 ejemplares de las especies de orquídeas más representativas de países como México, Perú, Islandia y, obviamente, Colombia. 
Adicionalmente los asistentes podrán disfrutar en los cuatro días que dura el evento de una variada agenda académica y cultural alrededor de estas interesantes plantas, al igual que de una franja artística que incluye exposiciones fotográficas, presentaciones de teatro y proyección de cortometrajes.


"Para quienes deseen profundizar en el mundo de las orquídeas también se desarrollarán encuentros académicos, charlas explicativas y talleres de cultivo in vitro. Todas estas actividades amenizadas por el colectivo Cantaletra y el grupo de cuerdas andinas de la Universidad Sergio Arboleda, quienes ofrecerán conciertos que van desde el folclor hasta el rock", indicaron desde el Jardín Botánico, entidad que cuenta con el respaldo del Banco de Bogotá y la Asociación Bogotana de Orquideología (ABO) para la realización de este certamen. 

Hace 80 años fue declarada en Colombia la especie cattleya trianae como flor nacional. Adicionalmente países como Venezuela, Costa Rica y Honduras también tienen como flor nacional una orquídea. Foto: Gustavo Aguirre. 
Además se tienen preparados varios espacios para la primera infancia en donde los menores podrán explorar los sentidos y reconocer los elementos vivos que los rodean. Todo esto acompañado de talleres de manualidades y coloreado de orquídeas.

El ingreso al público será el jueves y viernes de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde y el sábado y el domingo de 9:00 a.m. a 4:00 p.m. Los niños entre los 4 y los 12 años deberán cancelar 5.000 pesos, mientras que le público general 12.000 pesos. 

Así las cosas, este será el escenario propicio para conocer algunas de las formas y colores que poseen las orquídeas, plantas que gracias a la gran variedad de ecosistemas y pisos térmicos que existen en el país, crecen de manera silvestre. 

La duración del proceso de floración de las orquídeas depende de la especie. Por ejemplo, la Phalaenopsis florece por seis meses y la Sobralía abre durante la mañana y muere en la noche. En la imagen la especie odontoglossum-crispum. Foto: jardín Botánico de Bogotá.  
Sin embargo, algunas variedades se están viendo amenazadas por causa de la pérdida de su hábitat y la desaforada deforestación. Es el caso de la Phragmipedium Schlimii, mejor conocida como zapatilla, la cual es endémica de Colombia.
Para propender por su conservación el Gobierno nacional ha prohibido su extracción del medio silvestre, así como ha implementado una norma en la que se exige que toda orquídea ofrecida comercialmente debe provenir de un cultivo.   

Su importancia en la naturaleza 

Las orquídeas poseen un rol ecológico importante, pues muchas de sus especies aportan alimento a sus polinizadores (colibríes, abejas, avispas, moscas, mariposas, polillas, escarabajos, entre otros) y contribuyen en el reciclaje de nutrientes, al retener la hojarasca que cae de los árboles.

Adicionalemente en el ciclo hidrológico almacenan agua, aumentando la humedad y la disponibilidad del líquido para otros organismos. 

En Colombia hay especies endémicas de orquídeas, es decir, que solo se consiguen en el país, pero están amenazadas por la desaparición de los ecosistemas y la deforestación. En la imagen la especie odontioda híbrido. Foto: Jardín Botánico de Bogotá. 
También ayudan en la reducción del impacto de la lluvia que cae, lo que disminuye la erosión y facilita el almacenamiento y la infiltración del agua en el suelo, además regulan el flujo en los bosques, pues en lo alto de los árboles actúan como barrera para recibir la humedad que lleva el viento. 

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