La construcción de un puerto en el Golfo de Tribugá ha sido un viejo sueño de empresarios y políticos del Chocó, Risaralda, Caldas y algunos de Antioquia y Valle del Cauca. Desde 1953, cuando se contrató con el almirantazgo británico los primeros sondeos y perfiles del pacífico colombiano durante el mandato del general Gustavo Rojas Pinilla, comenzó a rondar esa idea.  

Un artículo del Plan Nacional de Desarrollo (78) del presidente Iván Duque que parecía hacer realidad este anhelo, encendió las alarmas de varios parlamentarios y ambientalistas, quienes en su momento alertaron sobre el desastre que podría significar un megapuerto en una de las zonas más diversas del planeta. 

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En su defensa, el Gobierno nacional, representado en ese instante por Olga Lucía Ramírez, directora de infraestructura del Ministerio de Transporte, afirmó que lo que el PND aprobó es el desarrollo de un puerto de aguas profundas, pero que no necesariamente se refería a Tribugá, entre otras, porque los puertos de los que hablan son aquellos que se harían a profundidades superiores a los 20 metros, y que el golfo chocoano tiene entre 15 y 18.

Una explicación que no convenció del todo y que generó varias acciones con el fin de impedir el avance de esta iniciativa que contemplaba, además, la construcción de varias vías que atravesaban territorios indígenas y afro.


El Golfo de Tribugá es uno de los lugares más ricos en biodiversidad del país. Foto: Expedición Tribugá. 


La elaboración del Plan de Manejo Ambiental del Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) del Golfo de Tribugá y Cabo Corrientes en el municipio de Nuquí, que fue suscrito en diciembre de 2014 por el Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó (Codechocó) a través de un acuerdo (N°. 011), fue una de esas medidas. 

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En 2019 se inició un proceso de actualización para orientar las acciones que permitirán cumplir con los objetivos para los cuáles se creó dicha área. Para tal fin, Codechocó formuló conjuntamente con varias instituciones, ONG, gremios y comunidades, a través del Consejo Comunitario General Los Riscales, el Plan de Manejo del DRMI, al cual le faltan la realización de la consulta previa y la nueva aceptación por parte del Consejo Directivo de la corporación para ser adoptado mediante acuerdo


En Nuquí una gran parte de su población depende económicamente de la pesca. Foto: Expedición Tribugá. 

Sin embargo, Codechocó, en un informe del plan de manejo, evidenció que una obra de infraestructura permanente como el proyecto del puerto de Tribugá podría traer afectaciones sobre los objetos de conservación del DRMI y sobre las comunidades en general. Adicionalmente, señaló que en la propuesta de zonificación y reglamentación, construida de manera conjunta con las comunidades de Nuquí, que el proyecto del puerto no es una actividad compatible con esa área protegida.

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"Lo anterior para referirse que desde la declaratoria del DRMI, como en los espacios de concertación del Plan de Manejo, no se ha contemplado el proyecto Puerto de Tribugá como una actividad compatible con el área marina protegida, la cual se refleja tanto en el documento soporte para la declaratoria, como en el Plan de Manejo (pendiente de adopción)", resaltó Codechocó, entidad que con el apoyo de expertos nacionales y a partir del conocimiento local (valores, bienes culturales y conocimiento tradicional) ha consolidado dicho  plan de manejo. 


Más de 600 familias viven de la pesca artesanal en el Golfo de Tribugá. Foto: MarViva

Esa autoridad ambiental aclaró también, que en la actualidad ningún documento diferente a los descritos podrán ser tenidos en cuenta como evidencia de la compatibilidad del proyecto portuario con el área marina protegida.

Desde Codechocó señalaron, además, que realizarán la evaluación de todos los documentos que se presenten por parte de los interesados de cualquier tipo de megaobra al interior del área marina protegida, pero precisó que su hoja de ruta para su evaluación será la normatividad ambiental vigente, pero sobre todo lo que reza en el Plan de Manejo del DRMI

Los impactos

El Golfo de Tribugá se encuentra en el corazón del llamado Chocó biogeográfico, uno de los 24 hotspots de biodiversidad en el mundo. Las implicaciones del puerto serían negativas en términos de afectación a los servicios ecosistémicos, especies endémicas, turismo, pesca y avistamiento de mamíferos marinos, entre otros problemas. 


El Golfo de Tribugá brinda cientos de servicios ecosistémicos no solo a los habitantes de la región, sino al mundo entero. Foto: Expedición Tribugá. 

De acuerdo con los estudios adelantados por la organización MarViva, el Puerto de Tribugá se ubicaría dentro del Distrito Regional de Manejo Integrado Golfo de Tribugá - Cabo Corrientes, que es un área marina de uso sostenible, que protege 60.138 hectáreas donde hay ecosistemas de manglar, fondos rocosos y sedimentarios, zonas de alimentación de aves migratorias, sitios de anidación de tortugas, bancos de piangua, áreas de congregación de pargos y meros, estuarios y el corredor migratorio de la ballena jorobada. Solo por mencionar una parte de la riqueza natural, de la cual, además, depende la seguridad alimentaria de las comunidades que allí habitan.

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Según el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar) los procesos de dragado y el tránsito de buques generarían un aumento en la turbidez del agua, recepción de residuos sólidos y metales pesados, afectación a la calidad fisicoquímica del agua, y un grave daño a la ruta migratoria de especies como la ballena.