El confinamiento obligatorio impuesto por la cuarentena del coronavirus no afectará el desarrollo de las obras que buscan descontaminar al río Bogotá, el cuerpo de agua más importante de la sabana que desde mediados del siglo XX padece por los vertimientos, basuras y descargas aportadas por más de 12 millones de personas.

Le puede interesar: Piden declarar al río Bogotá como sujeto de derechos

Según Fernando Sanabria, director general de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), a finales de junio entrará en operación la primera fase de la ampliación y optimización de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre, megaobra que desinfectará 30 por ciento de las aguas residuales que le llegan al río Bogotá en la cuenca media.

En junio pondremos en marcha las pruebas de la línea de agua, bombeo, pretratamiento y sedimentación primaria. Esta línea es la que permite la captación del agua con una estructura de pretratamiento, para que luego pase a un proceso de decantación o purificación a través de clarificadores primarios. A finales de 2021, esperamos que ya esté operando 100 por ciento la PTAR Salitre”, dijo Sanabria.

La PTAR Salitre tratará 30 por ciento de las descargas contaminantes que le ingresan al río Bogotá en su tramo medio. Foto: CAR.

Esta planta, ubicada en la localidad de Engativá, tratará un volumen de siete metros cúbicos de agua por segundo e impedirá que 450 toneladas de basura le lleguen al río. Se encargará de las descargas aportadas por más de 2,3 millones de habitantes del norte y centro de la capital.

“Las obras de la PTAR Salitre estuvieron suspendidas desde mediados de marzo, cuando se decretó el aislamiento preventivo obligatorio nacional. Sin embargo, fueron retomadas el 22 de abril, fecha en la que 180 operarios laboran confinados bajo un trabajo en misión de aislamiento inteligente para dar cumplimiento al cronograma establecido, pero salvaguardando la salud”, explicó el director de la CAR.

Además del inicio de pruebas en Salitre, la CAR prevé que en diciembre de este año ya estén listos los dos muelles del río Bogotá en la cuenca media, sitios de donde saldrán embarcaciones para navegar por el afluente; uno ubicado en el sector de la calle 80, a la altura del puente de Guadua, y otro en el Puente La Virgen del municipio de Cota.

En 2021 entraría en operación la PTAR Salitre, primera megaobra para el renacer del río Bogotá. Foto: CAR.

“El propósito principal en este cuatrienio es lograr que haya vida en el río por medio del tratamiento de las aguas residuales y la mejora en la calidad hídrica, aspectos que permitirán la presencia de oxígeno disuelto y por ende el regreso de la fauna”, complementó Sanabria.

Avanza Canoas

Cerca de 70 por ciento de los vertimientos aportados por los habitantes del sur de la capital al río Bogotá, será tratado por la PTAR Canoas, megaobra 2,2 veces más grande que Salitre que estará ubicada en un predio adquirido por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado en el municipio de Soacha. 

Le puede interesar: “Sin un cambio en la ciudadanía, el río Bogotá no podrá renacer”: Secretaria de Ambiente

La CAR informó que Canoas será licitada a finales de este año o comienzos de 2021, obra que ya cuenta con las vigencias futuras aseguradas y que se espera entre en operación hacia 2026, tratando 100 por ciento de las aguas residuales de Soacha y las de los habitantes de la capital desde la calle 26 hacia el sur. 

El mayor peso del megaproyecto de descontaminación del río Bogotá cae sobre la PTAR Canoas. Render: EAAB.

“Canoas, Salitre y las demás plantas municipales a lo largo de los 46 municipios de la cuenca, permitirán una recuperación definitiva del río Bogotá hacia el año 2030”, afirmó Sanabria.

La corporación destacó que una de las primeras obras que ya le está cambiando la cara al río Bogotá fue una adecuación hidraúlica en su tramo medio, la cual arrojó el retiro de más de ocho millones de toneladas de sedimentos y residuos que estaban en el lecho y la ampliación del cauce de 30 a 60 metros de ancho, lo que duplicó la capacidad de transporte de agua de 100 a 200 metros cúbicos por segundo.

“Esta adecuación nos ha permitido volver a navegar por 68 kilómetros del río, desde Soacha hasta Cota, una zona donde sembramos 120.000 árboles nativos. Tenemos proyectado construir un parque lineal en los 380 kilómetros del río Bogotá, desde su nacimiento en Villapinzón hasta la desembocadura en el río Magdalena”, informó el director de la entidad.

La meta de la CAR es que los 380 kilómetros del río Bogotá cuenten con un parque lineal. Foto: CAR.

Unidos por el río

El 12 de mayo, fecha en la que se celebra el día del río Bogotá, varias entidades nacionales y regionales, representantes de colectivos ambientales, niños y jóvenes, lideraron un foro virtual en el que participaron cerca de 350 ciudadanos, interesados en conocer los avances del proceso de descontaminación del alma de la sabana.

Le puede interesar: Las megaobras que harán renacer al alma de la sabana

Marco Antonio Velilla, principal ponente de la sentencia del Consejo de Estado que ordenó la descontaminación del río Bogotá en 2014, propuso que esta carta de navegación debería ser replicada en los otros afluentes del país que también padecen por la falta de conciencia ciudadana y el poco compromiso de las entidades. 

“Esta sentencia es un modelo que integra lo hídrico con el ordenamiento territorial. Por eso, considero que se debería presentar un proyecto de ley basado en esta experiencia para que las otras cuencas del país puedan tener una articulación sin requerir a las providencias judiciales”.

Las megaobras para el renacer del río Bogotá no serán efectivas sin el compromiso de la ciudadanía. Foto: CAR.

Además, Velilla considera que es necesario hacer una publicación pedagógica con el trabajo articulado de la sentencia del río Bogotá, lo que le permitiría a las providencias judiciales ser más pertinentes y menos retóricas, “además de utilizar a la interinstitucionalidad y la comunidad como un mecanismo de sensibilización. Los jueces y magistrados debemos hacer uso de las vías más pertinentes para que las sentencias no se conviertan en saludos a la bandera o titulares de prensa”.

Le puede interesar: Nueve aves calentanas se toman el tramo medio del río Bogotá

Ricardo Lozano, ministro de Ambiente, informó que la entidad ha logrado armonizar el trabajo de las entidades y municipios que conforman el Consejo Estratégico de la Cuenca del río Bogotá, lo que ha permitido coordinar las acciones de orden técnico, administrativo y financiero en el marco de la recuperación del río.

Logramos sacar adelante el POMCA del río Bogotá, un trabajo netamente colectivo, al igual que la expedición de la Resolución 2130 de 2019, que estableció la metodología para la estimación del caudal ambiental que será usado para promediar la oferta de agua disponible del río. Esto le permitirá a la autoridad ambiental planificar y gestionar el uso del agua, manteniendo un equilibrio entre las necesidades humanas y los requerimientos de los ecosistemas”.

Los más de 12 millones de habitantes de la cuenca del río Bogotá le han dado la espalda. Foto: Nicolás Acevedo Ortiz.

La Gobernación de Cundinamarca presentó un balance financiero de las megaobras que buscan el renacer del río, como la ordenanza de 2018 que aprobó los recursos para la financiación de la PTAR Canoas. “A finales de 2019, la Gobernación giró 3,7 mil millones de pesos y está programado para junio de este año el pago de 8,1 mil millones de pesos”.

La entidad adquirió 666,76 hectáreas en los 46 municipios de la cuenca del río Bogotá, predios en donde sembró más de 730.000 árboles que aportan al abastecimiento de agua cundinamarqués. “También hemos adelantado proyectos de educación ambiental con la comunidad de la cuenca, esto con el fin de ayudar a la toma de conciencia de la comunidad frente al río”.

Le puede interesar: ESPECIAL: la resistencia biodiversa de la cuenca media del río Bogotá

 Carolina Urrutia, secretaria Distrital de Ambiente, dijo que la apuesta de la capital es que el río Bogotá vuelva a ser un orgullo para los bogotanos. "Tenemos que ver el impacto de nuestros comportamientos como individuos y adoptar nuevos hábitos que nos permitan disminuir los residuos y vertimientos que generamos sobre las fuentes hídricas. Las entidades y organizaciones debemos trabajar de manera articulada con la comunidad para alcanzar las grandes transformaciones”.

Las aguas negras que fluyen por el río Bogotá podrían llegar a su fin hacia 2030. Foto: SDA.

Según Urrutia, el Plan de Desarrollo Distrital 2020-2024 contiene varias metas encaminadas en la ejecución del Plan de Saneamiento y Manejo Básico de Vertimientos, la continuación del programa de monitoreo, evaluación, control y seguimiento ambiental al recurso hídrico y la eliminación de las conexiones erradas en los ríos Salitre, Tunjuelo y Fucha, que desembocan en el Bogotá.

Por su parte, Cristina Arango, gerente de la Empresa de Acueducto, dijo que una serie de obras de infraestructura de alcantarillado sanitario ya está en marcha para recolectar y transportar las aguas servidas de la ciudad, un completo sistema de tuberías, túneles e interceptores con una inversión de 3,6 billones de pesos que contribuye con el saneamiento del río Bogotá.

“Las inversiones de la EAAB para recuperar el principal río de la región también han permitido la contratación del diseño detallado y la obra de la estación elevadora Canoas, con un valor de obra e interventoría de 372.000 millones de pesos, y los diseños detallados de la fase II de la PTAR Canoas, contrato de 15.400 millones de pesos que incluyen interventoría”.

Las aves nativas del río Bogotá están empezando a volver a los territorios cercanos de la cuenca. Foto: CAR.

La construcción e interventoría de la estructura de descarga del túnel de emergencia del interceptor Tunjuelo-Canoas ya fue contratada, una infraestructura que según Arango permitirá completar el sistema operativo Tunjuelo-Canoas y su conexión con la estación elevadora.

“Con estas megaobras y las intervenciones ambientales en ecosistemas como humedales y quebradas, Bogotá contará a futuro con un río limpio. Sin embargo, este trabajo requiere del compromiso de los ciudadanos con el cuidado y la protección de los cuerpos de agua y el manejo de las basuras”, sostuvo la funcionaria.

Música y cultura 

En el día del río Bogotá, varios ambientalistas y artistas le rindieron un homenaje al cuerpo de agua por medio de sus voces y letras, como el colectivo Canto al Agua, Héctor Buitrago, Tatiana Samper, Max Ruiz, y Catalina Salguero.

Niños entre los 7 y 10 años, integrantes de la escuela artística Tierra de Sueños, presentaron la canción “Río Bogotá” en un video producido por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá.



Este es un contenido periodístico de la Alianza Grupo Río Bogotá: un proyecto social y ambiental de la Fundación Coca-Cola, el Banco de Bogotá del Grupo Aval, el consorcio PTAR Salitre y la Fundación SEMANA para posicionar en la agenda nacional la importancia y potencial de la cuenca del río Bogotá y  sensibilizar a los ciudadanos en torno a la recuperación y cuidado del río más importante de la sabana.