"De no haber sido por la acción de la naturaleza, continuaríamos en emergencia". La frase de William Eusebio Correa, alcalde de Socotá, resume todo lo que ocurrió en esa población boyacense donde un voraz incendio arrasó con cerca de 530 hectáreas de vegetación nativa

El fuego, que comenzó en la tarde del 17 de febrero en un cerro de la vereda El Cardón, en límites con el municipio de Chita, en Boyacá, fue sofocado gracias a un fuerte aguacero que cayó este miércoles y liquidó por completo las llamas

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De no haber sido así la conflagración hubiera continuado consumiendo la flora paramuna propia de ese lugar, ya que se encuentra ubicado a 3.700 metros sobre el nivel del mar, muy cerca al páramo de Pisba


Las llamas alcanzaron hasta los 16 metros de altura. Foto: cortesía @EntreOjosCo

Y es que el apoyo aéreo que solicitó al alcalde nunca llegó. Según él, la respuesta fue negativa porque el punto donde se registraba el incendio estaba situado a más de 3.700 metros de altura y, aparentemente, el helicóptero no llegaba hasta ese lugar.  

"Ayudan en lugares donde vive gente de dinero, pero en nuestras zona qué pasa”, dijo el mandatario haciendo referencia a que el Gobierno nacional desplegaba todo su accionar para atender emergencias en sitios como Villa de Leyva, pero no para localidades como Socotá.


Frailejones y otras plantas propias de páramo fueron consumidas por las llamas. Foto: cortesía @EntreOjosCo.

En la extinción de las llamas, que alcanzaron hasta los 16 metros de altura, trabajaron intensamente campesinos de la región, así como organismos de socorro, el Ejército y la Policía. Sin embargo, los fuertes vientos y las amenazas de orden público dificultaron las labores.

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Las autoridades investigan si la conflagración se pudo haber generado por una quema controlada. Adicionalmente, se espera que en los próximos días las autoridades ambientales ingresen al territorio para evaluar las pérdidas, ya que de ese ecosistema nacen los ríos que surten de agua a Casanare.   

Entre tanto, el alcalde de Socotá, indicó que implementarán una serie de estrategias que permitan recuperar parte de la vegetación de páramo que se afectó, pues de ese lugar se surten varios afluentes hídricos de esa comunidad.

En San Andrés y Santa Ana también hay emergencia

Desde este miércoles en la tarde se viene registrando un incendio en la vereda Antala del municipio de San Andrés (Santander), sobre la vía que comunica con Cepitá. 

La cercanía a varias zonas pobladas encendieron las alertas de la comunidad y las autoridades que demandaron el apoyo del departamento para poder controlar el fuego. Por su parte, el cuerpo de bomberos, junto a voluntarios de las poblaciones vecinas, luchan por sofocar las llamas, que ya han consumido, por lo menos, 10 hectáreas de vegetación nativa

En el municipio de Santa Ana (Magdalena) el panorama es similar. En esa localidad un incendio que comenzó hace seis días, ya ha consumido cerca de 200 hectáreas de vegetación nativa. Los fuertes vientos, las altas temperaturas y la falta de herramientas del cuerpo de bomberos de esa población han impedido apagar la llamas. 

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Carlos González, comandante del Cuerpo de Bomberos de Santa Ana, informó que la conflagración inició en la finca Guineo, en predios en donde residen unos colonos a quienes, al parecer, se les salió de control una quema artesanal. El comandante afirmó que debido a esta situación se han afectado varias fincas aledañas y, adicionalmente, se han perdido amplias extensiones de bosque nativo, fauna y flora.  

“El Cuerpo de Bomberos de Santa Ana no cuenta con ninguna clase de equipo y vehículo para combatir este tipo de incendios, solamente la voluntad de once unidades bomberiles certificadassin ninguna clase de herramienta para entrar en línea de fuego”, señaló González en la FM. 

Los campesinos y ganaderos de la zona hacen un llamado urgente a las autoridades departamentales para que intervengan.