La suerte del indígena identificado como Raimundo, perteneciente al pueblo Uncaría, del resguardo de Valle del Sol de la comunidad U‘wa, en Saravena (Arauca), aún no está clara, luego de haber sacrificado y, posterioriormente, desmembrado un oso de anteojos. 

El hecho de no vivir con su comunidad sino en el predio La Fortuna, propiedad de la Gobernación de Arauca, sumado a las denuncias de los habitantes de la vereda Playas del Bojabá con respecto al proceso de cacería constante que efectúa para luego, al parecer, comercializar sus presas en el pueblo por intermedio de sus hijos, ha generado un dilema sobre cuál es la autoridad competente para juzgarlo y qué tipo de sanción debería recibir.


Indi Iaku Sigindioy Chindoy, consultor en temas indígenas, afirmó que en este caso cabe la posibilidad de que se haga una excepción y, por ende, entre también a operar la justicia ordinaria.

"La carga de la responsabilidad evidentemente él la está asumiendo al señalar que lo hizo por cuestión de alimentación, pero eso no determina el desconocimiento de las normas, ya que seguramente en el momento del hecho estaba en alguna reserva", comentó.

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Chindoy considera que de determinarse algún tipo de responsabilidad administrativa, debido a la protección especial con la que cuentan los osos andinos, habría que hacerse un ejercicio de coordinación entre las dos dos jurisdicciones y convalidar los delitos.

"Sería necesario hacer una homologación y unos equivalentes frente a la base en la que se consolide el delito para que el mismo se entienda tanto en la justica indígena como en la ordinaria, por eso es importante coordinar ya que es una excepción dentro del contexto, pues la cacería es una práctica sui generis dentro de las comunidades por el tema de su supervivencia", apuntó.

Sin embargo, el consultor considera que el indígena no iría a la cárcel ni pagaría multas de acuerdo a la jurisprudencia.

El oso fue encontrado en la casa de un indígena en el sector rural de Saravena (Arauca). Foto: archivo particular. 

"Según las últimas sentencias en vez de ser privado de la libertad, terminaría prestando servicios a la comunidad, si esta así lo considera", recalcó.

El consultor informó que la enmienda y la reparación se debía hacer desde la perspectiva indígena, bajo el concepto de buscar la protección a estos animales en zonas de resguardo.

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"Debe ser ejemplar, aunque también se debe entender el contexto, pues hay que determinar si se realizó en una situación de escasez de comida en la zona", comentó.

Por su parte, Carlos Sandoval, director territorial de Corporinoquia en Arauca, afirmó que se pasará un informe a la Fiscalía General de la Nación para que se determine qué tipo de delito se cometió. Podría ser ilícito aprovechamiento de los recursos naturales renovables cuya pena está estipulada entre 48 y 108 meses de prisión y una multa de hasta 35.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Adicionalmente esa pena podría aumentar de una tercera parte a la mitad, cuando las especies estén categorizadas como amenazadas, en riesgo de extinción o de carácter migratorio, raras o endémicas del territorio colombiano.

"El indígena estaba invadiendo un predio de la Gobernación de Arauca y no vivía con el resto de su comunidad en el resguardo, además hizo el sacrificio de esta especie en vía de extinción en una reserva ubicada a dos horas de la casa, por eso tenemos la inquietud de si en este caso entraría o no a operar la justicia ordinaria. Es un asunto que debemos revisar y que le corresponde evaluar a las autoridades competentes", explicó.

El funcionario aseguró que, según los indígenas, era a esa comunidad a la que le competía implementar el castigo.

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Opinión que validó Víctor Chivaraquía, presidente de la Asociación de Cabildos y Autoridades Tradicionales Indígenas del Departamento de Arauca, quien afirmó que en este caso la justicia ordinaria no tendría injerencia.

"Se está revisando el tema, pero serán los ancianos sabios los que determinarán qué clase de castigo se le impone", manifestó.

El líder indígena aseveró que la sanción podría ir entre las tradicionales palizas hasta reparar la tierra para la vida por un largo periodo de tiempo, que podría ir entre los 8 y 10 años.

Chivaraquía agregó que el próximo lunes habría una reunión en Saravena con todas las autoridades para determinar qué tipo de castigo se le impondrá al aborigen, así como la fecha y la hora.

El indígena aceptó que cazó el oso para comer su carne. Luego de sacrificarlo, lo descuartizó. Foto: archivo particular

"Ahora culpan a los indígenas de las consecuencias que ha traído la intervención de los occidentales a nuestro territorio. Es fácil culpar a un indio que por necesidad tuvo que cazar para poderle dar de comer a los miembros de su familia (9 personas, aproximadamente)", apuntó.

El representante afirmó que antes había abundancia de especies y no era necesario cazar este tipo de animales, pero con la expansión de la frontera agríola y la minería, entre otras circunstancias, los espacios tanto para los animales como para los propios aborígenes se han reducido.

Entre tanto, los restos del oso que fueron encontrados en la vivienda del indígena, serán sepultados por parte de Corporinoquia.