La empresa Geofizyka Torun S.A., sucursal Colombia, decidió terminar de forma anticipada el contrato que tenía suscrito con el Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade).

Así lo dio a conocer el Red de Colectivos Ambientales de Boyacá, que a través de un derecho de petición logró acceder a la información solicitada.

"La terminación de ese contrato es fruto de la movilización y las diferentes acciones ciudadanas e institucionales promovidas por las  organizaciones, por el Gobernador de Boyacá y otros actores en el departamento y en todo el país, que manifestamos nuestro rechazo categórico al proyecto", indicó la Red.

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El convenio comprendía la adquisición de 257 kilómetros con vibros de sísmica que permitirían identificar el potencial de hidrocarburos convencionales y no convencionales que existían en los departamentos de Boyacá y Cundinamarca, en el marco del programa sísmico Cordillera 2D 2017.

Resaltamos el papel de las comunidades que se unieron en torno a la defensa del territorio y ante la amenaza que significaría el fracking para un departamento de vocación agrícola como Boyacá. Nos mantendremos vigilantes y nos volveremos a movilizar ante cualquier proyecto que pretenda poner en riesgo las fuentes de agua, la salud y la vida de los boyacenses", comentó Estefany Grajales, vocera de la Alianza Colombia Libre de Fracking.

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Pese a las constantes negativas del Gobierno nacional, en lo referente a la realización de actividades relacionadas con fracturamiento hidráulico, en ese departamento se venía advirtiendo sobre el otorgamiento de una licencia ambiental por parte del Ministerio de Ambiente (Resolución 1734 del 26 de agosto de 2011) para la perforación de dos pozos exploratorios de yacimientos no convencionales (fracking) en el bloque Chiquinquirá, que fue ejecutado por parte de Nexen Petroleum.