En los últimos 26 años, Guaviare ha perdido más de 508.000 hectáreas de bosque amazónico, terrenos que le fueron cedidos a la ganadería extensiva, cultivos agroindustriales e ilícitos, vías o adueñados ilegalmente por las mafias deforestadoras que hacen parte del territorio. 

Los zarpazos de la motosierra son evidentes desde el aire: enormes potreros calcinados, árboles centenarios cercenados, carreteras en medio de la nada y presencia de palma africana, conforman el cuadro de devastación. Hoy en día, Guaviare es considerado como uno de los tres departamentos más afectados por la deforestación, junto a Caquetá y Meta.

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Sin embargo, los picos más altos por deforestación se han presentado durante los últimos años, desde 2016 para ser más exactos, año en el que inició su segundo periodo como gobernador del Guaviare Nebio de Jesús Echeverry, funcionario que ha levantado polémica y varios señalamientos por parte de los ambientalistas debido a su falta de compromiso con la defensa de los recursos naturales.

En 2016, cuando Echeverry inició la puesta en marcha de su Plan de Desarrollo Departamental “Guaviare Paz y Desarrollo Social”, el departamento perdió más de 11.456 hectáreas de bosque, panorama que en 2017 llegó a un tope histórico de 38.221 hectáreas. En 2018 hubo una leve disminución de la deforestación, con 34.527 hectáreas de bosque arrasadas, y lo que va de este año aún es un misterio.


Guaviare es el departamento donde más ha crecido la deforestación en Colombia en los últimos años. Foto: Gran Alianza Contra la Deforestación.  


Solo se conoce que en los primeros tres meses de 2019, en Guaviare fueron erradicadas más de 14.000 hectáreas boscosas. También concentró 24,3 por ciento de las alertas tempranas por deforestación, cifra que en el mismo periodo de 2018 fue del 12,1 por ciento. Entre enero y marzo el Ideam identificó 305 parches de bosque tumbados y quemados con áreas superiores a las 10 hectáreas, de los cuales 13 superaron las 50 hectáreas. 

El plan de gobierno de Echeverry entre 2016 y 2019 no tuvo a la conservación y protección de los bosques como una protagonista. Todo lo contrario, era una hoja de ruta que enfocó sus alfiles en mejorar la producción agropecuaria y así mejorar la economía, algo que concuerda con esa visión de comerciante que siempre ha tenido el saliente gobernador, oriundo de Pereira.

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“El PDD del Guaviare se soporta estructuralmente en tres pilares para el desarrollo integral: primero un pilar departamental donde se refleja la búsqueda necesaria de un desarrollo económico de reconversión a la ruralidad como eje rector de la economía departamental; segundo una calidad de vida representada en una oferta de servicios sociales en total equidad entre el sector urbano y el sector rural; y tercero un compromiso en un uso eficiente del territorio y la capacidad de sus suelos, en un ambiente natural y construido en total capacidad ambiental sostenible”, cita el plan.

Pero por las aceleradas cifras de deforestación durante sus cuatro años de gobierno, Echeverry se rajó en su último pilar. También prometió que abordaría “las propuestas productivas agropecuarias o agroindustriales para el mejoramiento de los indicadores económicos que permitan un crecimiento del PIB departamental, pero sin descuidar de la responsabilidad de una productividad sostenible y amiga de la capacidad ambiental y ecológica”.

El heredero de la masacre de verde

Heydeer Palacio Salazar, candidato de la coalición del Partido Conservador con Cambio Radical, Centro Democrático y Partido Liberal, fue elegido por los guaviarenses como el nuevo gobernador de su territorio, con más de 20.000 votos.

Sus otros contrincantes fueron Héctor Adolfo Solano Hernández del partido Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais) y antiguo secretario de Planeación de Nebio Echeverry; Alexander García del partido de la U; y William Orozco Torres del Polo Democrático.

Palacio nació en El Retorno (Guaviare) hace 39 años. Estudió administración de empresas, tiene cuatro hijas y a pesar de su corta edad, ya cuenta con una amplia experiencia en el mundo político.


Heydeer Palacio Salazar, nuevo gobernador de Guaviare. 

Fue alcalde de El Retorno entre 2012 y 2015, al igual que concejal y diputado de su municipio. Trabajó como asesor en el Congreso de la República y fue asistente en la Cámara de Representantes. Siempre ha militado en el Partido de La U.

El Retorno está entre los seis municipios que más pierde bosque a nivel nacional, junto a San Vicente del Caguán, La Macarena, Cartagena del Chairá, San José del Guaviare y Calamar. En 2018, según el Ideam, el territorio que vio nacer al nuevo gobernador le dijo adiós a 7.611 hectáreas, por lo cual muchos de los habitantes esperan que por arraigo a la tierra haga algo para parar la nefasta situación ambiental.

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Nebio Echeverry ya había sido gobernador del Guaviare entre 2001 y 2003 por el Partido Conservador. Pero en su último periodo se presentó por las Autoridades Indígenas de Colombia (AICO).

Ya está comprometido con el bosque

La gran pregunta que se hacen los ambientalistas y habitantes del Guaviare es sí Palacio Salazar seguirá los pasos de Nebio Echeverry respecto a la falta de iniciativas para luchar contra la deforestación. O si cambiará de visión y le dará prioridad a la conservación de los bosques en su plan de gobierno, el cual aún no se conoce.

Días previos a las elecciones, la periodista María Jimena Duzán grabó el programa SEMANA EN VIVO en el Guaviare con los cuatro principales candidatos a la gobernación del departamento, encuentro en el que hablaron de sus compromisos y estrategias ambientales para frenar la hecatombe del verde guaviarense.

Más allá de los compromisos puntuales de cada uno de los opcionados, el principal hito de este encuentro fue la firma de un manifiesto para conservar el bosque del Guaviare, territorio que hace parte de la Amazonia y es uno de los grandes hervideros de biodiversidad en el país. 

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Palacio Salazar, ahora como gobernador electo de los guaviarenses, firmó los siguientes compromisos: conservar los bosques tropicales; actuar en reducir la deforestación y generar estrategias y planes de desarrollo para impulsar modelos de desarrollo sostenible; disponer de recursos técnicos, humanos y financieros para la conservación y restauración del bosque, la biodiversidad y el agua; respetar la vida y dignidad del ser humano; trabajar por la reconciliación con base en la justicia; trabajar la inclusividad y libre participación de la comunidad; y erradicar la corrupción.

En pocas palabras, el nuevo gobernador comprometió su nombre, figura y palabra ante todo el país para defender los recursos naturales de su departamento. Cuando publique su plan de gobierno 2020-2023, varios ojos estarán vigilando el cumplimiento de sus compromisos.

“No son los campesinos”

En el debate, llamado “El Bosque es Compromiso de Todos” y organizado por la Diócesis del Guaviare, USAID y REVISTA SEMANA, Palacio Salazar habló de los motores de la deforestación, los acuerdos de paz, el acceso a la tierra, las vías secundarias y terciarias y las principales propuestas que tiene en mente. 

“He dialogado mucho con los campesinos, quienes aseguran que máximo tumban dos hectáreas para sus cultivos. Los que generan la deforestación son terratenientes de otras partes del país quienes han comprado más de 10.000 hectáreas y han tumbado los bosques. La gente que impulsa la deforestación no es del Guaviare, vino de afuera impulsada por la tierra barata y una institucionalidad que se ha quedado corta para atender la problemática”, dijo en el debate.

Palacio Salazar aseguró que garantizará una gobernanza ambiental y que una de sus acciones como gobernador será la instalación de una mesa de diálogo con los alcaldes, juntas de acción comunal, la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y el Oriente Amazónico (CDA), el Instituto Sinchi, Parques Nacionales, el gobierno y la comunidad, para detener la deforestación.

“Los campesinos están cansados de que los estigmaticen. Debemos liderar procesos como Estado para que salgan de esa encrucijada y darles posibilidades para que obtengan ingresos a través de la conservación del bosque y la venta de servicios ambientales. Debemos garantizarles que no los vamos a victimizar ni desplazar”, anotó el nuevo gobernador.

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María Jimena Duzán le preguntó, al igual que a los otros tres candidatos, si seguiría por la senda del saliente gobernador Echeverry, o qué cambiaría para evitar la pérdida del bosque. Ninguno tuvo una respuesta concisa y directa.

“Guaviare es el norte de la Amazonia. Tenemos que transportar comida y muebles a territorios del Vaupés y al municipio de Miraflores. No debemos aislar a la comunidad, sino garantizar el transporte por el río y fortalecer los aeropuertos en Miraflores y San José del Guaviare. Tenemos un área de reserva campesina productiva de 450.000 hectáreas, una buena estrategia para que los cultivos agroforestales sean amigables con el medioambiente”, fue su respuesta. 

Acuerdo de paz y vías

Según Palacio, el punto que más le entusiasmó del Acuerdo de Paz fue el del desarrollo rural integral, que para él es lo que le hace falta al Guaviare. “Hemos trabajado en temas de productividad, pero con errores de financiación y un rompimiento entre la nación y los departamentos”. 

Informó que trabajará por dar cumplimiento a los acuerdos de paz, algo que catalogó como un llamado de urgencia. “Las nuevas alternativas de desarrollo son inmensas. En 2017, con la declaración de Chiribiquete como patrimonio, el mundo conoció al Guaviare como algo diferente a la guerra. Tenemos una ventana turística y riqueza ambiental enormes. El turismo es el oro verde y debemos aprovechar eso desde 2020 en adelante”.


La apertura de vías depreda una cantidad enorme cantidad de bosques en esta región del país. Foto: archivo Semana. 

Afirmó que la deforestación en Guaviare ya no es impulsada por la coca. “Hacemos parte del Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de uso Ilícito (PENIS). El departamento dijo que no quería más coca y hoy ya no es un motor de la deforestación. Ahora es un tema de latifundios. Somos de vocación rural, agrícola y ambiental, ahí cabe exactamente el desarrollo que necesitamos”. 

Respecto a la vía que comunica vía a Calamar con Miraflores, catalogada como uno de los sitios más deforestados del departamento, Palacio dijo que son 500 kilómetros de vía en cerca de 55.000 hectáreas. “Hay potencialidad para producir, pero éste ejercicio debe ser juicioso respetando el uso de la tierra”.

Reactivar la economía

El nuevo gobernador manifestó que su programa de gestión se basará en la gestión y las grandes soluciones para la reactivación económica y la generación de empleo para la transformación de los productos agrícolas, temas bastante similares a los que caracterizaron a Nebio de Jesús Echeverry.

“Debemos llevar el campo a la agroindustria, desarrollar tecnologías para conservar el bosque y vender servicios ambientales para que la ruralidad tenga acceso a la seguridad alimentaria. Hay que desarrollar el turismo sostenible, de aventura y etnoturismo, lo que permitirá que la economía sea sostenible”.

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Propone traer la universidad pública de la Amazonia al Guaviare, para brindar una cátedra y carrera sobre la Amazonia. “Así todos conoceremos la riqueza de nuestro departamento pero desde acá”. 

Dijo que Guaviare necesita soluciones en infraestructura, vías secundarias y terciarias con el apoyo de los alcaldes, una mejora en el alcantarillado y una planta de tratamiento, “porque estamos contaminando nuestros ríos. Para mejorar el turismo necesitamos ampliar la pista de San José del Guaviare y mejorar los aeropuertos de Calamar y Miraflores”. 

Puntualizó que todo debe partir de la gobernanza, un trabajo articulado con las instituciones, asociaciones y juntas de acción comunal. “Es necesario un gobierno comunitario y participativo para que entre todos, gobierno nacional, local y aportantes de la cooperación internacional, logremos una buena inversión de los recursos”.